¡Viernes de sonidos en Ficción de la razón! Presentamos el álbum Yolo del compositor japonés Tetsu Inoue, que a lo largo de los noventa colaboró con figuras clave del ambient techno como Pete Namlook y Bill Laswell. Desapareció por completo del mapa tras publicar su último disco en 2007, un silencio que ha terminado por envolver su legado en un halo de misterio y veneración. En este contexto, Yolo no es solo un álbum crucial dentro de su trayectoria, sino una síntesis de las dos almas que habitaron su música: el sonido y el silencio. Este no es un disco que conforte desde lo conocido, sino que lo hace desde el extrañamiento íntimo, desde la certeza de que en la desintegración también puede habitar una extraña y profunda paz. ¡A escuchar!
Miguel Ángel Hermosilla / La caída de la crítica y el estallido de la universidad: Una lectura del genocidio en Palestina
Filosofía, PolíticaVino con todos sus ungüentos
Vino fingiéndose la luz,
Vino demócrata y con cruz.
La virgen de Occidente.
A propósito del fin de la Universidad moderna, que describe Rodrigo Karmy, en La Universidad estallada. Palestina y el devenir de las humanidades, y la desesperación impotente del juicio, la crítica y del discurso universitario respecto de la implosión de la academia, que muestra el fin de una frontera entre un interior/ exterior, expresada en el agotamiento del vínculo moderno entre inteligencia universitaria y mundo social, que habría sido establecido por la soberanización del pensamiento en la Universidad estatal del sujeto moderno, a decir de Thayer, en “La crisis no moderna de la universidad moderna”1, y las nuevas formas de hegemón financiero fundado por las políticas neoliberales a partir de los setentas en gran parte de las sociedades contemporáneas. Nos proponemos aquí, entonces, a partir de una cierta modalidad de diálogo con el texto de Rodrigo Karmy, interrogar la aporía analítica de pensar, el estatuto de la crítica y su relación con la axiomática del capitalismo global integrado, atendiendo a la pregunta; ¿de cuán universitario es también el capital financiero, en tanto que tecnología y administración académica del pensamiento? En ese escenario discursivo, la discusión que Karmy abre respecto de la implosión de la razón universitaria, en el contexto de la violencia genocida del fascismo sionista en Palestina, nos invita a pensar y problematizar, también: ¿Cuál es el lugar de la universidad y la crítica hoy?, ¿qué derroteros epistémicos le esperan al pensamiento, en el paradigma de lo que podríamos denominar; “la caída de la crítica en la facticidad de la violencia equivalencial?”.
Mauro Salazar J. / El libro sin morada. Postales del exilio
Sin categoría«El concurso no financia proyectos de creación artística, recopilaciones, catálogos, impresión de libros, ensayos, traducciones, audiovisuales». ANID, Bases del Concurso Nacional de Proyectos Fondecyt Regular 2024.
Introducción
El exilio del libro de la universidad contemporánea no es asunto de elegía humanista sino problema material e histórico. El libro como género del pensar prolongado, quedó desalojado del campo universitario nacional por una unidad textual menor, el artículo indexado, cuya gramática evaluativa reorganiza el oficio académico bajo la lógica del cómputo planetario y la captura editorial anglófona. Cabe llamarlo exilio porque prolonga, en otro registro, la mutilación bibliográfica que la dictadura inauguró sobre el patrimonio de la universidad pública chilena: lo que ayer se quemó en los zócalos universitarios hoy deviene invisible y, por esa vía, profesionalmente inviable, sin requerir violencia política directa. La firma Pinochet sobre la universidad postdictatorial se reactualiza bajo régimen evaluativo planetario.
Tres registros se entrelazan en un mismo proceso: a) el desplazamiento del libro hacia formatos breves bajo productividad anglófona; b) la baja lectoría universitaria como herencia material previa al ingreso estudiantil, no como déficit pedagógico remediable con intervenciones focalizadas; y c) la mutación del libro en hito de visibilidad performativa para circuitos de extensión y plataforma, donde la presentación pública sustituye a la lectura efectiva. No se trata aquí de restaurar ningún eco humboldtiano ni el lector clásico, sino de nombrar el cierre infraestructural que el discurso humanístico convencional no logra capturar, y de abrir la pregunta por formas inéditas de concentración cognitiva en la universidad neoliberal chilena.
Mattia Acerbo / Por qué no debemos salvar el planeta
Filosofía, PolíticaEl planeta no nos necesita. La Tierra ha atravesado glaciaciones, extinciones masivas, colisiones, cambios atmosféricos, catástrofes geológicas. Seguirá existiendo después de nosotros, incluso después de la desaparición de la especie humana. Desde este punto de vista, hablar de «crisis del planeta» es ya una forma demasiado humana de ver las cosas: significa confundir la crisis socioecológica de las condiciones de vida con una crisis del planeta en sí mismo, como si la humanidad fuera todavía su centro indiscutido. Como sostiene Chakrabarty, desde el punto de vista del planeta inorgánico no tiene sentido hablar de crisis.
También la fórmula «salvar el planeta» parece inocente. En realidad, conserva algo de la antigua fantasía soberana de la modernidad: la idea de que existe, por un lado, un sujeto humano investido de una misión salvífica y, por otro, una naturaleza reducida a objeto pasivo de tutela; por un lado el salvador, por el otro la criatura herida. La salvación se convierte así en el reverso moral del proyecto moderno de dominio sobre la naturaleza. Como si la humanidad fuera el príncipe de un cuento ecológico, llamado a salvar una naturaleza indefensa después de haberla puesto en peligro.
Julio Cortés Morales / Diferencia y repetición. Sobre “Fascismo tardío. Raza, capitalismo y las políticas de la crisis” de Alberto Toscano
Filosofía, Política“Las relaciones sociales han sido capturadas por esta extraña mitología del capital (…) El capital barre a los hombres en esta aterradora maquinaria; es un fantasma con miembros de acero” (Guterman y Lefebvre, 1934).
Cuando la actual oleada de extensión global de la extrema derecha parece al fin exhibir signos de agotamiento (arresto de Bolsonaro, caída electoral de Orbán, desplome de la popularidad de Trump por la incursión fallida en Irán), tras varios años de ascenso imparable que no fue percibido inicialmente por una izquierda que andaba preocupada de cualquier otra cosa, la literatura sobre fascismo y nuevas derechas llegó a ser masiva. En general dicha literatura provino de sectores que políticamente denunciaban los avances populistas autoritarios entendiendo las derivas o potencialidades fascistizantes de nuestro tiempo como anomalías de la democracia liberal. Otros autores y textos se dedicaron a construir check-lists que sirvieran para detectar el peligro de reaparición de los fascismos, tratando de evitar los triunfos electorales de sus nuevos líderes (Milei, Le Pen, Meloni, Kast, etc.).
En las antípodas de esa literatura liberal y/o socialdemócrata, tenemos “Fascismo tardío. Raza, capitalismo y las políticas de la crisis”, obra del italiano Alberto Toscano editada en inglés por Verso en el 2023 y en español por Akal el año 2025. En el 2023, poco después de haber terminado de escribir “La religión de la muerte. Postscriptum sobre viejos y nuevos fascismos”, alguien me envió una versión en pdf del libro de Toscano en inglés. Tras verificar con sorpresa que en la dedicatoria del libro se incluía la leyenda “Y en recuerdo de Lumi Videla (1948-1974) y de quienes lucharon contra el fascismo en Chile hace cincuenta años”, traduje al español el Prefacio1, y lo envié a un mail del autor que encontré en internet. Alberto agradeció el gesto, y me contó que estaba en preparación la edición en español.
Mauro Salazar J. / Vibratum. Organología y temblor
Estética, Filosofía«La sensación es vibración». Gilles Deleuze, Francis Bacon. Lógica de la sensación (1981)
El campo de las plásticas sonoras permanece bajo escasez interpretativa. La carencia de una literatura crítica ajustada al espesor material de su objeto no responde a la debilidad del territorio artístico, sino a la insuficiencia de los paradigmas mediales del significado. Los aparatos hermenéutico-semióticos forjados para el texto y la imagen, consagrados durante el XX como instrumental analítico transversal, fracasan ante la densidad propia del acontecimiento sónico. La economía interpretativa del signo descansaba sobre tres pilares: clausura del objeto, fijación del referente, transparencia del sentido. Tales pilares articulaban el régimen del significado que dominó la crítica del siglo pasado y que aún rige sectores enteros de los estudios musicológicos rioplatenses.
Lo sónico desestabiliza tal arquitectura por completo. Su materialidad vibratoria carece de borde aprehensible; su temporalidad propagante deshace toda fijeza referencial; su condición ondulatoria recorre cuerpos, arquitecturas, atmósferas, infraestructuras computacionales antes de cualquier inscripción semántica. Los alcances del proceso ondulatorio exceden el oído individual y alcanzan zonas donde el paradigma del significado no podría operar: la modulación del sistema nervioso autónomo, la coproducción afectiva entre cuerpo y medio, el contagio rítmico colectivo. El expansivo sonido escapa al «régimen representacional» por su condición vibratoria, temporal, propagante.
