Tariq Anwar / Recuerdos del cuerpo

Literatura

El recuerdo es borroso, no tan nítido como quisiera, pero quizá más claro de lo que un recuerdo común se asienta. Veo cuerpos, principalmente humanos, pero también formas míticas, perros siendo alzados por miles de brazos. Los cuerpos llevan pañuelos, algunos morados, otros verdes y hay un cetro en torno al cual estos cuerpos giran, se mueven, trepan y se confunden luego con muchos colores. No logro dar con toda la escena. Pareciera haber gases, que hacen del día una mezcla de rojos, amarillos, verdes y mucho gris. Hay sonidos también. Si fuerzo un poco la memoria, aparecen cantos. No parece ser un sueño, porque en ellos, cuando aparece alguien y me dice “despierta” ocurre que ya estoy despertando. Pero aquí los cantos indicaban un despertar y mi propio cuerpo, en vez de levantarse se dejaba llevar por una fuerza gravitatoria. Recuerdo haber sentido picazón en los ojos. Recuerdo haber visto delante de mí, bastante más lejos, otros cuerpos que formaban un muro. Eran cientos y uno solo. Recuerdo haber abrazado sin conocer biografías. Estar en movimiento y luego parado, caminando y luego corriendo. Escucho todavía el sonido de balas que no alcanzaban a quitar la alegría. Golpes de palos sobre los cuerpos que extrañamente creaban rostros sonrientes que en un segundo se mostraban para desaparecer pronto entre rostros indefinibles, rostros humanos, rostros de perros. Recuerdo que la fuerza de atracción me llevó hasta el centro que reunía los cuerpos y se me aparece fugazmente la imagen de un flujo ascendente que terminaba con colores vivos y cambiantes. Recuerdo y a ratos olvido, porque la imagen es borrosa. Quizá el humo no sólo es parte del recuerdo, sino que es la propia memoria difuminándose. Quizá el humo es la fuerza del olvido que habita la memoria cuando esta es melancolía.

Alejandra Castillo / Revuelta, Feminismo y Nueva Constitución en Chile

Filosofía, Política

Este artículo propone la revuelta feminista de mayo del año 2018 como antecedente fundamental del Estallido social del mes de octubre del año 2019. La revuelta feminista pondrá en evidencia los modos en que se anudan en Chile androcentrismo, autoritarismo y neoliberalismo. En este artículo pondré atención a la crítica feminista a la universidad, a la política tradicional y al orden Constitucional.

Mauro Salazar J. / La metáfora Sur. Modernización, insurgencias y territorios silenciados

Filosofía, Política

La soledad será el abismo del pensamiento

Un lugar que puede juntar fríos, tristezas, y paisajes en un solo momento…

En el sur de Chile se agolpan tumultos de sentido, escenas sanguinolentas, e imágenes mudas de una muchedumbre que el 2006 irrumpió con fuerza de autenticidad desplegando la adolescencia anónima que se apropió del “movimiento estudiantil” desde una pubertad impugnante. Un momento de plebeya veracidad con raíces territoriales –valles, mares y montañas- se alzaron desde el Liceo Carlos Cousiño A 45 de Lota desplegando el campo de las “herencias locales”. Por esos años el agua se filtraba por techos y murallas denunciando la visualidad neoliberal. Desde las ventanas rotas, los cables eléctricos no tenían protección, los profesores denunciaban que hacían clases con los pies en el agua. El “frío neoliberal” causo estragos silenciados por el colonialismo mediático. Tales fueron los sucesos que hace más de una década rotularon al Carlos Cousiño (VIII región) como el “liceo acuático”. Fue precisamente ese establecimiento el “chispero” (grado 8 en Richter contra la municipalización post-estatal) que marcó el inicio de la revolución “pingüina” y se convirtió en el símbolo de las necesidades de infraestructura y contenidos de la educación pública. Una impugnacidad contra la modernización acelerada de nuestros Rectores semióticos. He aquí, en esta inflexión, una puerta de entrada a la conflictividad -no secuencial- de los años 2010 en Concepción (terremoto, hambre, autodefensa y saqueos) donde el frío y la exclusión dejó sin relato a la industria televisiva y el mainstream encontró pintoresco no lidiar con algo tan “parroquial” como un terremoto que levantó la “furia neoliberal”. El saqueo fue una forma de protesta política al existir una situación de exclusión social de infinita vulnerabilidad sobre los cuerpos. El saqueo igualitario que tiene por objetivo balancear las diferencias sociales y materiales de los grupos desfavorecidos; el saqueo estratégico orientado hacia los bienes del enemigo en un conflicto armado y el saqueo organizado orientado a obtener beneficio material. Ciertamente el saqueo Lumpen no estuvo ausente. Luego dos sucesos que se ubican en distintos diagramas, a saber, el 2011 pos-transicional y el 2019 derogante que azotó al Reyno de Chile.

Gonzalo Díaz Letelier / Anti-intelectualismo y estetización fascista, pulsión mimética y nuevas transitologías

Filosofía, Política

ANTI-INTELECTUALISMO Y ESTETIZACION FASCISTA

Tras los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Chile se desencadenó un clima de desazón y ansiedad que, por fortuna, con los días ha dado paso nuevamente a uno de recomposición erótica de afectos alegres y creatividad –lo que de alguna manera es no sólo uno de los sellos del octubrismo (“tardamos mucho en encontrarnos, ahora no nos soltemos”), sino también un poderoso antídoto a la nube negra del fascismo que, cual religión de la muerte, se alimenta de pasiones tristes y sacrificios.

Mauro Salazar / Hegemonías del desfonde ¿Lirismo de la revuelta o desvaríos de la izquierda institucional?

Filosofía, Política

a Amapola, con la sonrisa de las plantas.

Despojados de los silogismos del orden, métricas modernizantes, épicas del consenso y mitos realistas. Librados de las narrativas representacionales de la gobernanza, pero absorbidos por el «teatro del absurdo», nos hemos enfrentado a la kastización (satanización) del campo popular. Los últimos sucesos ameritan aforismos para entender la fascistización de la revuelta como «multitud desbordante» respecto a los identitarismos del ‘Chile jungla’. Hoy se requieren algunos nomadismos para surfear clasismos mediáticos, oportunismos conceptuales (‘mainstream‘) y las amenazas de un conservadurismo securitario que dibuja un ‘paisaje de la lepra’ para avanzar en la criminalización del campo político. Ante cualquier diseño gubernamental, las derivas del campo popular han abrazado la sensación de caos, percepciones de pánico e inseguridad. Todo bajo la colonización restauradora de la amenaza caos/emergencia que el catolicismo integrista ha movilizado, qua gramscismo de ultraderechas, en las últimas semanas como traza de esperanza y orden moral.

Aldo Bombardiere Castro / Estelas y esquirlas: Apuntes en torno a una posible relación entre revuelta y acontecimiento

Filosofía, Política

A Patricio Mena Malet, por sus enseñanzas.

Como estelas dispersas en un viento sin sentido. Como estelas afiladas y luminosas, indireccionadas en sí mismas pero, por lo mismo, instrumentalizables por otras manos. Eso ha dejado la revuelta a su paso: agudas estelas afectivas. Esquirlas.

Hay más de algo que, pese a todo, emparenta a la revuelta con el acontecimiento. Ambos eventos irrumpen de manera intempestiva. No responden a condiciones de posibilidad externas, no son el resultado de un cálculo ni de una voluntad predefinida. Al contrario, la revuelta y el acontecimiento portan consigo sus propias condiciones de posibilidad. Son estas condiciones de posibilidad que la revuelta y el acontecimiento imponen a los hechos (y no al revés), las que permiten el desencadenamiento de un mundo imaginal. En otras palabras, dibujan las posibilidades de existencia de aquello que, suspendiendo el tiempo histórico, siempre fue impensable o, incluso, imposible. Así, en la caricaturesca frase que la oligarquía transicional acuñó para referirse a la revuelta, “no lo vimos venir”, se enuncia, sin quererlo, el punto ciego de una episteme, la sustracción de una teoría o, mejor dicho la sustracción de toda theoria (léase a partir de la etimología del término griego theoros, en cuanto una manera distante del ver: el espectador que contempla): la emergencia de la revuelta, así como de los acontecimientos, siempre se manifiesta de espalda a la conciencia de los sujetos.