El célebre libro de Tomás Moulian (1997) duele, y no por lo que denuncia, que ya conocíamos, sino por lo que nos devuelve el espejo roto: la imagen de un país con épicas modernizantes que aprendió a llamar «realismo» a su rendición incondicional. «Chile actual» se lee hoy como se lee una fotografía antigua en la que descubrimos, demasiado tarde, que ya estábamos ahí, sonriendo, cuando el patrón sacudía la tapa del piano. Habitar la posdictadura fue aprender a vivir en una casa reformada sobre los mismos cimientos, con habitaciones clausuradas que nadie nombraba y la orden tácita de no abrir demasiado las puertas: una convivencia hecha de silencios administrados, de duelos postergados y de una normalidad exhibida como prueba de que todo había pasado. Lo que se cerró, en esa década (años 90’), fue menos una puerta política que una facultad, la de imaginar que el futuro podía ser distinto.
Democracia
Mathías Martínez González / La constituyente en tiempo y modo oportuno. Un comentario al libro de Jaime Bassa
Política
Sobre La Constituyente de Jaime Bassa. Voces Opuestas Ediciones, Valparaíso, 2026.
TIEMPO
“La Constituyente” aparece en tiempo oportuno. Un tiempo caracterizado por el repliegue de los imaginarios democráticos, en el que los discursos de “regeneración de la nación” o de “reconstrucción” van produciendo nuevos mitos y sensibilidades reaccionarias. “La Constituyente” asoma como una intervención crítica frente a una gramática de la catástrofe, hábilmente utilizada por nuestro actual presidente y por las nuevas derechas contemporáneas. Este es claramente un tiempo de restauración oligárquica, donde aparecen nuevamente en el escenario los nombres de Jaime Guzmán, Sergio De Castro, Diego Portales, fantasmas que buscan clausurar las sensibilidades igualitarias. Es precisamente contra esa constelación política discursiva que “La constituyente” interviene en tiempo oportuno. Frente a todo ese fracaso “La constituyente” nos recuerda otra alternativa. Por eso pienso que tal vez, no había mejor momento para volver a poner en circulación estas ideas.
Mauro Salazar J. / ¿Iliberalismo? La fabricación editorial de lo posible
Filosofía, Políticaa Nelly, que hizo del fragmento
una forma política.
Hay palabras que llegan a la política después de haber hecho carrera en las páginas de opinión. «Iliberal» es una de ellas. Su circulación reciente en Chile revela algo más interesante que aquello que pretende describir: muestra cómo una categoría puede transformarse en un recurso editorial, en una contraseña moral y, finalmente, en una tecnología de distinción política. Allí donde debería existir una discusión sobre las transformaciones efectivas del poder, o bien, en democratizar los circuitos institucionales, límites institucionales, relaciones con los intereses privados y sus formas de concentración, aparece una palabra que parece resolver anticipadamente el problema. Se nombra al adversario como «iliberal» y, con ello, se produce una escenografía en la que unos quedan del lado de la democracia y otros del lado de su amenaza.
Carlos Andrés Ramírez / ¿Retornar a Averroes? Algunas reflexiones sobre el averroísmo de Rodrigo Karmy
Filosofía, PolíticaEn una entrevista reciente para el Instituto Humanitas Unisonos (Junges 2026), Rodrigo Karmy recoge varias de sus tesis, desarrolladas en textos previos, sobre la contemporaneidad y relevancia de Averroes. La entrevista está llena de ideas sugestivas. La principal, quizás, radica en pensar a Averroes como fuente de una tradición filosófica alternativa respecto a la corriente dominante en la modernidad: aquella centrada en la ‘metafísica del sujeto’. Concebir la libertad como soberanía, sea ejercida por un individuo o por un Estado, es su consecuencia ético-política más determinante. Como antídoto contra la metafísica del sujeto, y punto de partida de una tradición, con bases aristotélicas, que pasa por Spinoza y Marx, aparece el pensador cordobés. El escándalo del averroísmo, la idea de un intelecto impersonal, combatido, por razones éticas y política por Tomás de Aquino, es reivindicado por Karmy como punto de acceso a una ‘modernidad alternativa’. A lo largo de la entrevista, se desarrollan las consecuencias de esta decisión filosófica considerando el pensamiento neoliberal, la noción de ‘persona’, la cuestión del comunismo y la Inteligencia Artificial. Aquí la historia de la filosofía, como sucede en sus más potentes ejercicios, es un insumo para repensar el presente.
Julio Cortés Morales / Dos conferencias de Adorno sobre el fascismo
Filosofía, PolíticaEl complejo escenario actual, con el avance de un paquete de iniciativas fascistoides en la agenda gubernamental y parlamentaria (reforma constitucional en seguridad pública, Ley Naín-Retamal 2.0, Ley antibarricadas 2.0, Nueva modificación al tipo penal de apremios ilegítimos, entre otras), me motiva a dar a conocer en esta versión online dos capítulos del libro “La religión de la muerte” (2023), que a mi juicio contiene insumos teóricos para entender esta arremetida del neofascismo democrático instaurando una verdadera dictadura policial/militar con conducción civil.
Fascismo contra la democracia y fascismo en la democracia (1959)
En una conocida conferencia de Theodor Adorno en 1959, ante un Consejo coordinador de trabajos entre cristianos y judíos, traducida en la versión que tengo como “¿Qué significa renovar el pasado?”, el “teórico crítico” de Frankfurt en su característico y sombrío estilo constata que “el nacionalsocialismo subsiste, y hasta hoy no sabemos si sólo como un espectro de la monstruosidad pasada, que no ha conseguido desaparecer de por sí, o que no ha muerto aún; o si permanece en los hombres como una disposición a lo indecible, y en las relaciones que provoca”.
Carlos del Valle Rojas / Enemización. Notas sobre emergencia y gubernamentalidad
Filosofía, PolíticaPodemos partir de una premisa: la investigación en contextos mediales se ha vuelto difícil de eludir, porque el poder ya no se ejerce por la fuerza ni por el control de los recursos materiales, sino por la capacidad de producir sentido en redes neuronales a través de plataformas donde la experiencia es alogarítmica. Sobre este suelo se levanta la «enemización»: la operación por la cual los medios y buena parte de la (hiper) industria cultural se especializan en la producción de enemigos, dentro de un conflicto permanente por el estatuto de lo real. No es un exceso ocasional del discurso, sino una tecnología de poder que gobierna administrando la emergencia; instala un estado de amenaza sin tregua del que toda excepción parece surgir por necesidad. Su fuerza no proviene de mentir, sino de seleccionar qué se ve, qué se teme y a quién se responsabiliza, hasta que esa emergencia perpetua parece el orden natural de las cosas.
