Suzanne Farrin / Corpo di Terra

Música

Corpo di Terra es una colección de “canciones sin letra” que la compositora Suzanne Farrin ha creado a partir de sonetos del poeta italiano Petrarca. Esta grabación, el primer disco completo de Farrin, trata los instrumentos individuales como el lienzo en el que el compositor puede pintar sutiles matices de color y estructura que se encuentran en las palabras originales. Los resultados son meditativos en su forma pero dentro de este marco introvertido, hay un amplio rango dramático a medida que los instrumentos luchan por expresar ideas más allá de sus limitaciones abstractas.

Isabel Argüelles Rozada / Angelus Novus: un comentario sobre el tiempo a propósito de las Tesis de Walter Benjamin

Filosofía, Política

El objeto de análisis de este artículo son las Tesis de la Filosofía de la Historia (1940) de Walter Benjamin, que consisten en una crítica mordaz al historicismo, fascismo y marxismo de su época. Presentan un carácter fragmentario y poético, y se apoyan al tiempo en el materialismo frankfurtiano y la teología judía. Esta original orientación compone una filosofía de la historia alternativa cuyo núcleo de crítica se encuentra, ante todo, en el mito del progreso. Contra esta idea inmovilista propone Benjamin una historia que rescate del pasado a las víctimas silenciadas por los opresores: el presente debe hacer justicia.

María Emilia Jofré y Martín Zapico / Epicureísmo y Foucault: el poder sobre uno mismo y el poder sobre los demás

Filosofía

El estudio del poder ha sido un tema que, en especial desde la segunda mitad del siglo XX, ha proliferado a partir del interés revisionista que puso la lupa en la modernidad y las formas de ejercicio del poder que el Estado supo desarrollar durante siglos. En este marco, Michel Foucault desarrolló toda una teoría sobre el poder que, a diferencia de la mayoría, enfocaba el análisis en el individuo buscando establecer los límites en la autonomía del sujeto en función del otro. En este análisis, el repaso por la escuela epicureísta del pensamiento helénico pone de manifiesto no solo influencias sobre el autor francés, sino también una gran capacidad de re-significar lo propuesto para realizar una comprensión del presente que se cimenta sólidamente en el conocimiento del pasado, un pasado que siempre tiene vigencia. En este artículo proponemos un recorrido por esta relación a partir de la noción de poder sobre uno mismo y de los demás.

Bernard Baschet & Michel Deneuve / 4 Espaces Sonores

Música, Sonido

Los hermanos Baschet son conocidos en todo el mundo como creadores de esculturas sonoras, fantásticas formas de metal moldeado y vidrio, que combinan las artes visuales con la música. A François Baschet siempre le fascinó la acústica, las relaciones entre la forma y el material de un instrumento y la belleza de su sonido. Bernard Baschet se interesó apasionadamente por la música contemporánea y creyó firmemente que tales instrumentos eran las herramientas adecuadas para la música moderna, ya que ofrecían al artista e intérprete un medio de expresión personal negado por los dispositivos electrónicos. Juntos, los hermanos comenzaron a diseñar y producir esculturas sonoras, que también podrían considerarse como instrumentos musicales.

Claudio Aguayo / El fascismo como política de la verdad

Filosofía, Política

El fascismo es una política de la verdad. Devuelve al sujeto la experimentación de la soberanía sin interrumpir la esfera de la circulación ampliada. Soberanía en el sentido de Georges Bataille: el fascismo es una “forma soberana de la heterogeneidad” (2008, 167), la recomposición soberana de una estructura social en riesgo. “Circulación ampliada” decimos porque dicha esfera se extiende más allá de las fronteras de lo parlamentario. Carl Schmitt observó en 1950, a propósito del pensador católico contrarrevolucionario Juan Donoso Cortés, que la burguesía aparecía, en su época de consumación liberal, como la “clase discutidora”. “Su esencia es negociar, un definirse a medias que se mantiene a la expectativa con la esperanza de poder convertir el encuentro final, la sangrienta batalla decisiva, en debate parlamentario” (1963, 87). Esta apelación a la soberanía, a la violencia, a la estética de la batalla final y del corte puro, es propia de la afección fascista que emerge para devolverle al “pueblo” una experiencia que está más allá de su vida ordinaria y de la gestualidad monótona de la cotidianidad, de lo que Althusser llamaba tiempo de nada. Un tiempo vertical, la “reflexión cotidiana”, es pretendidamente interrumpido por la posibilidad de una experiencia negativa, henchida de interpelaciones corporales donde la violencia se funde en la soberanía.