Shahd Hammouri / Roland Barthes: Mito

Estética, Filosofía, Literatura

La comunicación humana es de múltiples capas, ya que nuestro lenguaje se basa en complicados sistemas de significación; por ejemplo, pronunciar una determinada declaración utilizando una terminología específica podría indicar las tendencias ideológicas del hablante. Y como cualquier otro sistema comunicativo, la ley también es de múltiples capas. Esta naturaleza de múltiples capas nace en el momento de redactar o dictar un fallo, y se reconfigura mediante la interpretación, la aplicación e incluso la comunicación a lo largo de la vida de la norma o el fallo. Por ejemplo: la regla que prohíbe robar infiere una comprensión de una determinada santidad de la propiedad. Esa inviolabilidad se presumió en el momento de la redacción y volvió a adquirir mayor significado y profundidad a medida que la regla se aplicaba, se transplantaba y se desarrollaba.

Mauricio Acevedo / Volver al templo de Mnemosine. Giordano Bruno y el arte de la memoria

Filosofía
Exordio a la obra de Marco Matteoli, “Nel tempio di Mnemosine, L’arte della memoria di Giordano Bruno”. (Primera parte).

El erudito italiano, Marco Matteoli, ha vuelto a colocar en boga una veta –casi desconocida– en el variopinto pensamiento de Giordano Bruno. Se trata de la relación del Nolano con el arte de la memoria. Cuestión que, no obstante, fue considerado en algún momento por el tamiz hermenéutico del instituto de Warburg, por italianos como Paolo Rossi y por el filósofo español Ignacio Gómez de Liaño.

Mauricio Acevedo / Giordano Bruno. Universo e imaginación: rostro común y mutación infinita de rostros

Filosofía

Tanto el universo como la imaginación representan dos categorías cosmo-ontológico indisolubles en el pensamiento de Giordano Bruno. La razón estriba en que ambos se vinculan no sólo como estancias receptoras de vida material e inmaterial infinita, sino que por sí mismos producen y componen formas siempre nuevas a partir de un único principio vital e universal que no cesa de inseminar formas en su seno.

Rodrigo Karmy Bolton / Velocidades mutantes 6. La universidad telemática

Filosofía, Política

Pedazos de palabras, ritmos ensordecidos, cuerpos encerrados; el presente ha llegado a la boca del lobo. Los pasajes que presentamos a continuación son derivas de un “gran encierro” que contempla a través de la ventana la mutación radical y veloz del mundo en el que vivimos.

LA UNIVERSIDAD TELEMÁTICA

(o Agamben tiene razón, por eso apesta)

En la entrega número 4 de Velocidades Mutantes publicada bajo el título “El Gesto socrático. Agamben y el affaire pandémico” en Ficción de la Razón trabajé la tentativa de pensar las últimas intervenciones de Giorgio Agamben publicados en Quodlibet bajo la noción del “gesto socrático” como aquél que lleva la dimensión parresiasta de la filosofía a su extremo que vuelve a los filósofos personajes insoportables para el consenso prevalente. Pero quien ha sido objeto del odio de la ciudad no lo es gratuitamente1. Algo en sus gestos y palabras lo han llevado a eso: Agamben ha pasado a ser él mismo un apestado: tiene razón en lo que dice, por eso apesta. Me interesaría ir más allá de su texto y plantear la discusión de fondo que, me parece, Agamben ha vuelto a poner en la palestra: la cuestión de la Universidad.

Gerardo Muñoz y José Miguel Burgos Mazas / Realidad, Éxodo, Imaginación: un intercambio

Filosofía, Política

GM: Una primera observación: ¿de qué hablamos hoy cuando hablamos de realidad? Decimos realidad y me parece que hoy se entiende la objetivización de lo dado. Entiendo por objetivación de lo dado un supra-principio del orden. Tengo para mi que hoy, en tiempos de lo que se ha llamado malafede, lo que está en disputa es la realidad misma (o lo que Blumenberg llamó el principio de realidad, ya volveremos sobre ello). La realidad ha dejado de ser el vínculo por el cual entramos en relación libre con la presencia, con el mundo, con las formas, y con las cosas. Decía el gran poeta norteamericano Wallace Stevens que la realidad es la posibilidad de que “las cosas sean como son”. Dejar que las cosas proliferen en su anarquía de luz y sombra. Me parece que el espíritu de la técnica no se lleva a cabo desde la aniquilación de esta anarquía, sino más bien la de su conversión: lo infinitamente contingente de lo necesario aparece como lo finitamente determinado como causalidad última. Trato de resumir: toda invención de una idea hoy, sea en reserva o a la espera, no llega a substraerse si antes no repensamos eso que entendemos por realidad. O dicho en otras palabras: afirmar una idea es, de algún momento, hacer un hueco en lo real, hacer éxodo, desaparecer, inventarse un “tokonama” contra lo que es hoy es ya la absolutización de la realidad como siempre realizable. ¿No es esta la exigencia?

Reseña: Carlos Ossandón Buljevic / Fragmento de Chile de Rodrigo Karmy Bolton

Filosofía, Política

Es como si todos nos hubiésemos quedado ciegos por un exceso de luz o por el brillo de una bomba atómica, o como si no escucháramos nada porque se ha perdido esa facultad o ya no hay nada que escuchar.
¿Qué (nos) ha pasado realmente? ¿Una explosión-implosión ocurrida no se sabe dónde ni cuándo? ¿Un descarrilamiento trágico y suicida, una catástrofe, una anestesia generalizada o esa “violencia prima de la existencia” (Juan Pablo Arancibia) que nos expone siempre, aunque ahora más nítidamente, más allá de cualquier seguridad o cobijo metafísico?