Lorenzo Alunni / La arquitectura forense, o las grietas de la verdad

Estética, Filosofía, Política

A lo largo de su vida, Leonardo Da Vinci no hizo más que llenar cuadernos. Tener siempre un cuaderno listo para recibir sus más dispares ideas y reflexiones era parte fundamental de su método, y de su grandeza. En muchas de esas páginas se encuentran estudios sobre grietas en los edificios. Creía que una grieta estructural en un edificio tenía el poder de revelar información que de otro modo quedaría oculta sobre la forma en que ese edificio fue concebido, diseñado y construido. Las grietas se acuñan en las zonas del material donde el nivel de cohesión es más bajo y está más expuesto a las fuerzas opuestas. Es una metáfora adecuada, y no es casualidad que el propio Leonardo recomendara mirar de cerca las grietas para entrenar la imaginación. Y no es casualidad que esa misma metáfora haya sido utilizada por el arquitecto Eyal Weizman para describir el trabajo de la Arquitectura Forense en su libro homónimo (publicado originalmente en 2017).

Eyal Weizman y Monica Biancardi / La imagen (in)fiel

Estética, Política

Con motivo de la quinta exposición de Arquitectura Forense, celebrada en el Museo de Luisiana de Copenhague del 20 de mayo al 23 de octubre, me reuní con el fundador de Arquitectura Forense, Eyal Weizman, y le hice algunas preguntas.

MONICA BIANCARDI: Cuando nos reunimos de nuevo en abril en Ramala, también con Yazid Anani, director artístico de la Fundación Qattan, nos confirmó que había aceptado exponer en el Museo de Luisiana. Es uno de los más bellos museos de arte contemporáneo del mundo, que ocupa una lujosa y luminosa casa de campo con grandes ventanales y un hermoso jardín, fácilmente accesible desde Copenhague. El jardín, repleto de arte, tiene vistas al mar Báltico y, mientras consumes allí tu bocadillo estrictamente con chaqueta, observas a los niños nórdicos bañándose en el mar rizado por el viento. Todo esto es un poco vertiginoso y me gustaría saber cómo la Arquitectura Forense, que cruza la arquitectura, el derecho, el periodismo y los derechos humanos, ha dialogado con espacios similares…

EYAL WEIZMAN: El museo es único por la forma en que interactúa con el paisaje, y lo hace de forma suave. Por lo general, durante las exposiciones creamos un foro para permitir un debate con los presentes y con los supervivientes de los acontecimientos que examinamos, ofreciendo así varios puntos de vista. A partir de los datos recogidos en las entrevistas, abordamos los aspectos culturales, políticos y estéticos, situándolos en un contexto histórico más amplio. Ejemplo: cuando hicimos la exposición en la Ciudad de México sobre los 43 estudiantes desaparecidos tras participar en una manifestación en septiembre de 2014, a través de los testimonios de los sobrevivientes construimos una plataforma interactiva sobre los acontecimientos invitando a los padres a intervenir, para poder reclamar al Estado las respuestas que nunca obtuvieron, y denunciar la corrupción y la prevaricación. O en Londres invitamos a personas, que generalmente no asisten a las exposiciones, para reconstruir la investigación del brutal asesinato del joven Mark Duggan por las fuerzas del orden. En Fráncfort nos centramos, en cambio, en el asesinato por parte de un nazi de unos inmigrantes en el barrio de Hanau, y en la implicación de la policía que sembró el terror. También en este caso, la denuncia provino de la población afectada.

Aldo Bombardiere Castro / Mensajerxs

Filosofía, Política

A quienes han caído, gracias a quienes han caído.

Hoy Francisca Sandoval; ayer Shireen Abu Akleh; mañana Julian Assange; antes, ahora y siempre, periodistas de investigación y reporterxs que, al ser asesinados, traen al presente el fantasma más cruel de todos: el imperio y la impunidad del poder. Chile, Palestina, Estados Unidos, cientos de países más. En cualquier parte. Siempre, en todo momento y sin localización precisa, estamos siendo localizables: quien denuncia es una amenaza. Para el poder del capital su interrupción es sinónimo de negación. No importa el género, la acreditación periodística, la nacionalidad, la etnia y ni siquiera la inverosimilitud de las justificaciones con que se intenta poner en duda cada crimen. Habrá algunxs más susceptibles de ser asesinadxs, pero ningún atributo identitario es capaz de asegurar que no lo vayamos a ser (“Judíos que odian a los judíos; judíos que se odian a sí mismo”, reza el eslogan sionista, identificando solapadamente categorías religiosas con étnicas). Si denuncias al poder, ya estás contra el despliegue de la historia del capital.

Mourid Barghouti / Extendió la mano

Literatura

Presentamos el poema Extendió la mano del escritor palestino Mourid Barghouti (1944-2021). Traducido del árabe al inglés por Shaimaa Abulebda. Ofrecemos aquí una versión en castellano.


Extendió la mano

Cubierta de polvo, descalza, sentada en la tierra

entre las hileras de tiendas hechas jirones

frente a ella, un plato repartido tras una larga espera

Mauricio Amar / Sobe una fotografía tomada en Gaza

Estética, Filosofía

Como bien dice Roland Barthes, si la fotografía tiene un poder sobre la mirada, ello tiene que ver fundamentalmente con una fuerza indicadora de verdad. Podemos rechazar la idea de verdad por completo y, sin embargo, cuando vemos una fotografía, pensamos que estamos ante un hecho que ocurrió realmente, incluso sabiendo que el compuesto de esta realidad es la fugacidad, el instante, lo irrepetible. Alfredo Jaar ha planteado que una fotografía siempre se hace, es decir, lleva consigo una mirada que no está en la fotografía sino que es la del fotógrafo que encuadra y crea una ventana en medio de lo fugaz. La imagen fotográfica aparece, entonces, como una especie de mirada compartida entre el fotógrafo y su público, una manera de hacer común la luz de un instante.

Rodrigo Karmy Bolton / Intifada. Una apostilla

Filosofía, Política

En la segunda presentación de mi reciente libro “INTIFADA. Una topología de la imaginación popular” organizada amablemente por la Comunidad Palestina de Chile y a cargo de Valentina Fajreldin y Emilio Dabed quienes generosamente hicieron el denodado y milenario trabajo de comentar, quisiera detenerme especialmente, en dos preguntas que formuló Emilio en su presentación y que, por el tiempo dispuesto en el panel, no pude responder. Emilio lee perfectamente el singular argumento del texto, suscribe gran parte de las tesis ahí formuladas y formula dos cuestiones: 1) ¿qué significa la emancipación en el tiempo en que nos hemos emancipado de todo, en que vivimos en una “sociedad libre”? y 2) ¿para qué sublevarse? Aparejadas a estas preguntas Emilio, entendiendo perfectamente que INTIFADA provee o intenta proveer de un vocabulario singular para comprender la revuelta, no deja de preguntar si acaso en dicha apuesta ¿no habría, de mi parte, una suerte de “estetización” del fenómeno?