Russell A. Berman / El Epimeteo cristiano de Konrad Weiss: ¿una teología política de 1933?

Filosofía
Traducción del inglés: Gerardo Muñoz

En el ensayo “Religión en la esfera pública” publicado en el 2006, Jürgen Habermas, el filósofo de la razón comunicativa, hace un alegato importante sobre el discurso religioso. En lugar de extirparla de la esfera pública como asunto privado o denigrarla a cuestión ideológica, el filósofo le concede a la religión un lugar en el debate de la modernidad. “No sería racional” – nos dice Habermas con extraordinaria claridad – “que rechacemos de antemano la conjetura que las religiones han podido mantener un lugar central al interior del edificio de la modernidad dada su sustancia cognitiva la cual aún pareciera no haberse agotado del todo”. En otras palabras, sería equivocado asumir que las religiones ya no tienen nada que decirle a la modernidad. Esta afirmación, desde luego, tiene su premisa en el hecho de que el contenido de las religiones (su “sustancia cognitiva”), aún conservan un conocimiento valioso.

Arnault Skornicki / Los orígenes teológico-políticos del biopoder. Pastoral y genealogía del Estado

Filosofía

En el transcurso de los años 1970, Michel Foucault llevó a cabo una genealogía amplia del Estado moderno, en la cual la dimensión religiosa ocupa un papel de primer orden. Así, el concepto de biopolítica viene a unirse al de disciplina para comprender la estatalización de las relaciones de poder desde el Renacimiento: una atiende a la gestión global de las poblaciones y su vitalidad, la otra al control de los cuerpos individuales. La dificultad de articular estas dos tecnologías políticas sostiene esta «antinomia de la razón política moderna», entre totalidad y singularidad (omnes et singulatim). La idea de poder pastoral, elaborada en 1978, permite aclarar el origen de esta dualidad del poder político. En primer lugar atenderemos a la originalidad metodológica de Foucault en el seno del debate teológico-político, para analizar después el concepto de poder pastoral a partir de las fuentes históricas y filosóficas, que le conducirán a reevaluar la importancia del cristianismo en la Antigüedad tardía en el advenimiento de la gubernamentalidad moderna. Finalmente, el artículo destacará el horizonte político de su investigación, a saber, la crítica al marxismo y a la gubernamentalidad de partido.

Mauricio Amar Díaz / El orden de las cosas. Gobierno y salvación de las almas en la teología de Aquino

Filosofía

Es evidente que si los estudios sobre la subjetividad han tenido tanto éxito en los últimos años, es porque en esta figura se centra gran parte de la problemática que define lo que llamamos modernidad. Para bien o para mal, la defensa del sujeto tanto como su crítica pertenecen al horizonte de lo moderno y es en torno a él que se han tendido a aferrar las teorías del cambio social de los últimos dos siglos, así como también la teoría del individuo agente que habita el libre-mercado. Al remitir al sujeto a esta traza histórica determinada por el avance de la razón frente a la religión, muchas veces olvidamos, sin embargo, que el surgimiento de la subjetividad, en los términos en que los asume la modernidad –como bien enuncia Foucault en sus cursos del Collège de France- tienen mucho más que ver con una problemática teológica que con un asunto exclusivamente político.

Mauricio Amar Díaz / Más allá de la teología política

Filosofía

El momento político e histórico en que vivimos urge reconsiderar cada uno de los conceptos heredados por la teología occidental. Quizá esto signifique demasiado trabajo para una generación de pensadores, pero vale la pena el intento si lo que se avizora en cada mirada crítica es la posibilidad de un orden de cosas diferente. Ya salta a la vista que la relación entre lo político y lo teológico dista de ser una amalgama antojadiza, aunque cada uno de los polos pueda ser evidenciado como irreductible al otro. No hay teología sin política, sin un dios soberano que crea el mundo y lo sostiene ordenando sus creaturas más o menos a su voluntad. No hay política moderna (como bien recuerda Schmitt) sin una teología que traspasando sus fronteras ha puesto en juego dentro de la jerga política los conceptos de economía y soberanía.

María Luciana Espinosa / Reseña de El misterio del mal. Benedicto XVI y el fin de los tiempos de Giorgio Agamben

Filosofía

No hay dudas acerca de la relevancia que una figura como la del filósofo italiano Giorgio Agamben (Roma, 1942) detenta en el actual contexto de los debates de la filosofía contemporánea. Su larga trayectoria se inicia en la pasada década del setenta, con una serie de publicaciones que se caracterizan por el vivo interés dedicado a repensar, desde una clave profundamente estética, la problemática general del hombre, su lenguaje y su obra en el horizonte postnietzscheano del nihilismo.

Rodrigo Karmy Bolton / Teología de la historia. La historiografía de Mario Góngora como una Apocalíptica

Filosofía

En la presente comunicación me baso en la idea de Emanuele Coccia desarrollada en La transparenza delle imagini. Averroe e il averroismo, según la cual, la historiografía –como el conjunto de las ciencias sociales nacidas en el siglo XIX- constituye la continuación de la teología por otros medios. Su fuerza sancionadora, distribuidora de justicia y, sobre todo, su articulación cronológica en la forma de la colección autoral, hace de la historiografía un dispositivo teológico-político que asume la forma de un tribunal: “La teología –escribía Feuerbach en su texto La esencia del cristianismo- ha sido convertida, hace ya mucho, en una antropología.” Pero, precisamente porque la teología habría sido convertida en antropología, también debería ser cierto la tesis exactamente inversa: que, como bien sabía Marx respecto de Feuerbach, la antropología nos conduce irremediablemente a la teología.