Tariq Anwar / El último parpadeo: deseo, técnica y fascismo sin cuerpo

Filosofía, Política

Hay algo erróneo en la manera como nombramos lo que hoy se disputa en el campo político. Decimos que los regímenes contemporáneos operan sobre los cuerpos y explotan nuestras almas, pero acaso el mecanismo de dominación resida en la disolución de la tensión que conjugaba ambas regiones en una sola economía del deseo. El deseo, en su acepción arcaica, no era movimiento del alma ni del cuerpo por separado: era el impulso que los articulaba, una orexis que Aristóteles definía como tensión hacia lo deseado mediante la imagen del cuerpo. El deseo no es algo que uno «tiene», sino algo que unoes poniendo el ser en juego hacia el otro. Los nuevos dispositivos de poder han logrado mutar el deseo en algo que ha perdido su dirección hacia un telos: su degradación a hábito estimulable. El término désir en francés antiguo remitía a una espera, a una pena por ausencia. Notemos el desplazamiento: desear era esperar. Pero esperar no es suspender. En la espera hay certeza de que lo esperado llegará; en la suspensión hay la intención de mantener el deseo en el umbral, en ese intervalo que precede a la consumación sin alcanzarla. Las redes sociales operan como máquinas de suspensión: no prohíben el deseo, lo multiplican hasta la náusea, lo exponen a fragmentos que titilan y se desvanecen, de modo que el deseo nunca encuentra su objeto, sino solo su simulacro desechable. Es pornografía generalizada en la que no hay cuerpos, sino signos que remiten a otros signos sin presencia.

DMPJ / Máquinas de Guerra Subterráneas: Deleuze-Guattari y el 7 de Octubre

Filosofía, Política

«A veces ven efectivamente algo que los otros no ven, pero otras veces solo ven en grado y no sirve para nada. Aunque son colaboradores de los proyectos de control más rígidos y crueles, ¿cómo no iban a sentir simpatía por la actividad subterránea que se les revela?» Deleuze & Guattari

«Un viajero escocés da fe de la atracción única por el poder del fuego, hablando después de que los rebeldes incendiaran el Ayuntamiento de París en mayo de 1871: ‘Nunca podría haber imaginado algo tan hermoso. Es magnífico. No negaré que la gente de la Comuna son bribones espantosos. ¡Pero qué artistas!’… la vitalidad se ha instalado en los llamados ‘barrios problemáticos'». El Comité Invisible

Cualquier intento occidental de filosofar desde la relativa seguridad de su escritorio u oficina sobre cualquier genocidio en curso en Gaza es una tarea que solo puede intentarse con el análisis más militante, ya que las realidades que enfrenta el pueblo palestino no pueden, de ninguna manera, ser simplemente ‘conceptualizadas’ o ‘teorizadas’ como un simple elemento de la filosofía política o la teoría crítica, sino solo como un proceso continuo de devenires-políticos… uno que exige la atención de cualquier esfuerzo praxeológico colectivizado formado contra las formulaciones molares y moleculares globalizadas del imperialismo, el capitalismo y el fascismo.

Rodrigo Karmy Bolton / Un mensaje de emergencia

Filosofía, Política

Palestina bajo fuego. Conversaciones en la era del genocidio, que, por vez primera fue publicado a finales del año 2025 en formato PDF y que circuló sólo en versión digital, hoy se presenta de manera impresa gracias al impulso de Isidora y Gonzalo que, a contrapelo del reino del capital que se impone por doquier, ofrecen un refugio, un pequeño mundo, publicando libros que son una pausa en la que las almas pueden aún respirar el aroma del porvenir. Palestina bajo fuego reúne diferentes entrevistas que me han realizado en diferentes medios nacionales y extranjeros a propósito del genocidio ejecutado por la máquina sionista desde Octubre de 2023 y que permanece, se profundiza y la impunidad israelí campea por el planeta.

En cuanto entrevistas, éstas son conversaciones y, por eso, formas de exploración que ensayan vías de trabajo, experimentan con las palabras para encontrar la justicia del nombre que debería atravesar futuras tentativas. Porque el pensamiento es nada más que eso: una tentativa, nada acabado, un trabajo necesariamente provisorio sostenido en la erótica, el calor y la amistad que nos ofrece el refugio de la utopía. Por eso, aquí no encontraremos nada resuelto, acaso preguntas organizadas, fragmentos de ideas que desarrollaré en otro momento o jamás, pero que, quizás, otros podrán seguir atando y desatando dichos hilos.

Mauricio Amar / Palantir y la idiotez sofisticada

Filosofía, Política

Palantir ha lanzado un manifiesto y el mundo queda estupefacto ante lo que ya era evidente. Quizá lo que resulta terrorífico para la mayoría es que aquello que está inscrito en la cibernética desde su origen se vuelva nuevamente, esta vez con el objetivo específico de desarrollar la Inteligencia Artificial, autoconsciente. De pronto la estupidez y vulgaridad de Trump se evidencian como adornos superfluos de un poder soberano que entiende que el circo de los deseos más básicos debe seguir funcionando, pase lo que pase, para asegurar la distracción. Ahora, bajo esta capa se asoma abiertamente la otra, que convence a los idiotas más sofisticados, que ya desde hace tiempo venían alegando la degradación del proyecto imperial estadounidense a causa de la introducción de una cultura moralmente liberal. Pero Palantir, con su falsa intelectualidad, llega tarde. Estados Unidos ha entrado en una fase de decadencia irrefrenable y la causa– cosa que el sionista Alex Karp jamás entenderá– no es la cultura Woke, la teoría de la deconstrucción o la crítica del orientalismo, sino la destrucción del propio capitalismo industrial por el neoliberalismo. La paradoja es que Palantir no es hijo del capitalismo industrial, que fue el marco en el que se dio el proyecto Manhattan, tan nostálgico para Karp, sino de su teoría económica destructiva que ha hecho surgir, incluso, una subjetividad macabra como las de estos CEO’s autodenominados filósofos.

Mauro Salazar J. / Gubernamentalidad punitiva ¿Post-autoritarismo o micro-fascismo?

Filosofía, Política

«El fascismo no sólo procede del exterior; habita en nosotros, acecha en cada uno de nuestros deseos, en nuestro poder, en nuestro deseo de dominar, nuestro resentimiento.» Deleuze y F. Guattari, El Anti-Edipo1972/2010, p. 33)

Propósitos

Este ensayo examina el Partido Republicano de Chile como nodo de la reconfiguración autoritario-global, anclado en el pinochetismo como matriz constitutiva. Su propósito es levantar una sinopsis (contemporánea) desde Foucault, Balibar, Toscano y Esposito; la lógica biopolítica, la dimensión libidinal e inmunitaria que articula moralismo conservador y gubernamentalidad neoliberal en una formación post-autoritaria de alcance transnacional. La irrupción de las ultraderechas —autocracias, liderazgos coléricos y formas punitivas— no es un fenómeno episódico ni una reacción pasajera,sino parte de una realidad estallada. El «post-autoritarismo» es una categoría aceptable para Alberto Toscano (2023a) únicamente si se la entiende como descripción de forma y no de contenido. Es decir: el PRCh opera post-autoritariamente en el sentido de que ha internalizado los protocolos democráticos (elecciones, parlamento, prensa, coaliciones) como superficie de legitimación. Pero esa superficie no cancela ni interrumpe la lógica profunda que lo constituye. Para Balibar, el PRCh sería reconocible como expresión post-autoritaria en un sentido preciso: encarna lo que él llama la «nueva forma de fascismo» que no requiere ruptura con el orden democrático-liberal porque opera desde su interior, aprovechando sus propios mecanismos de legitimación. El post-autoritarismo no sería para Étienne Balibar una superación del autoritarismo sino su recodificación en el lenguaje de los derechos, la soberanía popular y la libertad individual, exactamente la operación que el PRCh ejecuta cuando defiende la «libertad de conciencia» para negar derechos o la «soberanía nacional» para expulsar migrantes (Balibar, 2019).

Mauro Salazar J. / Tribulaciones sin promesas. Fisuras del orden (Revueltas)

Filosofía, Política

Tribulación, esa cismática donde el gesto disidente se descubre ya escrito en la filigrana del reconocimiento que lo constituye. Tribulación, imposible separación entre la disidencia que habla y el archivo que habla en ella. Tribulaciòn, condenada a expresarse desde el umbral mismo que la instituye como legible, como reconocible, como perteneciente al orden de lo que puede ser pensado. Esa es la tribulación: no la pureza imposible de un afuera, sino la tensa filigrana donde cada negación del orden (escribas) se descubre ya anudada a los hilos que la sostienen.

Preludio

Este ensayo interroga cinco fracturas en la crítica contemporánea que exigen repensar cómo hablamos de Octubre (2019): La primera: la crítica reproduces la violencia epistémica que denuncia. Al instituir jerarquías de legibilidad (perspectivas que piensan el ser versus ciencias sociales sepultadas en el empirismo), clausura voces que resisten la lengua monopólica de la filosofía. Lo que aparece como liberación conceptual es captura. La segunda: la captura de nuestro lenguaje por el mercado académico. Las categorías disruptivas son metabolizadas, digeridas, vueltas funcionales a la reproducción del orden. La intelligentsia hace de la denuncia su modo de habitar el orden sin transformarlo. La tercera: no hay exterioridad. La imaginación intelectual está atravesada por la biopolítica del capital, inscrita en sus circuitos de rentabilización. La industria académica fabrica subjetividades críticas funcionales a su reproducción. Somos parte del aparato que criticamos. La cuarta: la genealogía de octubre exige preguntar cómo fue producida su subjetivación política. No fue espontánea. Emergió de dispositivos concretos (medios, símbolos, rituales, liderazgos) que inscriben todo acontecimiento en territorios ya colonizados. La crítica que ontologiza el acontecimiento reproduce el idealismo que combate. La quinta: la necesidad de duelo político estratégico. La tesis de que «el acontecimiento no ha cesado» es negación elaborada, no verdad ontológica. Requiere autocrítica sin ilusiones, ni conversiones (intersecciones sin punto medio).