Sergio Villalobos-Ruminott / Las sombras errantes. La substracción infrapolítica y ‘la imagen total’

Arte, Filosofía
Para mí, la luz y la imagen solo pueden tener sentido en relación a la oscuridad. Abbas Kiarostami
Hay que pensar en esto: la victoria de lo invisible no brilla. Pascal Quignard

Introducción

Quisiera comenzar mi intervención agradeciendo la gentil invitación de Camila Moreiras y Pablo Domínguez Galbraith quienes, junto con Tania Aedo Arankowsky y el Laboratorio de Arte Alameda, han organizado estas segundas jornadas de Tecnologías de la imaginación, esta vez dedicadas a pensar el problema de la imagen total o imagen vigilante-vigilada como utopía tecno-política de un control total o de una seguridad plena. Agradezco sinceramente la invitación pues me parece una ocasión perfecta para divagar sobre la idea de vigilancia total, en el contexto de masificación del llamado paradigma securitario. Me atrevería a decir de buenas a primeras que la misma noción de imagen total o vigilante es un efecto retórico de la reducción securitaria del mundo, es decir, que no existe como tal una imagen total, sino una diversidad heterogénea de imágenes que no se agotan ni se reducen a la confirmación de la mentada utopía tecno-política totalitaria. En otras palabras, la llamada imagen vigilante no es sino el efecto de un énfasis, de un modo de leer y usar o abusar de las imágenes que oblitera en éstas su potencialidad polisémica y las clausura, remitiéndolas a una función ilustrativa o representacional unidimensional.

VER EN PDF

Imagen principal: Escena de El viento nos llevará de Abbas Kiarostami.

 

Un comentario en “Sergio Villalobos-Ruminott / Las sombras errantes. La substracción infrapolítica y ‘la imagen total’

  1. Se hace difícil distinguir la crítica literaria de la teoría pictórica de la intencionalidad política del ansia filosófica y en verdad más que un aporte a la deconstrucción del panóptico me parece que hace como él mismo autor señala en la nota respecto a la sombra, está aportando para construir uno, para mejorar el que ya tenemos lleno de cerraduras, cerrojos, pasadizos, cámaras y micrófonos, violación de correo privado, rastreo de IP, etc; lo primero que anotaría el operario de casco blanco es que la cárcel debe ser la vívida postal de la libertad absoluta.

    Realmente no creo que haga su aporte civilizatorio sin darse cuenta, porque además de ser alguien instruido, que se dedica full time a la reflexión de estos asuntos, está rodeado por gente que también lo hace; evidentemente este texto y cualquiera puede darse cuenta y puede verificarlo imprimiendo el texto y mostrándoselo a la gente en la calle que disponga de unos minutos para leer, por ejemplo en el banco de una plaza, en una cafetería, en un viaje del Metro y verificarán por ustedes mismos que a la inmensa mayoría le parecerá un inentendible.

    O sea que este texto no puede ser inicial por ende no se puede hacer política sino pasa primeramente por sucesivas capas de comentaristas que lo volviesen más accesible; ahora… ¿más accesible para proletarizarlo o más accesible para implementar algún dispositivo más del gran panóptico?

    Yo calculo que quienes lleguen hasta ese punto, ya trabajan para un corporación o por el Estado, por lo tanto en caso de que se llegase a ese punto de profundización en la lectura de este texto, sería hecha por quienes ya forman parte del sistema y forman parte del sistema, tal como lo recomienda este instructivo, tomando la imagen del antisistema.

    Como es un juego de espejos múltiples en el que la imagen se va enderezando e invirtiendo y nuevamente al derecho y de nuevo al revez vien a resultar que el más antisistema de todos se ve como un empleado de banco, para no exagerar, para no infundir pánico, anda despeinado con sandalias franciscanas, también está la variante antisistema vida sana; pero la cuestión es que para que funcione como un dispositivo más del sistema de control, como bien lo indica este texto, debe tener toda la apariencia de antisistema.

    Más allá de eso, carece de potencialidad, no puede traducirse políticamente sino es como un reforzamiento del panóptico; un fruto diminuto en el extremo de una rama de este árbol puede ser por ejemplo: “la ley cholito”, a Hanna Arendt “la ley cholito” le hubiera puesto los pelos de punta.

    El concepto de una “ley cholito”, incluso el nombre del perro en cuestión es significativo: ‘cholito’.

    Otra cosa que tiene es que en ciertos pasajes, por ejemplo el de la mancha, la imagen que se vuelve mancha, yo mismo escribí una nota sobre eso, pero no se me ocurrió a mí, sino que es la enseñanza más básica en cualquier taller de pintura, primero tenés que ver el modelo entrecerrando los ojos hasta que se convierta en una mancha y ahí captarás la imagen que trasladarás al lienzo.

    O como una película, conozco el proceso de revelado y la impresión, el rostro en la película se ve en negativo, cuando se revele y se imprima en el papel, aparecerá el rostro de un antisistema pero la película dice lo contrario, la imagen que está en el film es globalismo puro, la imagen ya impresa en el papel un canto a la libertad.

    saludos al panóptico.

    muy bueno el blog, siempre los leo.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s