A Javier Agüero Águila, por las intuiciones y demencias
Reseña
Toda reseña es un texto subalterno. Un mero agregado con respecto. Al concebir una reseña remitimos indefectiblemente a un texto previo y únicamente a ese texto, en función del cual dicha reseña ejerce un rol de esclarecimiento por simplificación de otro texto. Sin embargo, esta simplificación, más que un poder de la reseña en relación a aquel texto primordial, desnuda su precariedad: su servilismo relativo a aquél.
Por lo mismo, reseñar consiste en re-enseñar, en leer de la manera más respetuosa, escueta y sumisa posible: en enseñar a someter la mirada a una escritura sin imaginación. A leer sin escribir, a leer resignados de amor por la escritura; a leer reprimiendo nuestra imaginación ante la tentación dejada por el bestial eco de cada palabra. El poema escrito aquel día en que el pulso trepidante de un lápiz-cuchillo presagió un suicidio; la novela cuyo original sobrevivieron a la vergüenza y al fuego; el candor y la ternura de una narración histórica incapaz de entrar en los palacios de la Historia; estos y otros caudales de potencia imaginal la reseña los presenta en calidad de ya escritos. Con ello, la lectura que ofrece antepone un punto de inicio de carácter anestésico y asegurador: el de la claridad y la seguridad de un punto firme desde el cual acceder y empezar a adentrarse en el texto primordial.
