Calum Hazell / Pensar con lo humano que somos y que por tanto no somos – antropomorfismo no antropocéntrico a mil mundos concretos

Filosofía

En este artículo, intentaré fabricar y luego escuchar una conversación entre David Lewis, François Laruelle y Eduardo Viveiros de Castro. Los parámetros nominados de esta conversación implican el estatus lógico de los mundos posibles lewisianos y sus ramificaciones para las contrapartes de otro mundo, la noción de Laruelle de la indiferencia radical de lo Uno y sus ramificaciones para una reorientación y democratización del pensamiento, y la presentación de Viveiros de Castro de una ontología multinatural y sus ramificaciones para las comprensiones contemporáneas del ser humano. En lugar de adoptar una metodología comparativa, mi enfoque se basará en la reexpresión no filosófica de Laruelle de la superposición cuántica como medio para llevar a cabo «colisiones» performativas entre los elementos en cuestión. Las colisiones que me interesa llevar a cabo aquí son entre la actualidad lewisiana y la indiferencia laruelleana, y entre la humanidad de Castro y la actualidad lewisiana. La primera superposición apunta a una práctica radical de creación de mundo para el pensamiento, con una proliferación de mundos espacio-temporalmente aislados y casualmente ineficaces (Lewis) a través de la «suspensión» estratégica del Mundo-dado (Laruelle). La segunda superposición tiene que ver con la identificación de esos otros mundos posibles -que son, sin embargo, reales para sus propios habitantes (Lewis)- con los proyectados perspectivamente por diferentes especies de «animales», que serán, en última instancia, por diferentes especies de un «humano» idénticamente enculturado (Viveiros de Castro). En conclusión, ofreceré algunos principios esqueléticos para una práctica no antropocéntrica del antropomorfismo. Esta práctica, sugiero, proporciona un contexto especulativo para la aplicación de los productos idempotentes de mis superposiciones a la cuestión del encuentro entre los habitantes humanos reales de mil mundos concretos.

Federico Ferrari / Pompa de jabón

Estética, Filosofía

Cuanto más pasan los años, más tengo la sensación de que sólo viajamos dentro de nosotros mismos. No tanto en el sentido de que no quede nada por descubrir fuera de de nosotros. Sino, lo que es más sorprendente, porque «dentro» de nosotros hay un mundo tan desconocido que todo lo «exterior» parece un pálido reflejo en abyme de ese territorio, infinito y obscuro, al que comúnmente damos el nombre de psique. Sólo explorando las superficies impalpables y casi invisibles de la psique, sólo sacándolas de nosotros, dejándolas revolotear en el aire, somos capaces a veces, en un juego de reflejos, de ser sorprendidos por algo verdaderamente invisible. Como una reverberación esquiva en la frágil epidermis de una pompa de jabón, el invisible, el inconsciente de cualquier visión, si le prestamos atención, nos permite vislumbrar nuevos detalles, nuevos atisbos, nuevos puntos de vista. El resto es sólo un juego de luces y sombras, un caleidoscopio de distracciones que no añade nada ni quita nada. La visión sólo se da al voltear la mirada.

Riccardo Venturi / Solastalgia, o las emociones de la Tierra

Estética, Filosofía, Política

Expresar el desánimo

Hunter Valley, Nueva Gales del Sur, al norte de Sidney: una zona boscosa devastada por las minas de carbón y las centrales térmicas, un paisaje arrasado por los incendios forestales de septiembre de 2019, que fueron controlados tras 240 días. Los habitantes de la región se enfrentan a la destrucción de un horizonte que, como tal, consideraban inmutable, al menos durante su vida. El horizonte, nos parece, está ahí para orientarnos; que desaparezca de repente crea un vacío difícil de llenar y expresar con palabras. Entre los miembros de la comunidad se encuentra el filósofo Glenn Albrecht, que ahora tiene 64 años y, tras jubilarse de la Universidad de Newcastle (Australia), se trasladó con su pareja a una granja. Es él quien da nombre a lo que sufre la comunidad: la solastalgia.

Álvaro Luque Amo / Coraje de la verdad y escritura autobiográfica en «La muerte del padre» de Karl Ove Knausgård

Filosofía, Literatura

El siguiente trabajo analiza el carácter autobiográfico de La muerte del padre, obra de Karl Ove Knausgård. Partiendo de las tesis de Manuel Alberca y Michel Foucault, se puede interpretar esta obra como un texto que se ajusta al concepto establecido por Lejeune, relacionado con el pacto pragmático entre autor y lector, para la definición de autobiografía. A ello se le añade la posibilidad de emplear la idea foucaultiana del coraje de la verdad para establecer una diferenciación entre las etiquetas de autobiografía y autoficción, que se llevará a cabo a partir del análisis de La muerte del padre.

Aldo Bombardiere Castro / Nunca he leído a Averroes

Filosofía

-Si bien no soy especialista en el autor, pienso que…

¿Adónde apuntaría el tono de esta frase preventiva? ¿Lo haría hacia la legitimidad que el autor y sus comentaristas (la autoridad de una tradición) impondrían sobre la lectura de un libro, sobre la experiencia de pensar e imaginar gracias a un libro? En cuanto lectores, ¿hemos sido lo suficientemente agudos a la hora de luchar contra el orden disciplinar, contra las órdenes ordenadas por las disciplinas y los relatos que a ellas estructuran y las coordenadas con que diagraman la vida? ¿Por qué nos tiembla la mano incluso cuando acariciamos nuestra participación en lo que amamos, nuestro extravío en lo que amamos y nos da qué pensar? ¿Cómo puede ser posible que al momento de un erotismo inconfesable y sin deuda, nos embargue la vergüenza de no sentirnos apropiados para pensar-amar la potencia imaginal que (se) abre (junto a) un autor, que se filtra a través de un autor cualquiera? ¿Acaso esto no se debe a que también nos creemos autores de nuestras palabras, y que esas palabras son nuestras y, por ende, vienen a hablar por nosotros, por nuestra supuesta esencia e identidad? Al menos por un par de horas al día, ¿dejaremos de ser tan cómodos o cobardes? ¿Nos atreveremos a soltar la autoría que se escapa de nuestras palabras, especialmente de nuestras palabras en referencia a un autor de referencia, especialmente de nuestras palabras que al atestiguar un carácter no-especialista sólo idolatran la misma especialización de la cual, con falsa humildad o con solapada envidia, nos consideramos dignos e indignos? ¿Estamos dispuestos a des-apropiarnos de las palabras que nuestra boca reproduce, estamos dispuestos a contemplar el abismo de una boca monstruosamente abierta, origen sin fondo ni fundamento, que deroga la falacia del dentro y el afuera, de lo propio y de la apropiación?

Mauro Salazar J. / Antes de Marx. La ideología en su escena originaria.

Filosofía, Política

Al pálido luto…

En la biblioteca de las ciencias sociales pocas nociones resultan tan controvertidas como las de ideología o “pensamiento ideológico”. Ello se explica, en parte, por la significación original que esta noción adquiere bajo el horizonte racionalista, a saber, la ideología emerge –contra el credo popular- como una “ciencia objetiva” de la naturaleza que se expresa mediante una epistemología (de la visión) basado en el mecanismo infalible de la empiria. Por ello, no debemos perder de vista que el nacimiento de este término (multívoco) alcanza su máxima expresión bajo las tesis de Francis Bacon referida a la deformación -anti/ideológica que padecen los hombres en su comunicación cotidiana, por cuanto el llamado teatro de los ídola (Novun Organum) no les permite acceder a la verdadera esencia de las cosas.