Mauricio Acevedo / Giordano Bruno. Universo e imaginación: rostro común y mutación infinita de rostros

Filosofía

Tanto el universo como la imaginación representan dos categorías cosmo-ontológico indisolubles en el pensamiento de Giordano Bruno. La razón estriba en que ambos se vinculan no sólo como estancias receptoras de vida material e inmaterial infinita, sino que por sí mismos producen y componen formas siempre nuevas a partir de un único principio vital e universal que no cesa de inseminar formas en su seno.

Gerardo Muñoz y José Miguel Burgos Mazas / Realidad, Éxodo, Imaginación: un intercambio

Filosofía, Política

GM: Una primera observación: ¿de qué hablamos hoy cuando hablamos de realidad? Decimos realidad y me parece que hoy se entiende la objetivización de lo dado. Entiendo por objetivación de lo dado un supra-principio del orden. Tengo para mi que hoy, en tiempos de lo que se ha llamado malafede, lo que está en disputa es la realidad misma (o lo que Blumenberg llamó el principio de realidad, ya volveremos sobre ello). La realidad ha dejado de ser el vínculo por el cual entramos en relación libre con la presencia, con el mundo, con las formas, y con las cosas. Decía el gran poeta norteamericano Wallace Stevens que la realidad es la posibilidad de que “las cosas sean como son”. Dejar que las cosas proliferen en su anarquía de luz y sombra. Me parece que el espíritu de la técnica no se lleva a cabo desde la aniquilación de esta anarquía, sino más bien la de su conversión: lo infinitamente contingente de lo necesario aparece como lo finitamente determinado como causalidad última. Trato de resumir: toda invención de una idea hoy, sea en reserva o a la espera, no llega a substraerse si antes no repensamos eso que entendemos por realidad. O dicho en otras palabras: afirmar una idea es, de algún momento, hacer un hueco en lo real, hacer éxodo, desaparecer, inventarse un “tokonama” contra lo que es hoy es ya la absolutización de la realidad como siempre realizable. ¿No es esta la exigencia?

Rodolfo López Isern / La imaginación no es un estado, es la existencia humana en sí misma

Filosofía, Literatura, Música

El objetivo de este ensayo es comparar la concepción opuesta que la literatura y algunas creaciones del arte romántico tuvieron sobre algunos temas centrales del pensamiento ilustrado: el concepto de razón, la experiencia religiosa, el significado de la ciencia y la naturaleza. En cada apartado, por evidentes razones de espacio, dedico una breve introducción al tema ilustrado y después presento, desde el ámbito de la estética, la correspondiente tesis romántica. En cada caso, muestro la inversión de las ideas y los valores ilustrados mediante la reflexión sobre varios géneros, a saber, el cuento de terror, la pintura, la música e incluso la fotografía.

Reseña: Rodrigo Karmy sobre Ética de la imaginación. Averroísmo, uso y orden de las cosas, de Mauricio Amar Díaz

Filosofía

¿Puede la creación prescindir de la voluntad? La intensidad de esta pregunta palpita por las páginas de Etica de la imaginación. Averroismo, uso y orden de las cosas, del filósofo Mauricio Amar Díaz, recientemente publicado por editorial Malamadre. Frecuentemente pensamos la creación como un acto deliberado, un hacer movido por una íntima fuerza soberana que conduce a los cuerpos a realizar una determinada obra. La creación es pensada aquí como un acto de apropiación, un verdadero nomos de la tierra, para ceñirnos a la pregnante fórmula de Carl Schmitt. Crear parece ser sinónimo de la instauración de una relación de propiedad. Como el Dios teológico que crea ex nihilo el mundo por un acto de voluntad, el hombre —su heraldo puesto a imagen y semejanza sobre la tierra— parece haberse convertido en un sujeto capaz de crear algo desde la nada y realizar así su obra.

Lisa Block de Behar / Sobre la imaginación metafórica y ciertas variaciones retóricas de la literalidad

Filosofía, Literatura

Parece improbable abarcar el enorme caudal bibliográfico que se ha producido y se sigue produciendo sobre la metáfora, desde Aristóteles hasta hoy, de ahí que trate de reducir el planteo solo a entablar una posible relación entre la visibilidad de esa figura retórica y los recursos de cierta onomástica literaria con el fin de proponer, a partir de tal posibilidad, la interpretación de una obra en particular: The Golden Bowl de Henry James.