Giorgio Agamben / Una desmovilización general

Filosofía, Política

En 1932 Ernst Jünger publica Der Arbeiter, El Trabajador (o, como quizá debería traducirse con mayor precisión, El Obrero —en Marx, Arbeiterklasse es «la clase obrera»—), obra en la que esta nueva figura de lo humano señalaba el nuevo orden del mundo. A la centralidad del trabajo corresponde el dominio de la técnica. Desarrollando conceptos que había expresado en el libro de dos años anterior, La movilización total, Jünger escribe: «la técnica es el modo en que la forma del obrero moviliza el mundo». El diagnóstico, que retomaba desde una perspectiva enteramente distinta los análisis de Marx, ejerció una influencia considerable tanto en la derecha como en la izquierda del espectro político.

Julio Cortés Morales / Bicicleta blanca

Filosofía, Política

1.-“My white bicycle” (Nazareth)

Los rockeros escoceses de Nazareth tuvieron uno de sus primeros grandes éxitos radiales en 1975 con la canción “My white bicycle”, que decía más o menos así:

Mi bicicleta blanca, mi bicicleta blanca

Pedaleando por la calle

Cuatro en punto de la mañana y todos duermen

No estoy cansado y es tan tarde

Moviéndose rápido todo se ve grandioso

Después glorifican la sensación de ir pedaleando sin importar la lluvia en la cara ni el viento que azota el pelo mientras pasan las gaviotas, y prosiguen refiriendo un encuentro con un agente del control social:

Un policía me grita pero no lo veo

Ellos son algo en que no creo

Busca acusarme y no se va

Alza las dos manos, su cabeza desgraciada

Ninguna luz me ilumina

A través de la oscuridad, seguimos avanzando

Mi bicicleta blanca y yo.

Mauro Salazar J. / «Chile Actual. Anatomía de un mito». El dolor de lo posible

Filosofía, Política

El célebre libro de Tomás Moulian (1997) duele, y no por lo que denuncia, que ya conocíamos, sino por lo que nos devuelve el espejo roto: la imagen de un país con épicas modernizantes que aprendió a llamar «realismo» a su rendición incondicional. «Chile actual» se lee hoy como se lee una fotografía antigua en la que descubrimos, demasiado tarde, que ya estábamos ahí, sonriendo, cuando el patrón sacudía la tapa del piano. Habitar la posdictadura fue aprender a vivir en una casa reformada sobre los mismos cimientos, con habitaciones clausuradas que nadie nombraba y la orden tácita de no abrir demasiado las puertas: una convivencia hecha de silencios administrados, de duelos postergados y de una normalidad exhibida como prueba de que todo había pasado. Lo que se cerró, en esa década (años 90’), fue menos una puerta política que una facultad, la de imaginar que el futuro podía ser distinto.

Luis Ángel Campillos Morón / El Dios catalizador del capitalismo, Dios mediante

Filosofía, Política

En unos pocos años del s. IV, durante el Imperio romano, el cristianismo pasó de ser proscrito a prescrito. De ser perseguido, a ser tolerado, a ser institucionalizado. De ser perseguido a perseguir. La cadena jerárquica que vinculaba a la criatura con su Creador se amplió considerablemente. Dios, Papa, obispo, sacerdote, creyente de a pie. Toda una serie de poderes divinos y terrenales se enmarañaban viciando aquellas sagradas y puras humildad y caridad cristianas.

Siglos después (s. XVI), Lutero protestó y eliminó a todos esos mediadores, recuperando así el “contacto” directo entre Dios y el creyente. Aquellos pesos pesados (Papa, obispo, sacerdote) se disolvieron y generaron un área de mayor libertad en el creyente. Ello derivó, como célebremente subrayó Max Weber, en un afianzamiento de la noción de individualidad. Por su parte, este individualismo naciente constituyó un pilar fundamental del capitalismo.

Mauro Salazar J. / Santiago trizado. Modernización tanática y ciudad sin voz

Filosofía, Política

La ciudad se ha enamorado de rufianes. Roberto Arlt

Santiago no expulsa de cualquier manera: reordena el «exilio interno» que inviste la ciudad gestional-operativa con imágenes capaces de tornar aceptable la administración del daño que producen sus dispositivos. Lo que fue «casa parronal» pasó a ser departamento estudio o loft. Antes, mucho antes, la barrialidad del siglo XX hizo de la vecindad un pliegue de reconocimiento; hoy, devenida estética compulsiva de extracción de información, convierte esos cuerpos, nombres y trayectorias en materia de una datología que organiza la visualidad misma de la modernización.  Pero toda visualidad del progreso deja fuera de campo aquello que desplaza.

Ya nadie sube a un tren con maletas aunque el destierro ocurra, cotidiano y administrado con boleta digital; la revuelta de 2019 fue la suspensión del Santiago henchido en conexiones. Fue el desplome del último pliegue imaginal (neoliberal) que se contaba a sí misma como modelo (fort export) y que desde entonces sobrevive como escenografía de su propia clausura; se llama «exilio interior» a esta forma de irse sin partir, y conviene tomarlo sin dulzura, porque no designa un duelo sino una operación de silencios: algo es quitado de su sitio mientras el cuerpo permanece en él, y ahora esa operación se cumple. Además, en una ciudad de plataformas, sin escena ni aduana visible, de modo que este texto recorre, capa por capa, cómo se fabrica un destierro sin fronteras. El Santiago operario, empapado de servicios modernizantes, termino por develar que la noche administrativa nunca consigue ser total.

Mathías Martínez González / La constituyente en tiempo y modo oportuno. Un comentario al libro de Jaime Bassa

Política


Sobre La Constituyente de Jaime Bassa. Voces Opuestas Ediciones, Valparaíso, 2026.

TIEMPO

“La Constituyente” aparece en tiempo oportuno. Un tiempo caracterizado por el repliegue de los imaginarios democráticos, en el que los discursos de “regeneración de la nación” o de “reconstrucción” van produciendo nuevos mitos y sensibilidades reaccionarias. “La Constituyente” asoma como una intervención crítica frente a una gramática de la catástrofe, hábilmente utilizada por nuestro actual presidente y por las nuevas derechas contemporáneas. Este es claramente un tiempo de restauración oligárquica, donde aparecen nuevamente en el escenario los nombres de Jaime Guzmán, Sergio De Castro, Diego Portales, fantasmas que buscan clausurar las sensibilidades igualitarias. Es precisamente contra esa constelación política discursiva que “La constituyente” interviene en tiempo oportuno. Frente a todo ese fracaso “La constituyente” nos recuerda otra alternativa. Por eso pienso que tal vez, no había mejor momento para volver a poner en circulación estas ideas.