Aldo Bombardiere Castro / Mensajerxs

Filosofía, Política

A quienes han caído, gracias a quienes han caído.

Hoy Francisca Sandoval; ayer Shireen Abu Akleh; mañana Julian Assange; antes, ahora y siempre, periodistas de investigación y reporterxs que, al ser asesinados, traen al presente el fantasma más cruel de todos: el imperio y la impunidad del poder. Chile, Palestina, Estados Unidos, cientos de países más. En cualquier parte. Siempre, en todo momento y sin localización precisa, estamos siendo localizables: quien denuncia es una amenaza. Para el poder del capital su interrupción es sinónimo de negación. No importa el género, la acreditación periodística, la nacionalidad, la etnia y ni siquiera la inverosimilitud de las justificaciones con que se intenta poner en duda cada crimen. Habrá algunxs más susceptibles de ser asesinadxs, pero ningún atributo identitario es capaz de asegurar que no lo vayamos a ser (“Judíos que odian a los judíos; judíos que se odian a sí mismo”, reza el eslogan sionista, identificando solapadamente categorías religiosas con étnicas). Si denuncias al poder, ya estás contra el despliegue de la historia del capital.

Rodrigo Uribe Otaíza / Cartografías V. La abeja y la araña

Filosofía, Literatura, Política

En un taller por Barrio Italia, debajo de las andanzas reinan las arañas. Pululan modestas como palabras enjutas. De achacadas piernas mientras duermen la siesta. Entre letras y minucias, durante pequeños placeres cotidianos, cercenan la información que en sus redes caen. Tensan sus telas, dejando una invisible red de historias andinas. Festín nocturno a la hora en que reposan los laureles. Portadoras del sello de un reino de soberanía en retirada. Apenas cuando el castaño oscurece. En las eras donde el canelo, incendiario, retorna a su ser. Esperan atentas y dialogantes a que se levante el alba. Y cuando llega, en medio del café matutino en llamas, reinan también las arañas gracias al discurso marcado por la tara de las ideas. Con un grotesco olor a polilla quemada que abandona la sala, las gobernantes de ocho patas entran en el juzgado de las acequias para ensoñar con ver correr otra vez a los pequeños niños esclavos por sus pasadizos. Tras el comando de la legión pastoral, una ilusión hace de la red una entelequia de concertaciones, uniones, pueblos y naciones. Las hordas de informantes chocan con sus redes; pobre comunicación de molares sin caries y anestesias sin dolores. La horda de comunicadores emanan de sus redes; ricas palabras sin sangre en la boca ni sosiego disimulo. Ahí, entre la vaporizada estética de monjes capuchinos perdidos en el desierto de Atacama, nuestro mapa pregunta ¿cómo son estas telarañas? La caligrafía atestada de interrupciones, de jóvenes estetas sin obra, de artesanos sin trabajo, de trabajadores cesantes, interroga contra su torturador ¿Bajo qué modo es el ser de la red que articula nuestra vida en esta perpendicular era de leyes sin monadas? Y tomando a la complicación como principio, ¿Cómo hace la clandestina vida para encontrar una simpatía negruzca con sus sistemas arácnidos?

Aldo Bombardiere Castro / Diálogo radical: erotizar el simulacro

Filosofía, Política

El reciente triunfo electoral de Boric fue fruto de una alianza amplia. Sin duda, el holgado resultado excedió con creces la figura de su liderazgo político. Aunque se deba destacar su virtud para movilizarse tanto hacia al centro de la política institucionalizada, lo cual queda reflejado en el apoyo de Bachelet y el mundo concertacionista, como hacia los frentes no institucionales y provenientes de la revuelta popular, principalmente simbolizado por Fabiola Campillay, este mismo hecho denota que se trató de una articulación no sólo de las fuerzas transformadoras, sino también de las antifascistas.

Mauricio Acevedo / Giordano Bruno el silenus praeposterus

Filosofía, Política

La inminente irrupción kastista en la vida política pública chilena podría devenir en una amenaza ineluctable contra la manifestación de la potencia común inmanente a la vida infinita. Platón nos ha heredado la importancia de desvelar la verdad en el entreverado juegos de rostros que confunden al parresiastes con su inversión: el retórico. En el Critón los sofistas lograron que Sócrates fuera sentenciado a la pena capital por blasfemar contra los dioses y corromper a la juventud, además, Platón nos enseña que la apariencia no sólo se contrapone a la verdad, sino que muchas veces la sustituye. En consecuencia, Sócrates es presentado –por Platón– como un Sileno porque en apariencia era feo, tosco y moralmente «corrompía a la juventud», cuando en verdad, lo que subyacía en él era una actitud parresiástica que sólo anhelaba el amor a la verdad y a la virtud.

Aldo Bombardiere Castro / Memes por Boric: la esperanza transformadora

Filosofía, Política

Casi inmediatamente después de que Kast se impusiera en la primera vuelta de las presidenciales, una ola irrefrenable de imágenes cómicas, denominadas “memes”, inundaron las redes sociales en apoyo a Gabriel Boric. Dicho fenómeno, de ningún modo ha sido parte de una estrategia comunicacional dictada desde algunas dirigencias sociales o vanguardias intelectuales, ni tampoco responde a una planificación explícita de campaña partidista. Más bien, ha florecido de manera, si se quiere, “espontánea”. O, al menos así se presenta al imaginario social y comunicacional que considera a la conciencia subjetiva y a la voluntad del sujeto como los agentes claves en los procesos electorales. Visto de tal manera, efectivamente el fenómeno no es, con propiedad, un fenómeno (un objeto que aparece ante, en y gracias a la conciencia subjetiva), sino una especie de gestualidad o telón de fondo, un animus o tonalidad atmosférica capaz de abrazar y encender, de expandirse, desplegarse y marcar el ritmo, tanto de la campaña como, sobre todo, de la intensidad y esperanza con que se vive el presente.

Gonzalo Díaz Letelier / Anti-intelectualismo y estetización fascista, pulsión mimética y nuevas transitologías

Filosofía, Política

ANTI-INTELECTUALISMO Y ESTETIZACION FASCISTA

Tras los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Chile se desencadenó un clima de desazón y ansiedad que, por fortuna, con los días ha dado paso nuevamente a uno de recomposición erótica de afectos alegres y creatividad –lo que de alguna manera es no sólo uno de los sellos del octubrismo (“tardamos mucho en encontrarnos, ahora no nos soltemos”), sino también un poderoso antídoto a la nube negra del fascismo que, cual religión de la muerte, se alimenta de pasiones tristes y sacrificios.