Gerardo Muñoz / ¿Democracia o Anarquía?

Filosofía, Política

En las últimas semanas hemos leído estupendos textos sobre la lectura que periódicamente viene haciendo Giorgio Agamben en su rúbrica de Quodlibet. Pienso en textos de los amigos Rodrigo Karmy, Alberto Moreiras, Lucia Dell’Aia, o Mauricio Amar; todos ellos ayudan a poner en su lugar la inmerecida hostilidad de los críticos ante el pensador italiano. Esta hostilidad rara vez abre un desacuerdo real de pensamiento, sino que más bien termina inscribiéndose en una abierta descalificación o simplemente incomprensión de su gesto. Hasta ahora no me interesaba decir nada en el debate, porque no veía un problema central, pero creo que ahora se hace más discernible, al menos para mi. Y este problema tiene dos niveles: el problema de la democracia y el problema de la universidad. Intentaré desplegarlos en este breve comentario como una mínima contribución a la conversación en curso.

Gerardo Muñoz / “La inversión no es una estrategia”. Una conversación con Jacques Camatte

Filosofía, Política

Jacques Camatte fue una de las figuras más relevantes en los debates teóricos del comunismo italiano de los setenta y temprano vaticinador del agotamiento del horizonte de la revolución. Autor de un sinnúmero de ensayos sobre la naturaleza del capital (El capital total: sobre el capítulo VI inédito de El Capital, Contra la domesticación, La errancia de la humanidad, o Éxodo del mundo) y fundador de la importante revista Invanriance, el pensamiento de Camatte habita sobre el intempestivo signo de la extinción de la especie y la comunidad originaria (Gemeinwesen) en la deriva de la absolutización antropomórfica del capital en su despliegue ilimitado y totalizador. Para Camatte el fin de la lógica del capital coincide con su dominación total como proceso de subjetivación.

Gerardo Muñoz / Existencia contra cibernética. La hipótesis cibernética veinte años después

Filosofía

En estos días he recibido la edición norteamericana de The Cybernetic Hypothesis (Semiotexte, 2020), publicada justo veinte años después de su aparición en la mítica Tiqqun 2 (2001). Es curioso el destino que a veces suelen tener algunos libros. Y no lo digo por aquello de que algunos libros se escriben para lectores póstumos. Hay textos que atraviesan la oscuridad del presente para salvarse de un naufragio. Una empresa difícil en una época como la nuestra, carente de orientación y formas generales. Los autores de La hipótesis cibernética – si es que, en efecto, podemos hablar de ellos como “autores” – pudieron abrir los “miles de ojos” de los que hablaba un poeta norteamericano para adentrarse al despliegue del poder en el momento en que este auto-abdicaba hacia una indiferenciación entre sociedad y estado. El paso quedaba muy claro: la exigencia era entender la nueva física del poder. La pregunta ya no era ¿qué hacer?, sino ¿cómo despejar otras zonas de opacidad? Evitando las salidas falsas y claramente arcaicas (“restituir” al hegelo-marxismo universalista, el Partido, la política de los fines, la “Revolución”, etc.), la hipótesis cibernética venía a mostrar cómo la nueva eficacia del poder transitaba por los entramados de la informática, sus nodos semióticos, y la producción habitual en una gigantomaquia de administración sobre los estímulos poblacionales.

Jacques Camatte / Carta a un amigo del Norte

Filosofía, Política

Desde hace mucho tiempo creo que nuestra especie está en peligro de extinción. Se trata de algo que ya ha sido confirmado científicamente. Conocemos dos momentos: el primero hace 120,000 años, hace 70,000 años, el segundo. La amenaza dejó una huella en la especie. Para despojarla, se tuvo que abandonar la naturaleza. Pero al final, la amenaza ha seguido su camino, provocando la posibilidad de su extinción. Ahora hemos llegado al final, al momento decisivo. Es el fin de la errancia. En el penúltimo capítulo de Emergence de Homo Gemeinwesen, “La Gran Situación”, he intentado explicar esto de la manera más detallada posiblei. Dicho en pocas palaras: para poder escapar de una “amenaza” natural, la especie separada de la naturaleza se fuga de la amenaza “antrópica” para reintegrarse consigo misma.

Giorgio Agamben / Logopoesis y ritmo

Filosofía, Literatura
Traducción: Gerardo Muñoz

En cuanto a tu encantadora hipótesis sobre la noción de logopoesis, creo que he entendido lo siguiente: se trata de una modalidad del pensamiento a través del “actuar” y todo lo que esto implica. En un primer registro, aquí emerge una consonancia entre la estructura de la poesía y la del pensamiento. En lugar de una modalidad silogística, deductiva, objetiva-instrumental, teleológica, exhaustiva, prosaica, o lógica; la logopoesis supone un giro tautológico del pensamiento. Tal pensamiento se define, necesariamente, a partir de la misma estructura del poema desde la cual comprendemos toda obra de arte: un campo anafórico-catafórico tabular-planar como medio lingüístico que en el pensamiento logra una recursividad descriptiva.

Gerardo Muñoz y José Miguel Burgos Mazas / Realidad, Éxodo, Imaginación: un intercambio

Filosofía, Política

GM: Una primera observación: ¿de qué hablamos hoy cuando hablamos de realidad? Decimos realidad y me parece que hoy se entiende la objetivización de lo dado. Entiendo por objetivación de lo dado un supra-principio del orden. Tengo para mi que hoy, en tiempos de lo que se ha llamado malafede, lo que está en disputa es la realidad misma (o lo que Blumenberg llamó el principio de realidad, ya volveremos sobre ello). La realidad ha dejado de ser el vínculo por el cual entramos en relación libre con la presencia, con el mundo, con las formas, y con las cosas. Decía el gran poeta norteamericano Wallace Stevens que la realidad es la posibilidad de que “las cosas sean como son”. Dejar que las cosas proliferen en su anarquía de luz y sombra. Me parece que el espíritu de la técnica no se lleva a cabo desde la aniquilación de esta anarquía, sino más bien la de su conversión: lo infinitamente contingente de lo necesario aparece como lo finitamente determinado como causalidad última. Trato de resumir: toda invención de una idea hoy, sea en reserva o a la espera, no llega a substraerse si antes no repensamos eso que entendemos por realidad. O dicho en otras palabras: afirmar una idea es, de algún momento, hacer un hueco en lo real, hacer éxodo, desaparecer, inventarse un “tokonama” contra lo que es hoy es ya la absolutización de la realidad como siempre realizable. ¿No es esta la exigencia?