Bernard Stiegler / Caída y elevación. La apolítica de Simondon

Filosofía
Traducción: Ernesto Feuerhake
El modo de existencia de los objetos técnicos se propone inventar un nuevo modo en que la cultura pueda relacionarse con la técnica. El contexto inmediato es que el maquinismo (elproceso industrial de concretización en tanto que realización del devenir técnico) conlleva una pérdida de individuación del proletario. El viejo individuo técnico, aperado con herramientas, que solía ser el obrero, se vuelve un sirviente de la máquina, que a su vez es el nuevo individuo técnico. Este estado de cosas es un caso particular de lo que aparece, más en general, como una dimensión entrópica de la tecnología maquínica, lo que induce un conflicto entre la cultura, que es la realidad neguentrópica de la individuación psíquica y colectiva, y la técnica, que, sin embargo, es la condición de esta individuación.

Charles Ray / Esculturas

Arte

En una serie de esculturas-instalaciones de 1981-1985, el artista estadounidense, Charles Ray, nos muestra una extraña relación entre el cuerpo desnudo y los objetos técnicos. Si en varios de sus trabajos está presente el féretro, que indica una relación entre la vida y la muerte mediada por la técnica, en otras ésta se alza como elemento interventor de la vida desnuda. Un brazo insertado dentro de un tubo que sujeta todo el cuerpo nos hace recordar que el sujeto está siempre sujetado y que en su devenir humano, es decir, en su antropogénesis, esta sujeción es una condición de posibilidad. No se es humano en tanto no se está mediado por los objetos humanos. Ellos nos atraviesan y nosotros los atravesamos. Pero también nos ciegan cubriendo por completo nuestra cabeza.

Luciano Carniglia / De Catástrofes y Utopías. Apuntes para un pensamiento de la relación entre hombre, naturaleza y técnica a la luz del problema de la alienación en Marx y Simondon

Filosofía

En la actualidad, algunas de las voces críticas que buscan afinar la comprensión del fenómeno técnico como uno de los horizontes de sentido determinantes de nuestra contemporaneidad, atribuyen al humanismo, en sus diversas variantes, su profunda incomprensión. Ya Heidegger en su Carta sobre el humanismo advertía acerca de la inevitabilidad de una cada vez más creciente tecnificación de la vida. La imposibilidad del hombre de reconocerse en un mundo totalmente tecnificado, esto es, en esa naturaleza a la cual ha logrado reducir a la servidumbre y que lo enfrenta incluso a la posibilidad de su aniquilación por medio del peligro atómico, se encontraba ya implícita, como un destino, en la forma en que el humanismo pensaba la humanitas del homo.