Publicado en 2012, The Problem of Distraction (El problema de la distracción) de Paul North permanece, no sabría decir por qué, sin traducción al castellano. El libro no es un diagnóstico cultural más sobre la pérdida de atención en la era digital ni un manual para recuperar la concentración; es una arqueología filosófica de aquello que la tradición occidental ha excluido para poder constituirse como pensamiento del pensamiento. North sostiene que, bajo la comprensión habitual de la distracción como mero déficit de atención, se oculta un fenómeno mucho más radical al que denomina «distracción primordial», una interrupción intermitente e inmotivada del acto mismo de pensar, cuyo carácter no puede ser reducido a la función de un opuesto dialéctico ni explicado causalmente.
