Mauro Salazar J. / Izquierdas post-mortem. El reverso de lo consabido

Filosofía, Política

Una autopsia no es un juicio: es un protocolo. La metáfora forense conviene al estado actual de las izquierdas latinoamericanas, no por morbo o por probidad de su zona cero. Hablar de «crisis» es ya, a estas alturas, un eufemismo administrativo. El cuadro regional, hacia mediados de 2026, autoriza un vocabulario menos piadoso o decorativo: derrota estructural, agotamiento del idioma, desocupación del lugar simbólico desde donde se enunció la justicia. Esta autopsia se escribe desde una posición precisa: la de quienes pensamos que la democracia liberal es preferible al autoritarismo securitario, y que el progresismo realmente existente ha contribuido, por omisión y por idioma, a hacer plausible un retroceso de larga duración.

El mapa lo confirma sin consuelo. En 2023, solo cuatro países latinoamericanos eran gobernados por la derecha; hacia fines de 2025 la cifra se había duplicado: Argentina, Bolivia, Perú, Panamá, Costa Rica, República Dominicana y, finalmente, Chile. El triunfo de José Antonio Kast con cerca del 58% de los sufragios en diciembre de 2025 cerró un ciclo; Uruguay quedó como excepción solitaria. La «marea rosa» de los dos mil, sostenida por el ciclo de altos precios de las materias primas y la demanda china, devino marea baja (¿los espantos?) una vez clausurado ese excedente. Lo que queda al descubierto en la arena no es un programa: son las costillas de un cuerpo doctrinario que dejó de respirar antes de que sus deudos lo advirtieran.

Paloma Castillo / Faltan palabras para nombrar qué quiere el otro. Legitimidad y dispersión ideológica: discusiones en Pensar las Derechas

Filosofía, Política

El pasado viernes 15 de mayo participé en el seminario Pensar las derechas, organizado por el CEPIB de la Universidad de Valparaíso. Quiero rescatar para la reflexión algo de la discusión que se dio en la mesa en que estuvimos Ismael Puga y yo, pues es parte de las cosas que me preocupan intensamente.

En mi último proyecto FONDECYT sobre sufrimiento social y actitudes hacia el estallido realizamos una encuesta levantada en las cincuenta y dos comunas de la Región Metropolitana, con cinco mil casos. En esa encuesta el 36,2% de las personas a las que les preguntamos por su posición política eligió la categoría “Ninguno”. Ni izquierda, ni centro, ni derecha. Ninguno. Y ese 36,2% es la categoría modal: hay más personas que dicen “Ninguno” que personas que se identifican con la izquierda, el centro o la derecha consideradas por separado.

Tetsu Inoue / Yolo

Música, Sonido

¡Viernes de sonidos en Ficción de la razón! Presentamos el álbum Yolo del compositor japonés Tetsu Inoue, que a lo largo de los noventa colaboró con figuras clave del ambient techno como Pete Namlook y Bill Laswell. Desapareció por completo del mapa tras publicar su último disco en 2007, un silencio que ha terminado por envolver su legado en un halo de misterio y veneración. En este contexto, Yolo no es solo un álbum crucial dentro de su trayectoria, sino una síntesis de las dos almas que habitaron su música: el sonido y el silencio. Este no es un disco que conforte desde lo conocido, sino que lo hace desde el extrañamiento íntimo, desde la certeza de que en la desintegración también puede habitar una extraña y profunda paz. ¡A escuchar!

Miguel Ángel Hermosilla / La caída de la crítica y el estallido de la universidad: Una lectura del genocidio en Palestina

Filosofía, Política

Vino con todos sus ungüentos

Vino fingiéndose la luz,

Vino con átomos sangrientos,

Vino demócrata y con cruz.

La virgen de Occidente.

A propósito del fin de la Universidad moderna, que describe Rodrigo Karmy, en La Universidad estalladaPalestina y el devenir de las humanidades, y la desesperación impotente del juicio, la crítica y del discurso universitario respecto de la implosión de la academia, que muestra el fin de una frontera entre un interior/ exterior, expresada en el agotamiento del vínculo moderno entre inteligencia universitaria y mundo social, que habría sido establecido por la soberanización del pensamiento en la Universidad estatal del sujeto moderno, a decir de Thayer, en “La crisis no moderna de la universidad moderna”1, y las nuevas formas de hegemón financiero fundado por las políticas neoliberales a partir de los setentas en gran parte de las sociedades contemporáneas. Nos proponemos aquí, entonces, a partir de una cierta modalidad de diálogo con el texto de Rodrigo Karmy, interrogar la aporía analítica de pensar, el estatuto de la crítica y su relación con la axiomática del capitalismo global integrado, atendiendo a la pregunta; ¿de cuán universitario es también el capital financiero, en tanto que tecnología y administración académica del pensamiento? En ese escenario discursivo, la discusión que Karmy abre respecto de la implosión de la razón universitaria, en el contexto de la violencia genocida del fascismo sionista en Palestina, nos invita a pensar y problematizar, también: ¿Cuál es el lugar de la universidad y la crítica hoy?, ¿qué derroteros epistémicos le esperan al pensamiento, en el paradigma de lo que podríamos denominar; “la caída de la crítica en la facticidad de la violencia equivalencial?”.

Mauro Salazar J. / El libro sin morada. Postales del exilio

Sin categoría

«El concurso no financia proyectos de creación artística, recopilaciones, catálogos, impresión de libros, ensayos, traducciones, audiovisuales». ANID, Bases del Concurso Nacional de Proyectos Fondecyt Regular 2024.

Introducción

El exilio del libro de la universidad contemporánea no es asunto de elegía humanista sino problema material e histórico. El libro como género del pensar prolongado, quedó desalojado del campo universitario nacional por una unidad textual menor, el artículo indexado, cuya gramática evaluativa reorganiza el oficio académico bajo la lógica del cómputo planetario y la captura editorial anglófona. Cabe llamarlo exilio porque prolonga, en otro registro, la mutilación bibliográfica que la dictadura inauguró sobre el patrimonio de la universidad pública chilena: lo que ayer se quemó en los zócalos universitarios hoy deviene invisible y, por esa vía, profesionalmente inviable, sin requerir violencia política directa. La firma Pinochet sobre la universidad postdictatorial se reactualiza bajo régimen evaluativo planetario.

Tres registros se entrelazan en un mismo proceso: a) el desplazamiento del libro hacia formatos breves bajo productividad anglófona; b) la baja lectoría universitaria como herencia material previa al ingreso estudiantil, no como déficit pedagógico remediable con intervenciones focalizadas; y c) la mutación del libro en hito de visibilidad performativa para circuitos de extensión y plataforma, donde la presentación pública sustituye a la lectura efectiva. No se trata aquí de restaurar ningún eco humboldtiano ni el lector clásico, sino de nombrar el cierre infraestructural que el discurso humanístico convencional no logra capturar, y de abrir la pregunta por formas inéditas de concentración cognitiva en la universidad neoliberal chilena.

Mattia Acerbo / Por qué no debemos salvar el planeta

Filosofía, Política

El planeta no nos necesita. La Tierra ha atravesado glaciaciones, extinciones masivas, colisiones, cambios atmosféricos, catástrofes geológicas. Seguirá existiendo después de nosotros, incluso después de la desaparición de la especie humana. Desde este punto de vista, hablar de «crisis del planeta» es ya una forma demasiado humana de ver las cosas: significa confundir la crisis socioecológica de las condiciones de vida con una crisis del planeta en sí mismo, como si la humanidad fuera todavía su centro indiscutido. Como sostiene Chakrabarty, desde el punto de vista del planeta inorgánico no tiene sentido hablar de crisis.

También la fórmula «salvar el planeta» parece inocente. En realidad, conserva algo de la antigua fantasía soberana de la modernidad: la idea de que existe, por un lado, un sujeto humano investido de una misión salvífica y, por otro, una naturaleza reducida a objeto pasivo de tutela; por un lado el salvador, por el otro la criatura herida. La salvación se convierte así en el reverso moral del proyecto moderno de dominio sobre la naturaleza. Como si la humanidad fuera el príncipe de un cuento ecológico, llamado a salvar una naturaleza indefensa después de haberla puesto en peligro.