Mauro Salazar J. / Quiróz. Vamos a seguir gobernando igual

Política

Vamos a seguir gobernando igual, porque también existe la gestión y también están los decretos». La frase pronunciada hace horas por el titular de Hacienda en el seminario de Clapes UC merece detenerse: no por su contenido programático, apenas la defensa rutinaria de una megarreforma en aprietos, sino por el desnudo formal con que la lengua del poder se deja ver allí, sin retórica, sin pliegue, sin esa cortesía parlamentaria que en otros tiempos cubría la operación con el barniz de la deliberación. Hay en esa frase un gesto que, leído bajo cierta clave, la que cierta tradición centroeuropea dejó como herencia para entender los engranajes íntimos del mando, resulta intolerablemente legible.

Habría que comenzar por el verbo. Seguir. Continuar. La declaración no anuncia un proyecto sino una inercia, y en esa inercia se condensa la operación más antigua del poder: aquella que se sostiene no en la legitimidad del acto sino en la mera capacidad de durar. El que sigue gobernando igual, independientemente del Congreso, independientemente del dispositivo deliberativo que la modernidad llamó parlamento, ejecuta el viejo gesto del superviviente, esa figura que constituye, según ciertas páginas inolvidables sobre los engranajes del poder, el corazón mismo de la lógica soberana. Sobrevivir al rechazo legislativo, sobrevivir a la inflación, sobrevivir al malestar, sobrevivir al desempleo. La política se vuelve técnica de permanencia, y no necesita aprobar nada: solo necesita estar.

Tariq Anwar / Sobre El problema de la distracción

Filosofía

Publicado en 2012, The Problem of Distraction (El problema de la distracción) de Paul North permanece, no sabría decir por qué, sin traducción al castellano. El libro no es un diagnóstico cultural más sobre la pérdida de atención en la era digital ni un manual para recuperar la concentración; es una arqueología filosófica de aquello que la tradición occidental ha excluido para poder constituirse como pensamiento del pensamiento. North sostiene que, bajo la comprensión habitual de la distracción como mero déficit de atención, se oculta un fenómeno mucho más radical al que denomina «distracción primordial», una interrupción intermitente e inmotivada del acto mismo de pensar, cuyo carácter no puede ser reducido a la función de un opuesto dialéctico ni explicado causalmente.

Rodrigo Karmy Bolton / El lenguaje no es humano. Una premisa “averroísta” para resistir a la Inteligencia Artificial

Filosofía, Política

A propósito del nonigentésimo aniversario del nacimiento de Abul-Walid Ibn Ahmad Ibn Rushd, conocido en el mundo latino como Averroes

1.- El lenguaje no es humano

Muchas de las críticas al advenimiento de la Inteligencia Artificial mantienen la premisa de que el lenguaje constituiría una esencia propiamente humana. En realidad, esa premisa “humanista” -antropológica- fue una invención específica de la interpretación latino-cristiana de Aristóteles ofrecida, básicamente, a partir de Tomás de Aquino en su querella contra Averroes. Con esta lectura, con la que Tomás pretendía desheredar a Averroes de la tradición aristotélica, la filosofía deviene antropología y el ser humano se convierte en sujeto y agente del pensamiento. Así, la defensa de las humanidades frente a la Inteligencia Artificial no hace otra cosa que repetir, bajo nuevas formas, viejas tesis sin poder volcarse sobre la enseñanza averroísta que cambia totalmente la premisa: el lenguaje -el lógosno es humano, sin embargo, permite el devenir humano del viviente.

Si el tomismo insistiría en que el cuerpo está anudado ontológicamente con el lenguaje (lógos) y por eso, el lógos definiría a la propia naturaleza humana, el averroísmo plantearía que precisamente porque el lógos está separado ontológicamente del cuerpo individual, por lo cual es uno para toda la especie y eterno como lo es la totalidad del cosmos, es que los seres humanos pueden participar de él.

Dionisio Espejo Paredes / El cliché de la reconciliación, o la escenificación histórica del crimen

Estética, Filosofía, Política

0. La historia como drama: Máscaras, víctimas y la guerra que nunca termina

Nos centraremos en una critica el cliché de la reconciliación, especialmente en el contexto español de la memoria histórica, considerándolo una escenificación que beneficia a los verdugos. Consideramos que la historia no se interpreta de forma neutral, sino que se representa como un drama donde cada persona elige una máscara (vencedor o vencido). La falsa reconciliación, ejemplificada con el intento nazi de crear un «comité de reconciliación», es una coartada para la impunidad y el olvido forzado, que exige a las víctimas perdonar sin reconocer el daño ni hacer justicia. Frente a esto, se defiende una reconciliación genuina que parta de la víctima (como en procesos restaurativos), basada en la verdad, la responsabilidad y la empatía, y se advierte que sin juicio previo, el conflicto se perpetúa. Finalmente, se hace un llamamiento a desenmascarar estos mecanismos para romper el ciclo de violencia heredado.

Mauro Salazar J. / ¿La revuelta como khôra? Devenires sin horizonte compositivo

Filosofía, Política

Este trabajo propone una lectura filosófica de «La revuelta chilena como khôra» en contraste con Deleuze: qué objeciones y reconocimientos plantearía su arquitectura conceptual. La pregunta no es especulativa. El vocabulario deleuziano (Cuerpo sin Órganos en adelante CsO, agenciamiento, devenir-minoritario, ritornelo) se despliega aquí no para sustituir el marco batailliano del ensayo, sino para someter sus fundamentos ontológicos a una interrogación sistemática. El resultado no es refutación: es tensión productiva entre dos ontologías del exceso.

Dos términos articulan toda la discusión. La dépense de Bataille designa el gasto improductivo, soberano y sin retorno —el lujo, la fiesta, el sacrificio, el erotismo, la guerra— frente a la economía restringida del cálculo y la productividad. El CsO de Deleuze y Guattari es la superficie activa donde los flujos del deseo se distribuyen antes de toda organización jerárquica. La khôra batailliana es receptáculo pasivo que acoge sin producir; el CsO es plano activo que produce al conectar. Esa divergencia obliga al ensayo a confrontar los límites de su propio vocabulario y a articular lo que éste no alcanza a nombrar.

Gerardo Muñoz / El gesto de Ben Morea

Arte

Ayer nos llegó la noticia de que Ben Morea (1941-2026) falleció en alguna parte de Norte América. Quizás ganados los ochenta es impropio hablar de la muerte en la breve vida del hombre, ya que desde esa altura sólo se divisan las conquistas relativas a lo que uno ha podido llegar a ser. Es una formulación del poeta Gottfried Benn sobre la vejez, y que ahora me acecha tras la desaparición física Ben Morea, pero que sin pudor alguno bien podría haber enunciado este curioso personaje itinerante que parecía sacado de otro mundo. Era de otro mundo, o quizás a la espera de otros mundos. O ambas cosas. No estoy en condiciones de escribir una necrológica informada de los caminos emprendidos de Ben, pero sí puedo dar testimonio de su presencia a través de algunos encuentros esporádicos y azarosos, nunca planeados con antelación, en los que tuvimos la suerte de cruzar alguna que otra palabra, o simplemente caminar por un trillo al aire libre del Midwest norteamericano. Desde entonces los nombres de los lugares los ha ido limando el tiempo, y está bien que sea así.