Mauro Salazar J. / Revuelta y rechazos. Post-representación y restauración de los expertos

Filosofía, Política

a Carlos Ramírez Vargas

a la internacional de los humillados…

Apruebo-Dignidad (AD) debe abandonar la pereza cognitiva y la “fantasía popular” (resabios del pueblo gramsciano) para explicar su “derrota electoral” -04 de septiembre- bajo la invectiva portaliana. Admitir la derrota del Tík Tok no implica ocultar el déficit pedagógico de los «identitarismos» hacia el polo que inicialmente apoyaba las transformaciones. Según las vocerías del nuevo progresismo se habría impuesto el Rechazo en virtud de una abundancia de fake news («fake new sismo») sin establecer distinciones entre pueblo como categoría política, pueblos post-populares, o bien, una demografía sociológica de consumos culturales que articulan modernización, redes digitales y una subjetividad cuyo reciclaje no reconoce en su cotidianidad las políticas institucionales (mainstream). Bajo el campo post-representacional las fronteras de sentido del mundo popular (distopía o acceso) han mutado en sus múltiples alcances y filiaciones que aún perviven bajo la «economía cultural» de la modernización autoritaria (hegemonía cultural).

Mauro Salazar / Capitalismo académico y colonialismo intensivo en el Reyno de Chile

Filosofía, Política

a la orfandad hermenéutica de nuestro presentismo

Es un lugar común afirmar que la sociedad chilena experimentó (años 80′) la configuración de un «sistema terciario», masificación acelerada, al decir del mainstream, traducido en la consolidación de un “rubro rentable” para la iniciativa de agentes privados que pavimentaron el camino de la «Universidad del incentivo». Aquí se erigió un sector neo-extractivista de servicios educacionales que se benefició (empresarialmente) de la dinámica de los “mercados emergentes” vinculados a la irrupción de la gobernanza promovida por el BID y el Banco Mundial. Todo ello bajo el dictum de la llamada Nueva Gestión Pública y la economía política del management. Bajo la intensificación del aceleracionismo (acumulación de capital humano) quedó sellada la suerte de la Universidad republicana -estatal/nacional- y sus piochas de bronce. En medio de los lúgubres procesos burocráticos impuestos por la “dominante neoliberal”, la irrupción del paper, devenido en el dinero de la academia, hemos visto la transformación del propio léxico universitario moderno en una “gramática managerial” donde la actual Universidad porta una melancolía insalvable. Hoy el mapa universitario no sabe cómo reorganizar la orfandad hermenéutica ante el despliegue de tecnólogos y métricas homogenizantes.