Pietro Montani y Marco Maggi / Refigurar para autenticar

Ciencia, Filosofía, Política

Marco Maggi: L’immaginazione intermediale (La imaginación intermedial), un ensayo de 2010 que acaba de reeditar Meltemi, se abría con un análisis de las imágenes de la masacre de Beslán, ciudad de Osetia del Norte donde, tras un atentado terrorista y la posterior intervención de las fuerzas especiales rusas, murieron 386 personas, 186 de ellas niños. En esas páginas, usted razonaba sobre la mediación estética adoptada para hacer frente a la necesidad de testificar o, en sus palabras, sobre la «refiguración» puesta en marcha para «autentificar» las imágenes. Más de una década después, en el mismo cuadrante geopolítico, la guerra se libra, con una intensidad sin precedentes, también en el terreno de las imágenes. Las atrocidades cometidas contra la población civil ucraniana rebotan de un rincón a otro de la red, exhibidas para despertar la indignación y la intervención o descalificadas sistemáticamente como falsas.

Aldo Bombardiere Castro / Pensar la pandemia. Poros, lenguaje y asombro

Filosofía, Política

Enfermedad: cuerpo y fatiga

Fiebre y vómitos. La fatiga emblandece los cuerpos. Una sombra rodea a otra sombra: la amenaza es más poderosa que la ejecución. El mundo ha sido capturado por el virus y su paranoia: la epidemia se ha globalizado. La pandemia y su afán de totalidad cierra todas las puertas y ventanas. Hay que resguardarse. Cubrir la boca. Vacunarse. Por el bien no sólo de uno, sino de todos.

Aldo Bombardiere Castro / Estelas y esquirlas: Apuntes en torno a una posible relación entre revuelta y acontecimiento

Filosofía, Política

A Patricio Mena Malet, por sus enseñanzas.

Como estelas dispersas en un viento sin sentido. Como estelas afiladas y luminosas, indireccionadas en sí mismas pero, por lo mismo, instrumentalizables por otras manos. Eso ha dejado la revuelta a su paso: agudas estelas afectivas. Esquirlas.

Hay más de algo que, pese a todo, emparenta a la revuelta con el acontecimiento. Ambos eventos irrumpen de manera intempestiva. No responden a condiciones de posibilidad externas, no son el resultado de un cálculo ni de una voluntad predefinida. Al contrario, la revuelta y el acontecimiento portan consigo sus propias condiciones de posibilidad. Son estas condiciones de posibilidad que la revuelta y el acontecimiento imponen a los hechos (y no al revés), las que permiten el desencadenamiento de un mundo imaginal. En otras palabras, dibujan las posibilidades de existencia de aquello que, suspendiendo el tiempo histórico, siempre fue impensable o, incluso, imposible. Así, en la caricaturesca frase que la oligarquía transicional acuñó para referirse a la revuelta, “no lo vimos venir”, se enuncia, sin quererlo, el punto ciego de una episteme, la sustracción de una teoría o, mejor dicho la sustracción de toda theoria (léase a partir de la etimología del término griego theoros, en cuanto una manera distante del ver: el espectador que contempla): la emergencia de la revuelta, así como de los acontecimientos, siempre se manifiesta de espalda a la conciencia de los sujetos.

Emiliano Aldegani y Omar Murad / Perspectivas de lo apocalíptico. Figuras de la devastación y la degradación antropológica en el cine contemporáneo

Cine, Estética, Filosofía, Literatura, Política

En este trabajo nos proponemos analizar algunos escenarios post-apocalípticos recurrentes en los mitos contemporáneos a partir de tres desenlaces posibles: extinción, refundación y agotamiento . Estas tres formas de concebir el apocalipsis no agotan los escenarios posibles ni son siempre fácilmente discernibles, pero pueden ser de utilidad para abordar las narrativas contemporáneas y sus diferentes tipos de horizonte temporal. Nuestro objetivo es relacionar la imaginación post-apocalíptica con ciertas formas de la violencia que son tanto fundantes como desestructurantes de lo social. Para ello, nos serviremos de la teoría de la violencia de René Girard, de las figuras de la peste y el contagio que ésta supone, y de sus tópicos principales: el deseo mimético y el chivo expiatorio. Sostenemos que cada una de las figuras que habitan estos escenarios post-apocalípticos puede ser considerada como un doble o sustituto de aquello que consideramos normal o civilizado. Para desarrollar nuestra perspectiva, el análisis se centrará en las figuras del zombi, el ladrón de cuerpos y el vampiro y en lo que en cada caso puede considerarse sus relaciones con el pasado y el futuro.

Mauricio Acevedo / Giordano Bruno. Universo e imaginación: rostro común y mutación infinita de rostros

Filosofía

Tanto el universo como la imaginación representan dos categorías cosmo-ontológico indisolubles en el pensamiento de Giordano Bruno. La razón estriba en que ambos se vinculan no sólo como estancias receptoras de vida material e inmaterial infinita, sino que por sí mismos producen y componen formas siempre nuevas a partir de un único principio vital e universal que no cesa de inseminar formas en su seno.

Gerardo Muñoz y José Miguel Burgos Mazas / Realidad, Éxodo, Imaginación: un intercambio

Filosofía, Política

GM: Una primera observación: ¿de qué hablamos hoy cuando hablamos de realidad? Decimos realidad y me parece que hoy se entiende la objetivización de lo dado. Entiendo por objetivación de lo dado un supra-principio del orden. Tengo para mi que hoy, en tiempos de lo que se ha llamado malafede, lo que está en disputa es la realidad misma (o lo que Blumenberg llamó el principio de realidad, ya volveremos sobre ello). La realidad ha dejado de ser el vínculo por el cual entramos en relación libre con la presencia, con el mundo, con las formas, y con las cosas. Decía el gran poeta norteamericano Wallace Stevens que la realidad es la posibilidad de que “las cosas sean como son”. Dejar que las cosas proliferen en su anarquía de luz y sombra. Me parece que el espíritu de la técnica no se lleva a cabo desde la aniquilación de esta anarquía, sino más bien la de su conversión: lo infinitamente contingente de lo necesario aparece como lo finitamente determinado como causalidad última. Trato de resumir: toda invención de una idea hoy, sea en reserva o a la espera, no llega a substraerse si antes no repensamos eso que entendemos por realidad. O dicho en otras palabras: afirmar una idea es, de algún momento, hacer un hueco en lo real, hacer éxodo, desaparecer, inventarse un “tokonama” contra lo que es hoy es ya la absolutización de la realidad como siempre realizable. ¿No es esta la exigencia?