Leonardo Caffo / La metafísica de las cualidades. Donde literatura y filosofía se encuentran

Filosofía, Literatura

Aunque la filosofía procede por parámetros argumentativos muy estrictos mientras que la literatura está caracterizada por una puesta en juego de funciones humanas bastante más amplias (emociones, sentimientos, recuerdos, etc.), es interesante pensar una filosofía de la literatura que nos obligue a lidiar con una práctica (la literatura) que es capaz de llevarnos a los confines teóricos de nuestra forma de vida, precisamente porque va más allá de los clásicos principios logocéntricos sobre los que se basa la filosofía (en especial la anglosajona). En este sentido, en su encuentro con la literatura, la filosofía se ve forzada a pensar sobre toda una serie de parámetros de lo humano que normalmente pone entre paréntesis, y que son, de facto, los parámetros más animales (en el sentido menos específico de la animalidad sólo humana) de la especie Homo Sapiens. La filosofía de la animalidad piensa sobre todo aquello que la animalidad, como entidad teórica, conduce a repensar: el despotenciamiento del antropocentrismo, que entiende lo humano como medida y criterio de todas las cosas. Se trata, por tanto, de encontrar las vías diversas –metodológicamente alternativas– con las que construir un conocimiento que ya no esté viciado por la “angustia de la posición erecta” de memoria kafkiana. En este artículo se analiza la tentativa más articulada en la que el filosofar que intenta utilizar los instrumentos de la literatura se pone en práctica buscando líneas de fuga del pensamiento exclusivamente raciocentrado: la investigación de Robert M. Pirsig –teórico de la Metafísica de la Cualidad.

Alberto Cañas Pérez / La inutilidad del placer. La música y la vanidad de la vida

Arte, Filosofía, Música

El término vanitas ha estado muy presente a lo largo de la Historia del Arte, siendo la base de un género cuyo mensaje principal giraba en torno al desprecio de la vida terrenal, debido a que lo único certero en este mundo es nuestra muerte. Este género se desarrolló a través de una serie de elementos de gran carga simbólica, como la calavera, las flores, los instrumentos de medición del tiempo y, no menos importante, los instrumentos musicales. El presente artículo tratará de demostrar la importancia de este género y de los elementos que lo componen durante la Edad Media y la Edad Moderna, prestando especial atención a los instrumentos de música. Para finalizar, se mostrará el análisis iconográfico-musical de dos lienzos de vanitates del llamado Siglo de Oro español, como ejemplo de otro punto de vista desde el que analizar este tipo de cuadros.

Alejandro Fielbaum S. / Para una historia de lo imposible. La historia de las ideas filosóficas en Walter Benjamin

Filosofía, Literatura
El trabajo aborda el lugar de la historia de las ideas filosóficas en la concepción de Walter Benjamin de la historia de la cultura. Desde sus tempranas reflexiones sobre la inagotable trascendencia de la idea, Benjamin piensa en las formas en que distintos fenómenos históricos la inscriben siempre parcialmente. Tras la diferenciación moderna entre filosofía y literatura, el abordaje por el contenido de verdad de esta última es más interesante para Benjamin. Mientras la filosofía burguesa moderna se refugia en una limitada interioridad, en la literatura moderna Benjamin lee las tensiones de la modernidad, a partir de una consideración de la especificidad del texto literario cuyo contenido de verdad el filósofo podría desear desde cierta pregunta filosófica que no impone, a la literatura, sus esquemas conceptuales.

Manuel Ignacio Moyano / Un sueño veritativo. Sobre Principios de espectrología, de Fabián Ludueña Romandini

Filosofía
No entiendo eso —replicó Sancho—: solo entiendo que en tanto que duermo, ni tengo temor, ni esperanza, ni trabajo ni gloria; y bien haya el que inventó el sueño, capa que cubre todos los humanos pensamientos, manjar que quita la hambre, agua que ahuyenta la sed, fuego que calienta el frío, frío que templa el ardor, y, finalmente, moneda general con que todas las cosas se compran, balanza y peso que iguala al pastor con el rey y al simple con el discreto. Sola una cosa tiene mala el sueño, según he oído decir, y es que se parece a la muerte, pues de un dormido a un muerto hay muy poca diferencia.
Miguel de Cervantes.

I. El 22 de junio de 1986 un acontecimiento inaudito cambiaría por siempre la historia de los espectáculos deportivos. En el marco del Campeonato Mundial de Fútbol celebrado en México, Diego Armando Maradona marcaría dos goles para el seleccionado de Argentina en su partido por los cuartos de final contra el seleccionado de Inglaterra.

Javier Pavez / El porvenir de Marchant

Filosofía
¿Aprenderemos a olvidarnos de la verdad, del sentido, de los
sentidos verdaderos, aprenderemos, alguna vez, a trabajar la
operación de los agregados?
Patricio Marchant, Sobre árboles y madres.
Limen notable del texto: lo que se lee de la diseminación:
Limes: marca, marcha, margen. Demarcación. Puesta en
marcha
Jacques Derrida, Fuera de libro (prefacios).

1. Ex-posición

Los agregados, la escritura en Marchant, ponen en escena la intensiva puesta en marcha de la pregunta por la operación. Como escriben Deleuze-Guattari: “Un libro no tiene objeto ni sujeto, está hecho de materias diversamente formados de fechas y de velocidades muy diferentes […] el libro es una multiplicidad”. En este registro –escena antes que objeto, cartografía en el mapa–, se puede leer lo que escribe Marchant acerca de que “Un texto es efectivo si genera movimientos […]”. Es bajo la tesitura de la instensidad que cierta noción de escritura compone una cartografía que desmonta las oposiciones más clásicas, que juega con la economía y, desbordándola, la expone. En la exposición se trata de las intensidades que recorren –multiplicidad intensiva– la escritura: lectura, pues, «intensiva».

Manuel Ignacio Moyano / Vida y obra de Giorgio Agamben

Filosofía, Literatura
Lector, si recibes esta última obra con indulgencia, acogerás mi sombra, pues, para mí, ya no existo.
Jean-Jacques Rousseau, Carta a M. d’Alembert sobre los espectáculos.
él fue quien gritó, él fue quien salió a la luz, yo no grité, yo no salí a la luz…
Samuel Beckett, De posiciones.

El film lo había enfurecido. Caminaba con paso decidido por alguna calle de Roma, la cabeza gacha, los hombros encogidos y las manos guardadas en los bolsillos de su fino gabán. Se guarecía del frío descomunal y de sí mismo. Llegaría y advertiría a su padre “la bajeza artística” de semejante film. Sin embargo, lo sabía de antemano, su padre estaría fuera de casa solucionando algún problema administrativo de su floreciente cadena de cinematógrafos que copaba, poco a poco, toda Roma. ¿Hablaría con su madre? Tal vez. Corría el año 1959 e Italia aceleraba su industrialización, aquella que la guerra y el fascismo habían demorado fatídicamente.