Paul Goodman, uno de los pensadores anarquistas más radicales del siglo XX, llegó a definirse una vez como un «conservador neolítico». E Ivan Illich, que creía mantener un pie en la tradición católica y el otro en el barro de su época, decía que su ortodoxia era tan antigua y completa que resultaba revolucionaria. Esto significa que para comprender y eventualmente deshacer el tiempo histórico en que vivimos es necesario mantener un pie en la prehistoria. Esta situación en el umbral o en el límite entre dos épocas inconmensurables es exactamente lo que nuestro tiempo demuestra ser incapaz de habitar. No solo piensa en una sola dimensión, sino que ha perdido toda relación con su propio pasado, sin el cual todo acceso al presente resulta imposible. Por eso solo puede mirar hacia un futuro, que en realidad no es sino la consecuencia de un pasado del que está totalmente a oscuras y que lo mueve con sus hilos como a una marioneta. Solo quien se mantiene en pie sobre dos piernas entre el pasado y el presente puede hacer frente a ambos sin quedar determinado por ellos de manera inconsciente. Solo un conservador neolítico puede ser suficientemente revolucionario para abrir un nuevo espacio al pensamiento y a la acción.
Roque Farrán / Ejercicios materialistas: cuando la fricción conduce la transformación
FilosofíaAl principio fue el ejercicio, la repetición incansable hasta alcanzar el dominio justo de la técnica y la automatización del movimiento; luego, la combinación imprevista y resuelta de técnicas y movimientos, la improvisación o modulación singular realizadas como un juego; por último, la prueba ante lo real, el éxito o fracaso, poco importa el resultado en lo que se alcanza materialmente. Material no miente. Hablo de lo que sé, de lo que he incorporado con el tiempo como saber, hecho cuerpo en el ejercicio continuado y las más arduas pruebas; pero también las más felices: allí donde el tiempo se ha suspendido por un instante. Quizás una idea de la eternidad. Voy a contar un poco más.
Hace mucho tiempo inscribo mis intervenciones coyunturales y elaboraciones teórico-conceptuales bajo esta rúbrica: ejercicios materialistas (Farrán, 2018). Pero solo recientemente he podido entender mejor las razones de ello y dar cuenta de su historicidad, e incluso sistematicidad, al punto de proponer que entre la explicación o interpretación del mundo y su transformación efectiva están los ejercicios filosóficos de preparación; punto nodal del giro práctico que sostengo (Farrán, 2022). Esto en buena parte lo entendí gracias a Foucault, si bien la perspectiva filosófica que asumo no es exactamente la misma que la de él. Le llamo realismo implicativo al modo de asumir la herencia filosófica para pensar nuestro presente y actuar en consecuencia. Por supuesto, la filosofía como una serie de ejercicios espirituales es una práctica muy antigua, tal como lo mostró Hadot (2006), el asunto es cómo podemos reactivar o reactualizar los ejercicios en función de los saberes que nos han constituido desde la modernidad a esta parte: revoluciones políticas, descubrimientos científicos e innovaciones tecnológicas mediante. Por eso Foucault tampoco se queda en la historización o el comentario erudito de las prácticas de sí, sino que busca pensar el nudo entre saber, poder y subjetivación en lo que denomina una ontología crítica de nosotros mismos (Foucault, 1996). No obstante, como esto último también podría llevarnos a esquemas de historización demasiado amplios o generales, retomo la idea de ejercicio que se encuentra omnipresente en los últimos seminarios de Foucault y realizo otro anudamiento; esta vez entre ontología, crítica y ética.
Daniel Michelow Briones / Sobre la desactivación de los Derechos Humanos en Gaza: Dos elementos para una Fenomenología de la víctima
Filosofía, Política
El presente ensayo examina la desactivación del derecho universal en Gaza a través de la construcción de una fenomenología de la víctima. Argumenta que la brecha entre los derechos humanos como lenguaje y su realidad política radica en la construcción histórica de lo que acá será llamado “víctima suficiente”. El trabajo sostiene que el ordenamiento internacional posguerra condiciona la protección de la dignidad únicamente a víctimas que responden ante su agresor con un tipo de violencia que será catalogada como adecuada. Se analizarán además dos cuestiones de central importancia para fundamentar esta fenomenología de la víctima. La primera, respecto de la imposibilidad de romper el ciclo victima-victimario y la segunda, en torno a una posible comprensión general del rol del 7 de octubre de 2023.
Javier Agüero Águila / Mudarse
FilosofíaEn el breve pero importante texto de Michel Foucault titulado El pensamiento del afuera (La pensée du dehors, 1968), el filósofo sostiene que en el lenguaje […] El sujeto –el ‘yo’ que habla– se fragmenta, se desparrama y se dispersa hasta desaparecer en este espacio desnudo” (p. 10). En un ejercicio aritmético algo burdo, pienso que en la mudanza –en la superficie– en el simple y pedestre hecho de cambiarse de casa, el yo no solo queda desparramado de cara a la potencia de un presente atormentado de pasado, sino que, justo y como lo metaforiza con sutil precisión Foucault, nos sumergimos en un espacio desnudo.
Rodrigo Karmy Bolton / Intifada y fascismo. Resistir a los humanos, afirmar a los monstruos
Filosofía, PolíticaSe ha puesto de moda, gracias a la burocracia sociológica, que el peligro de toda revuelta sería que conduce al fascismo. Que éste puede capitalizarla. Hacer de ella una empresa electoral, política y triunfar invirtiendo su potencia transformándola en fuerza. Decían que la revuelta expresa una “anomia” -es decir, un desajuste normativo con la dinámica social- también que era “violenta” y “sin sentido” al quemar cosas, saquear tiendas, interrumpir el flujo “normal” de los acontecimientos. Ahora dicen que lleva al fascismo y que, por eso, habría que evitarla a toda costa. Que si Le Pen gana en las urnas francesas habrá sido por la incontestable revuelta porque si Kast ganó en Chile, su causa habría sido exactamente por eso. La revuelta sería anómica, violenta y además, reaccionaria. Nada podría atentar más al progresismo que el pueblo en las calles, nada podría atormentar más su mentalidad pedagógica que una multitud en pie de guerra.
Comité Invisible / ¡Fuego contra el cuartel general de la senilidad!
Filosofía, PolíticaDesde hace una semana, os hemos estado viendo tambalearse, gesticular y delirar. Decís tonterías, entráis en pánico y estáis en total levitación. Solo han podido estar hablando a vosotros mismos y a vuestro público de jubilados cautivo frente a la televisora. Vuestra autoridad es inexistente y, para ser respetado, primero hay que ser respetable. La aterradora verdad es que llevan una semana intentando encubrir es simple hecho: el 17 de octubre fue la insurrección más alegre, desenfadada, jovial y educada que jamás haya existido. Hasta vuestros propios policías lo dejaron escapar: describieron esta insurrección como una “combinación entre la Comuna de París y el Black Friday”. Han tenido tanto miedo que, desde hace una semana, nos perdéis dando vueltas en el vacío para intentar intimidarnos, aterrorizarnos y entristecernos. Bien podéis resucitar a la ORTF (Oficina de Radiodifusión y Televisión Francesa), todo el mundo ve claramente que el rey está desnudo.
