Alejandra Tapia / Echoes

Música, Sonido

Un viaje por el cosmos como una posibilidad de la escucha. De alguna manera, cada vez que escuchamos atentamente, conectándonos con un entorno que nos conforma y al mismo tiempo seguirá siendo por siempre desconocido, se produce una lejana cercanía, se abre un mundo insondable y por eso mismo abierto a la experiencia. Presentamos en Ficción de la razón el álbum Echoes de la violista, compositora y artista sonora chilena Alejandra Tapia. Un viaje al que quedan muy invitados.

Paloma Castillo / El sujeto del que nadie quiere bajarse o de lo importante de ir a ver Los invasores al Teatro Nacional Chileno

Estética, Filosofía, Política

Hay una escena que cualquiera que haya pisado un seminario de izquierda en los últimos diez años reconoce de inmediato. Alguien, en algún momento, pide la palabra y dice que el verdadero problema es el sujeto. Que mientras no resolvamos la cuestión del sujeto, todo lo demás es voluntarismo. Que la clase obrera ya no es lo que era, que la multitud todavía no es lo que será, que el pueblo es una categoría tramposa. Habla quince minutos, a veces cuarenta. Nadie lo interrumpe, porque interrumpirlo sería confesar que uno no leyó lo suficiente. Y al final de esos cuarenta minutos no se decidió nada, no se hará nada, pero todos salen con la sensación reconfortante de haber estado cerca de algo profundo.

Gaudenz Badrutt, Ilia Belorukov y Wade Matthews / Fireflies

Sonido

La experimentación sonora y la improvisación son signos de nuestros tiempos. Cargan sobre sus hombros, como toda forma de arte en un ambiente hostil, la tarea de lo inacabado, de la apertura del oído, de la puesta en movimiento de formas contingentes, listas para ser otra cosa. Presentamos la pieza sonora Fireflies de los artistas Gaudenz Badrutt, Ilia Belorukov y Wade Matthews.

Mauricio Amar / Sionismo y nazismo

Filosofía, Política

Hoy, en medio del genocidio que Israel perpetra en Gaza, con vistas a extenderse hacia Cisjordania y Líbano, para todos han sido evidente las similitudes entre el sionismo y el nazismo. Aunque son ideologías diferentes –de hecho el sionismo ha sostenido en su interior un amplio abanico de ideas heterogéneas que pueden ser entendidas como de «izquierdas» y de «derechas»– ambas comparten elementos fundamentales como la teoría de un espacio vital, que en el sionismo se mezcla con la religión judía y su idea de una «tierra prometida» y la de una raza superior, que en el sionismo, de nuevo en una zona gris entre laicismo y fundamentalismo religioso judío, se llama «pueblo elegido». Como Israel surge como Estado en 1948, tras el final de la Segunda Guerra Mundial, comúnmente la asociación con el nazismo se entiende como una continuación. Israel sería la persistencia del nazismo en otro lugar, con otro pueblo. Pero también la cuestión puede ser planteada al revés. El filólogo judío Victor Klemperer planteaba en 1946 una cuestión que por entonces podía sonar enigmática. «Sin duda –dice–, la doctrina nazi fue estimulada y enriquecida en repetidas ocasiones por el sionismo, pero no siempre resultará fácil determinar con exactitud aquello que el Führer y aquello que este o aquel cocreador del Tercer Reich extrajeron del sionismo».

Mauro Salazar J. / El libro: la hoguera administrada. Desmemoria en Chile

Filosofía, Política

Preámbulo: «A veces 100 millones, 500 millones, para una investigación que termina en un libro precioso, empastado, en la biblioteca. ¿Cuántos trabajos generó? Ninguno (…) Puede ser un gran estudio, pero no se tradujo en nada, en trabajo concreto para las personas.» José Antonio Kast, gira «Presidente Presente», Puerto Montt, mayo de 2026.

Esas palabras no son una opinión. Son una política. Cuando un jefe de Estado declara que el libro —ese libro «precioso, empastado, en la biblioteca»— no generó ningún trabajo concreto, no está pronunciando un juicio estético ni formulando una crítica al sistema universitario: está instaurando un régimen de valoración donde el agónico pensamiento crítico queda fuera de lo legítimamente financiable. La declaración toca al mismo tiempo la cultura, la universidad y el horizonte cognitivo de la ciudadanía. Son el mismo daño visto desde ángulos distintos.

Omar Elabd / Devils for my Darling

Música

La memoria del ser amado no puede sino ser una ficción, necesaria, por cierto. El compositor egipcio Omar Elabd nos lleva a una navegación por las tramas sutiles de un recuerdo, una historia de amor que, como toda historia de amor, es imaginada. Un álbum lleno de sutilezas sonoras, de una cierta tranquilidad de ensoñación. Escuchemos Devils for my Darling de Omar Elabd.