I.T.A / Sobre el “Paradigma Gaza” y el Racismo de Estado. Notas a Palestina bajo fuego de Rodrigo Karmy

Filosofía, Política

El reciente libro de Rodrigo Karmy, estructurado por un conjunto de entrevistas realizadas al autor, moviliza reflexiones en torno a 2 grandes ejes: un diagnóstico del presente a partir del genocidio en Gaza y una anamnesis epocal que abastece claves de lectura para entender la política como un problema.

En dicha imbricación reflexiva, me parece que el libro consigue reconstruir la narrativa que organiza la historia reciente, al tensionar el dictum según el cual el nazismo constituiría una experiencia excepcional de interrupción de una tradición democrática y civilizada que caracterizaría a Occidente. Pese a esto, Rodrigo Karmy expone argumentos que permiten caracterizar al sionismo y su figura institucional (el Estado israelí) como un proyecto político racial, fundado en una distinción exclusiva y excluyente de la raza.

Julio Cortés Morales / La muerte del espíritu (o el espíritu de la muerte)

Filosofía, Política

Las ideas de la Nueva Derecha francesa han encontrado algún eco en España -a pesar de su neopaganismo, que espanta bastante a los nacional-católicos-, desde el Proyecto Cultural Aurora y su revista Hespérides creados por Javier José Esparza en los noventa, y luego en junio del 2002, cuando se dio a conocer el Manifiesto contra la muerte del espíritu (al que un año después se le agregó: y de la tierra), redactado por Javier Ruiz Portella y suscrito junto al escritor colombiano Álvaro Mutis, a los que se agregaron luego cientos de firmas, incluyendo intelectuales de derecha y de izquierda, hasta totalizar 1147. Ruiz Portella empezó a publicar luego la revista El Manifiesto, que además tiene un activo sitio web, autodenominado como “periódico política y socialmente incorrecto”1.

Mauro Salazar J. / Mercados del no ver. Oligopolio medial

Filosofía, Política, Sin categoría

«Si acabamos todos ciegos, como parece que va a ocurrir, ¿para qué queremos la estética, y en cuanto la higiene, y dígame Doctor, qué higiene hay aquí. Probablemente, solo en un mundo de ciegos serán realmente las cosas lo que realmente son». José Saramago, Ensayo sobre la ceguera

En Ensayo sobre la ceguera (1995), todo empieza en una esquina sin nombre. Un chofer se detiene ante un semáforo y de pronto no ve: el rojo deja de significar, el blanco lo ocupa todo. No hay diagnóstico, no hay enemigo con rostro. La tragedia de Saramago no tiene frente ni retaguardia, y es precisamente eso lo que el lenguaje bélico, con su deleite por los sustantivos de guerra, no puede nombrar. Lo que sí tiene es una lógica: quienes resistieron fueron los que construyeron entre sí una forma precaria de comunidad, algo parecido a la comprensión mutua. En Chile, ese lugar ha sido reemplazado. No por la pandemia sino por algo anterior y más duradero: la «fosa común» que el aparato mediático concentrado cava cada día, confinando la experiencia de quienes no caben en el relato hasta volverla invisible para quienes sí caben.

Paloma Castillo / La izquierda no tiene proyecto. Sobre la igualdad como axioma y el valor de uso como horizonte

Filosofía, Política

Hace algunos días, conversando con un amigo a propósito de un texto que publique hace unos días en este mismo espacio, me hizo una observación que me dejó pensando. Al texto, decía, le faltaba hablar de proyecto político. La izquierda discute lenguaje, discute prácticas, discute encarnación, pero no nombra el proyecto, y esa omisión es síntoma de algo: del desacople entre lo que dicen los políticos y lo que hace la gente. Su intuición me pareció justa. Y al mismo tiempo me llevó a una pregunta más incómoda: ¿es verdad que a la izquierda le falta proyecto? ¿O lo que falta es otra cosa?

Carlos Henrickson / Presentación de Palestina bajo fuego, de Rodrigo Karmy Bolton

Política

A decir verdad, cuando Gonzalo me puso como poeta en el afiche, no me pareció muy bien; yo prefiero escritor, que tiene connotaciones menos míticas (o místicas). Más encima sabía que habría historiadores y filósofos, claro, y no deja de ser riesgoso para alguien de este oficio ponerse ante sus inquisidores tradicionales desde muy antiguo. Pero dándole una vuelta, ¿qué puedo aportar, en qué hago falta acá?

El atributo del poeta, de hecho, no es (no debería ser) pensar sobre las palabras, sino tener y comprender la experiencia de la palabra, que es el requisito último para ocuparla en un sentido neto y responsable de herramienta. Y con ello, uno se encuentra con cosas que no se dejan decir, o bien que fuerzan a que se digan de cierto modo, lo que se hace incómodo y, con ello, indica un trasfondo no evidente, no dicho, que está por abalanzarse encima de uno. Por eso, uno ocupa traslados, metonimias, para mantener, en lo posible, el control de la palabra sobre lo real.

Javier Agüero Águila / Un río, el devenir y un punto aparte

Filosofía

Para la mujer

que lucha todos los días

contra un patriarcado feroz y

que jamás (¡jamás!) … se arrodillará

He pensado, no precisamente ahora sino tal vez desde hace mucho, en el río.

El río; el que escurre y discurre eternamente independiente de nosotros, antes de nosotros y después hasta que el mundo sea mundo –entendamos a la eternidad como lo que termina con el fin del mundo–. El río, quizás, como la única forma de trascender aquí y ahora sin darnos chance alguna. No podemos detener al río, solo distiende su flujo sin vernos, sin considerarnos o, al final y si se quiere, dejando nuestra propia existencia lejos de nuestro alcance.