Hace algunos días, conversando con un amigo a propósito de un texto que publique hace unos días en este mismo espacio, me hizo una observación que me dejó pensando. Al texto, decía, le faltaba hablar de proyecto político. La izquierda discute lenguaje, discute prácticas, discute encarnación, pero no nombra el proyecto, y esa omisión es síntoma de algo: del desacople entre lo que dicen los políticos y lo que hace la gente. Su intuición me pareció justa. Y al mismo tiempo me llevó a una pregunta más incómoda: ¿es verdad que a la izquierda le falta proyecto? ¿O lo que falta es otra cosa?
Carlos Henrickson / Presentación de Palestina bajo fuego, de Rodrigo Karmy Bolton
PolíticaA decir verdad, cuando Gonzalo me puso como poeta en el afiche, no me pareció muy bien; yo prefiero escritor, que tiene connotaciones menos míticas (o místicas). Más encima sabía que habría historiadores y filósofos, claro, y no deja de ser riesgoso para alguien de este oficio ponerse ante sus inquisidores tradicionales desde muy antiguo. Pero dándole una vuelta, ¿qué puedo aportar, en qué hago falta acá?
El atributo del poeta, de hecho, no es (no debería ser) pensar sobre las palabras, sino tener y comprender la experiencia de la palabra, que es el requisito último para ocuparla en un sentido neto y responsable de herramienta. Y con ello, uno se encuentra con cosas que no se dejan decir, o bien que fuerzan a que se digan de cierto modo, lo que se hace incómodo y, con ello, indica un trasfondo no evidente, no dicho, que está por abalanzarse encima de uno. Por eso, uno ocupa traslados, metonimias, para mantener, en lo posible, el control de la palabra sobre lo real.
Javier Agüero Águila / Un río, el devenir y un punto aparte
FilosofíaPara la mujer
que lucha todos los días
contra un patriarcado feroz y
que jamás (¡jamás!) … se arrodillará
He pensado, no precisamente ahora sino tal vez desde hace mucho, en el río.
El río; el que escurre y discurre eternamente independiente de nosotros, antes de nosotros y después hasta que el mundo sea mundo –entendamos a la eternidad como lo que termina con el fin del mundo–. El río, quizás, como la única forma de trascender aquí y ahora sin darnos chance alguna. No podemos detener al río, solo distiende su flujo sin vernos, sin considerarnos o, al final y si se quiere, dejando nuestra propia existencia lejos de nuestro alcance.
Cristóbal Rojas Vargas / Entre tecnofascismo y escatología: Una lectura a Peter Thiel desde Pensar las Derechas II
Filosofía, PolíticaPasado ya el primer cuarto del siglo XXI, vivimos en medio de un tiempo convulsionado por cambios sociales, culturales, económicos y políticos cuya velocidad parece haber desbordado la capacidad contemporánea de otorgarles sentido. Las certezas se erosionan más rápido de lo que alcanzamos a nombrarlas. No sabemos con claridad hacia dónde se encaminan nuestras sociedades, si es que todavía avanzan hacia alguna parte y, más inquietante aún, es la percepción de futuro que parece cada vez más signada por la imagen inquietante de la catástrofe.
Tariq Anwar / La imagen pobre
Estética, Filosofía, PolíticaLa rebelión de las imágenes degradadas en el capitalismo audiovisual
En Los condenados de la pantalla (2014), la videoartista y teórica alemana Hito Steyerl ofrece una de las cartografías más interesantes y políticamente incisivas de la cultura visual contemporánea. El libro, que reúne una serie de ensayos publicados originalmente en la revista e-flux, se inscribe en la tradición materialista inaugurada por Harun Farocki y prolonga las reflexiones sobre el cine imperfecto y el Tercer Cine. Sin embargo, su contribución fundamental es la introducción del concepto de imagen pobre, una noción que condensa las contradicciones del capitalismo de la información, las jerarquías de resolución y las nuevas formas de alienación que atraviesan la producción, circulación y consumo de imágenes en la era digital. Si bien los temas que aborda son amplios, nos concentraremos aquí en algunas páginas donde aborda la idea de la imagen pobre.
Aldo Bombardiere Castro / Divagaciones: reseña/comentario
FilosofíaA Javier Agüero Águila, por las intuiciones y demencias
Reseña
Toda reseña es un texto subalterno. Un mero agregado con respecto. Al concebir una reseña remitimos indefectiblemente a un texto previo y únicamente a ese texto, en función del cual dicha reseña ejerce un rol de esclarecimiento por simplificación de otro texto. Sin embargo, esta simplificación, más que un poder de la reseña en relación a aquel texto primordial, desnuda su precariedad: su servilismo relativo a aquél.
Por lo mismo, reseñar consiste en re-enseñar, en leer de la manera más respetuosa, escueta y sumisa posible: en enseñar a someter la mirada a una escritura sin imaginación. A leer sin escribir, a leer resignados de amor por la escritura; a leer reprimiendo nuestra imaginación ante la tentación dejada por el bestial eco de cada palabra. El poema escrito aquel día en que el pulso trepidante de un lápiz-cuchillo presagió un suicidio; la novela cuyo original sobrevivieron a la vergüenza y al fuego; el candor y la ternura de una narración histórica incapaz de entrar en los palacios de la Historia; estos y otros caudales de potencia imaginal la reseña los presenta en calidad de ya escritos. Con ello, la lectura que ofrece antepone un punto de inicio de carácter anestésico y asegurador: el de la claridad y la seguridad de un punto firme desde el cual acceder y empezar a adentrarse en el texto primordial.
