Gonzalo Díaz Letelier / Anti-intelectualismo y estetización fascista, pulsión mimética y nuevas transitologías

Filosofía, Política

ANTI-INTELECTUALISMO Y ESTETIZACION FASCISTA

Tras los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Chile se desencadenó un clima de desazón y ansiedad que, por fortuna, con los días ha dado paso nuevamente a uno de recomposición erótica de afectos alegres y creatividad –lo que de alguna manera es no sólo uno de los sellos del octubrismo (“tardamos mucho en encontrarnos, ahora no nos soltemos”), sino también un poderoso antídoto a la nube negra del fascismo que, cual religión de la muerte, se alimenta de pasiones tristes y sacrificios.

Mauro Salazar / Hegemonías del desfonde ¿Lirismo de la revuelta o desvaríos de la izquierda institucional?

Filosofía, Política

a Amapola, con la sonrisa de las plantas.

Despojados de los silogismos del orden, métricas modernizantes, épicas del consenso y mitos realistas. Librados de las narrativas representacionales de la gobernanza, pero absorbidos por el «teatro del absurdo», nos hemos enfrentado a la kastización (satanización) del campo popular. Los últimos sucesos ameritan aforismos para entender la fascistización de la revuelta como «multitud desbordante» respecto a los identitarismos del ‘Chile jungla’. Hoy se requieren algunos nomadismos para surfear clasismos mediáticos, oportunismos conceptuales (‘mainstream‘) y las amenazas de un conservadurismo securitario que dibuja un ‘paisaje de la lepra’ para avanzar en la criminalización del campo político. Ante cualquier diseño gubernamental, las derivas del campo popular han abrazado la sensación de caos, percepciones de pánico e inseguridad. Todo bajo la colonización restauradora de la amenaza caos/emergencia que el catolicismo integrista ha movilizado, qua gramscismo de ultraderechas, en las últimas semanas como traza de esperanza y orden moral.

Aldo Bombardiere Castro / Estelas y esquirlas: Apuntes en torno a una posible relación entre revuelta y acontecimiento

Filosofía, Política

A Patricio Mena Malet, por sus enseñanzas.

Como estelas dispersas en un viento sin sentido. Como estelas afiladas y luminosas, indireccionadas en sí mismas pero, por lo mismo, instrumentalizables por otras manos. Eso ha dejado la revuelta a su paso: agudas estelas afectivas. Esquirlas.

Hay más de algo que, pese a todo, emparenta a la revuelta con el acontecimiento. Ambos eventos irrumpen de manera intempestiva. No responden a condiciones de posibilidad externas, no son el resultado de un cálculo ni de una voluntad predefinida. Al contrario, la revuelta y el acontecimiento portan consigo sus propias condiciones de posibilidad. Son estas condiciones de posibilidad que la revuelta y el acontecimiento imponen a los hechos (y no al revés), las que permiten el desencadenamiento de un mundo imaginal. En otras palabras, dibujan las posibilidades de existencia de aquello que, suspendiendo el tiempo histórico, siempre fue impensable o, incluso, imposible. Así, en la caricaturesca frase que la oligarquía transicional acuñó para referirse a la revuelta, “no lo vimos venir”, se enuncia, sin quererlo, el punto ciego de una episteme, la sustracción de una teoría o, mejor dicho la sustracción de toda theoria (léase a partir de la etimología del término griego theoros, en cuanto una manera distante del ver: el espectador que contempla): la emergencia de la revuelta, así como de los acontecimientos, siempre se manifiesta de espalda a la conciencia de los sujetos.

Daniel Michelow / Violencia y libertad: El problema del origen en el momento constituyente chileno

Filosofía, Política

La pregunta

El momento constituyente por el que atraviesa Chile es, sin duda, un evento de la mayor importancia en cuanto a su carácter jurídico y que, por tanto, debe ser intensamente abordado en dichos términos, sin embargo, la profundidad de sus repercusiones y la forma de su gestación requieren de la implementación de consideraciones más amplias, de tipo filosófico-político, para su plena comprensión, pues lo constituyente no trata solo de la redacción de una constitución, sino que, por sobre todo, de la transformación del horizonte histórico donde tal documento se vuelve posible y adquiere sentido.

Sergio Villalobos-Ruminott / Mito, destrucción y revuelta: notas sobre Furio Jesi

Filosofía, Política

La revolución socialista se alimenta de una dialéctica histórica con el mundo burgués; contestándolo de manera concreta, hoy y mañana, pero sin superarlo. La revuelta es la hipérbole del mundo burgués, llevado al punto de su propia superación.

    Furio Jesi[1]

Colectividad significa comunidad de hombres que se reconocen en su respeto del hombre, no en sus enfermedades morales y en sus culpas.

          Furio Jesi[2]

I

         El nombre de Furio Jesi ha irrumpido en los últimos años gracias a las referencias a sus ensayos realizadas por Giorgio Agamben, al trabajo de edición de sus monografías llevado a cabo por Andrea Cavalletti, y a la traducción de algunas de sus libros al inglés y al español, junto a la edición de números monográficos en portugués e italiano dedicados a él.[3] A pesar de todo esto, sería prematuro tratar de producir una imagen acabada de la serie de preocupaciones que caracterizaron sus intervenciones, pues lejos de una escritura sistemáticamente organizada y enfocada en una problemática específica, Jesi fue un escritor vertiginoso que mudaba sus objetos y énfasis según el ritmo de sus propios descubrimientos. Mitólogo, novelista, ensayista, crítico, comentarista, traductor, editor, etc., estamos ante una escritura no convencional, que lejos de ceñirse al formato universitario, aquel que renueva permanentemente el negocio trasnacional de la teoría, lo interrumpe a partir de inscribir en su circulación de materiales, preocupaciones y problemas no fácilmente atendibles para una sensibilidad de época.

Rodrigo Karmy Bolton / Velocidades mutantes 7. Nada está en su lugar

Filosofía, Política

Pedazos de palabras, ritmos ensordecidos, cuerpos encerrados; el presente ha llegado a la boca del lobo. Los pasajes que presentamos a continuación son derivas de un “gran encierro” que contempla a través de la ventana la mutación radical y veloz del mundo en el que vivimos.

Nada está en su lugar

Un virus y una revuelta atraviesan al país. Un microorganismo de material genético que se inserta al interior de una célula y la infecta; una irrupción popular dentro de un Estado que no la acoge; virus y revuelta son, en realidad, dos nombres para el siglo XXI. Células invadidas por un extraño que les amenaza; Estados maltrechos atravesados por extranjeros que les destituyen, virus y revuelta son el nombre de la misma espectrología. Un virus no es una célula, sino un ensamble molecular. Es algo que no alcanza a estar “vivo” en la medida que la célula -y solo ella dirá el saber biológico- constituye su unidad más primordial. Una revuelta no es un partido ni tampoco un régimen.