La música no requiere de imágenes. Ella, en su esencial caudal de sucesiones sin sucesos, excede la clausura de la lógica representacionalista. Sin embargo, esto no significa que pueda, de manera circunstancial, contener o donar o despertar imágenes. Exceder no es carecer, sino superar el reduccionismo de la efectividad de los elementos meramente donados. Tales elementos, tales imágenes que la música suscita en nuestra imaginación, sólo puede ser posible, gracias a su esencia imaginal, sin nunca agotarse en la mera imaginación reproductiva ni en las imágenes que de ésta se desprenden. Caudal de sucesiones sin sucesos necesarios, sucesiones sin sucesos determinantes pero, no obstante, capaz de suscitar a ojos de nuestra consciencia una polifonía de imágenes. El acto contingente de suscitar imágenes que se puede desencadenar en la experiencia musical no resiste restricciones ni ataduras. Fuente absoluta y esencial desde la cual pueden llegar a fluir imágenes infinitas y polimorfas, abiertas a la irrefrenable exposición del devenir, fuente de imágenes innecesarias, pero, sin embargo, siempre posibles más allá de la mera facultad imaginativa, la música resuena como la imagen de lo irrepresentable.
Julio Cortés Morales / Convivencia vial. Breve guía práctica para usuarios de aceras y bicicletas en tiempos de gobiernos de emergencia
Política“La bici forma parte de la historia de cada uno de nosotros. Su aprendizaje remite a momentos particulares de la infancia y adolescencia. Gracias a ella, todos hemos descubierto un poco de nuestro propio cuerpo, de sus capacidades físicas, y hemos experimentado la libertad a la que está indisolublemente ligada” (Marc Augé, Elogio de la bicicleta).
“La bicicleta se ha transformado en una ideología” (Louis De Grange).
“El joven trabajador en la motocicleta convierte el trabajo en Dios porque andar en moto le gusta. Su verdadera alegría al andar en moto consiste en que se emiten sonidos anales. Quedamos como tontos si llevamos las explicaciones demasiado al detalle” (Max Horkheimer en conversación con Theodor W. Adorno).
Presentación
Coincidiendo con los anuncios de instalación del primer gobierno abiertamente pinochetista del siglo XXI, los habitantes de la larga y angosta faja de tierra tuvimos que asimilar, además del bencinazo del ministro Quiroz, noticias relativas a limitaciones al Transantiago y negativa a la construcción de más ciclovías por parte del ministerio conducido por De Grange, y más recientemente diversos anuncios en seguridad que se concentran en el “vandalismo” y las “incivilidades” para así poder criminalizar de manera reforzada a los más pobres.
En medio de tanto anuncio de estos patriotas se me echó a perder mi tradicional bicicleta negra, y me demoré cerca de un mes en enviarla a un taller para ser reparada. En esas largas semanas recordé lo infernal del metro y los buses en horario punta, además de la tradición que tiene el Transantiago de hacer desfilar casi pegaditos a dos o tres buses del mismo recorrido, para luego dejar de pasar por cerca de media hora. Vi chóferes y pasajeros estresados, lanzazos y empujones, cuando no agarrones y turbazos. Desde el otro lado del vidrio de la micro miraba con envidia a los ciclistas que pedaleaban y avanzaban mucho más rápido que todos los vehículos motorizados juntos, y eso me motivó finalmente a enviar a al taller a la “flaca negra híbrida” (ese sería su nombre técnico), para poder seguir pedaleando en medio del cemento y el smog.
Mauro Salazar J. / Parásitos. La comunidad clausurada
Filosofía, PolíticaI. Lo que el establo sabe y la columna se niega a saber
Conviene comenzar por la biología, no porque ella ofrezca una metáfora amable, sino porque desmiente a la metáfora antes de que la política alcance a domesticarla. Cuando el asesor presidencial del gobierno entrante — Cristian Valezuela— escribió, en octubre de 2025, que el Estado chileno «no está enfermo: está podrido», que se había vuelto «un cuerpo hinchado, lleno de parásitos que viven de él, lo drenan y se reparten sus restos como si fuera un botín», no enunciaba un diagnóstico: ensayaba una condena. Creía que la palabra «parásito» nombraba sin resto lo que sobra, lo que extrae sin devolver, lo puramente sustractivo. Esa creencia es, justamente, lo que ninguna ecología seria sostiene, y conviene decirlo sin atenuantes: la metáfora descansa sobre una ignorancia que se disfraza de evidencia clínica.
E.U.E.R.P.I. / Microworlds
SonidoEl arte sonoro ha abierto muchas posibilidades. Una de ellas es la de la escucha de sonidos de muy baja intensidad, lo que permite entrar en mundos que, aunque cercanos, antes nos parecían inaccesibles. Presentamos el álbum Microworlds de E.U.E.R.P.I., proyecto de la compositora Mirian Kolev, que usa un sintetizador táctil Hyve, Blind Noise Nano y el Radio Sputnik de Errrorinstruments, así como el JrF ecoutic y micrófonos de contacto para descubrir creativamente un paisaje sonoro en el área de Tryavna en Bulgaria. A escuchar!
Javier Agüero Águila / Suspira madrugada y “ven aquí, chipriota”(Safo)
FilosofíaNota
Amo la madrugada, sus traiciones, sus promesas. Sus ruidos sencillos, sus silencios de perro. Amo la madrugada que es desesperación, noche azul y turbia. Amo la madrugada que se esconde en susurros, en poemas que van por la yugular y dejan la carne suspirando. Amo la madrugada que tiembla en los párpados, la que arde en las manos. Amo la madrugada que pega un tiro por la espalda, la que besa con una idea. No sé qué sería de mí sin la madrugada. Probablemente un planeta de puro sol, triste y en el que nunca anochece, envenenado de luz. Una nota musical echada a la tormenta de la memoria, un vacío inmoral donde se repiten descarados amaneceres. Amo la madrugada porque en ella me regreso y sobrevivo; porque soy un loco vampiro, soberbio y deshecho.
Alejandra Tapia / Echoes
Música, SonidoUn viaje por el cosmos como una posibilidad de la escucha. De alguna manera, cada vez que escuchamos atentamente, conectándonos con un entorno que nos conforma y al mismo tiempo seguirá siendo por siempre desconocido, se produce una lejana cercanía, se abre un mundo insondable y por eso mismo abierto a la experiencia. Presentamos en Ficción de la razón el álbum Echoes de la violista, compositora y artista sonora chilena Alejandra Tapia. Un viaje al que quedan muy invitados.
