Este texto explora la persistencia de un arquetipo espacial en las representaciones modernas de la violencia: se trata del recinto cerrado —castillo, isla, mansión, jardín— como condición material para la suspensión de la ley y la transformación del cuerpo en objeto de poder. A través de un recorrido que va desde Sade hasta Pasolini, pasando por Schreker y Kubrick, y que culmina en el caso Epstein, se sostiene que la violencia absoluta no comienza con la maldad de un individuo, sino con la construcción de un espacio de excepción donde el miedo se convierte en deseo y el deseo en ley. La ópera moderna —especialmente Los estigmatizados de Schreker y Bomarzo de Ginastera— revela cómo el arte puede convertirse en coartada de la barbarie, pero también en herramienta de resistencia, al mostrar el mecanismo del poder y volverlo visible. La tesis central es que el recinto no es una metáfora, sino una condición material del poder soberano: un lugar donde la ley se suspende, los cuerpos se cosifican y la violencia se organiza como espectáculo, desde el castillo de Silling hasta la isla de Epstein y la finca de Mar-a-Lago.
Soberanía
Aldo Bombardiere Castro / Tercera divagación acerca del Mundial 2026: La argentinidad como síntoma decolonial
Filosofía, PolíticaDos escenas: Messi y Maradona
Escena 1. Miami, Mundial de fútbol 2026. Argentina enfrenta a Cabo Verde por la ronda de dieciseisavos de final. Minuto 72, el marcador emparejado 1 a 1. tiro libre al borde izquierdo del área grande a favor de la albiceleste. El veterano y, hasta antes del Mundial, desconocido arquero Vozinha ordena la barrera apoyado sobre uno de sus palos. Aún no se escucha pitazo del juez, pero Messi, justamente mientras Vozinha continúa ordenando la barrera, remata hacia el lado contrario del portero. Vozinha, nacido hace cuarenta años en alguna de esas islas de roca verdosa y de peces melancólicos, de esas islas otrora esclavizadas por el poder colonial portugués, milita en la segunda categoría del país luso. Pero nada de eso importa. Porque Vozinha, volando de un palo hacia el otro, logra desviar el remate de Messi con ambas manos, arrojando la pelota tras la línea de fondo. El tiempo se detiene por un segundo y un relámpago nos ilumina antes de que se ejecute el corner. Luego lo olvidamos, aunque la luz del relámpago permanece en algún lugar invisible, pero siempre a un paso de resurgir. Entonces lo notamos. Messi, uno de los mejores jugadores de la historia, buscaba hacerle un gol a Vozinha motivado por el mismo tipo de aprovechamiento e inmoralidad con que el poder azota a los pueblos día a día. Motivado por el mismo descaro con que la imperialidad colonial ha destruido el mundo y ha subsumido a los Mundiales de fútbol en la ilusoria espectacularización del capital.
El pensamiento como bien común: Averroes contra la lógica de la soberanía. Entrevista especial con Rodrigo Karmy Bolton
Filosofía, PolíticaEn Ficción de la razón reproducimos la entrevista realizada por Márcia Junges al filósofo Rodrigo Karmy Bolton. Publicada recientemente en portugués por el Instituto Humanitas UNISINOS.
IHU: En este año en que celebramos el 900 aniversario del nacimiento de Averroes, ¿qué aspectos de su obra considera más urgentes para comprender los dilemas políticos, culturales y religiosos del siglo XXI?
RK: Si por “urgencia” entendemos lo fundamental de un problema y no necesariamente el apuro impuesto por el tiempo cronológico, diría que, resulta urgente su teoría del intelecto y su concepción de la ilustración. Respecto de la primera, Averroes la formula en sus tres comentarios al De Anima de Aristóteles (el pequeño, medio y gran), pero es en el Gran Comentario al De Anima de Aristóteles donde funge la teoría de los dos sujetos para entender la cuestión gnoseológica: un primer sujeto (en el sentido aristotélico de “sustancia” –“ousía”) remite al “intelecto material” o “potencia del pensamiento” que Averroes lo entiende como una sustancia cosmológica que es separada de los cuerpos individuales, único para toda la especie y eterno como lo es el mundo; un segundo sujeto (ahora en cuanto “motor”) lo remite a la imaginación que pertenece a cada uno de los seres humanos y que funciona como la fuerza de singularización, es decir, el “motor” que, al igual que en el campo de los sentidos el sensible hace pasar al acto al sentido, la imaginación -la imagen, en particular- permite pasar al acto a los inteligibles. Gracias a la imaginación cada ser humano en particular podrá participar de la potencia común del intelecto que, como señalamos, está intrínsecamente “separada” respecto de los cuerpos. Al proponer la noción del intelecto separado, Averroes ofrece una noción materialista de la gnoseología en la medida que, en mi lectura, dicho intelecto será “material” no porque esté hecho de materia entendida como “sustrato” sino porque se despliega como un receptor, un lugar, un espacio no representable.
DMPJ / Máquinas de Guerra Subterráneas: Deleuze-Guattari y el 7 de Octubre
Filosofía, Política«A veces ven efectivamente algo que los otros no ven, pero otras veces solo ven en grado y no sirve para nada. Aunque son colaboradores de los proyectos de control más rígidos y crueles, ¿cómo no iban a sentir simpatía por la actividad subterránea que se les revela?» Deleuze & Guattari
«Un viajero escocés da fe de la atracción única por el poder del fuego, hablando después de que los rebeldes incendiaran el Ayuntamiento de París en mayo de 1871: ‘Nunca podría haber imaginado algo tan hermoso. Es magnífico. No negaré que la gente de la Comuna son bribones espantosos. ¡Pero qué artistas!’… la vitalidad se ha instalado en los llamados ‘barrios problemáticos'». El Comité Invisible
Cualquier intento occidental de filosofar desde la relativa seguridad de su escritorio u oficina sobre cualquier genocidio en curso en Gaza es una tarea que solo puede intentarse con el análisis más militante, ya que las realidades que enfrenta el pueblo palestino no pueden, de ninguna manera, ser simplemente ‘conceptualizadas’ o ‘teorizadas’ como un simple elemento de la filosofía política o la teoría crítica, sino solo como un proceso continuo de devenires-políticos… uno que exige la atención de cualquier esfuerzo praxeológico colectivizado formado contra las formulaciones molares y moleculares globalizadas del imperialismo, el capitalismo y el fascismo.
Tariq Anwar / Lo que está naciendo
Filosofía, PolíticaQue el mundo tal como lo conocíamos ha terminado es un hecho que no requiere demostración. Se percibe en el aire como pudredumbre, en las instituciones que se han derrumbado, en los cuerpos que migran, en las genocidios que los poderosos han decidido que no se llamen genocidios, en las imágenes que han sido despojadas de toda posibilidad de afirmar una verdad. Y sin embargo el error que cometemos es siempre el mismo: buscar el mundo nuevo en el futuro, como si debiera venir después del fin del viejo, como si la historia avanzara por sucesiones ordenadas y lo nuevo esperara pacientemente su turno entre bastidores. Es verdad precisamente lo contrario. El mundo que viene no viene del futuro: ya está aquí, oculto en los pliegues del viejo que se disuelve, legible en las formas mismas de la catástrofe. Así como el capitalismo no nació cuando la relación capital-trabajo dominó finalmente todo horizonte de la vida, sino que ya estaba operando mucho antes, silencioso y capilar, en las prácticas, en los hábitos, en los cuerpos — así también hoy las formas de vida no-capitalistas se están desenvolviendo ya. De forma silenciosa. Sin manifiesto, sin vanguardia, sin el ruido que esperaríamos de una revolución.
Mauro Salazar J. / El cambio de mando como telenovela turca. El ocultamiento provinciano del control geopolítico
PolíticaChile está muerto junto a los húmeros. Dicen que lo mataron por revelarse Por no pensar como inquilinos Dicen que murió, triste, hambriento y mudo. Hay quienes cuentan que Chile no fue enterrado. Un paisano dice que una pequeña palabra llamada ‘chile’ fue cremada y sus cenizas se guardaron en una caja de zapatos
El quiebre de la transición de mando presidencial, ocho días antes de la asunción de José Antonio Kast, no es un incidente diplomático, sino la manifestación de una ruptura radical: el colapso de la capacidad de ambos elencos (presidente saliente y presidente electo que lanza el zarpazo) para habitar un espacio compartido donde abunda la cancelación de lo político. Lo que está en juego no es simplemente una discrepancia sobre hechos (quién informó qué, cuándo y cómo). Lo que está en juego es la pregunta sobre quién tiene autoridad para definir qué fue realmente dicho, quién puede ser creído cuando dos narrativas irreconciliables se enfrentan.
Gabriel Boric sostiene haber informado a José Antonio Kast sobre las advertencias estadounidenses respecto al cable submarino chino. José Antonio Kast niega categóricamente esto último. No simplemente que haya habido información insuficiente, sino que acusa ocultamiento de información; haber sido engañado. Al hacerlo, no solo rechaza las palabra del presidente saliente, sino que rechaza su autoridad para definir qué ocurrió en aquella conversación del 18 de febrero. En el momento en que Gabriel Boric se ‘vuelve mentiroso’, según la imputación del presidente electo, su testimonio pierde credibilidad. No se puede dialogar con quien engaña. La verdad tiene estructura de ficción. El discurso de Kast no describe una realidad preexistente sino que la produce mediante enunciación. La falta de información no existe antes de ser dicha; existe porque es enunciada. El lenguaje aquí no refleja poder, lo ejerce. La suspensión no es respuesta a una carencia, sino acto creador de esa carencia como justificación retrospectiva. El significante falta de información estructura la realidad política: Boric es culpable porque el discurso así lo establece. No hay verdad anterior al enunciado, solo hay ficción estructurada como verdad mediante la repetición performativa del significante.
