Julio Cortés Morales / Vegan Reich: acerca de viejos y nuevos ecofascismos

Filosofía, Política

El tema del ecofascismo tiene una larguísima data, puesto que las preocupaciones conservacionistas y llamadas a un “retorno a la naturaleza” eran bastante usuales hace un siglo en diversos entornos, incluida la izquierda del movimiento obrero.

En ese contexto, varios fascismos, entre ellos el alemán, se caracterizaron precisamente por desarrollar una serie de rituales, discursos y prácticas ligados a su idea de “suelo y sangre”1.

Como ha explicado Mario Sobarzo en base a los trabajos de Adorno y Fromm, la nostalgia por la vieja comunidad perdida es parte importante de la ideología fascista, pues “la tendencia al sometimiento y aceptación del sadismo y otras formas de violencia física y psicológica que el fascismo habría incoado como doctrina y práctica social, tienen su origen en el temor del hombre moderno a la soledad e inseguridad que se habrían producido por las transformaciones socioeconómicas del capitalismo y el abandono del esquema de solidaridad medieval”. A su vez, Sobarzo identifica en esta “imagen idealizada de una comunidad perdida -el estado paradisíaco-” la base de “la aceptación burguesa de un sistema tan crítico a la burguesía misma, como es el fascismo”2.

Mauro Salazar J. / Progresismo Expansiva. Genealogía de una tercera derecha

Filosofía, Política

La década de los 90’ portaba el aliento de una estación de la esperanza. No la esperanza ingenua de quien no sabe lo que enfrenta, sino la de quienes lo saben y eligen actuar a pesar de eso. Los primeros gobiernos de la Concertación cargaban con una deuda profunda —con los cuerpos que la dictadura había destruido, con las vidas que había interrumpido; durante diecisiete años de violencia no solo física sino también simbólica, cultural, íntima. El panorama crítico oscilaba bajo las limitaciones que los enclaves autoritarios, disciplina de gobernabilidad, y la vigilancia de una derecha que había blindado constitucionalmente sus conquistas. Con todo, se levantaron esfuerzos desde un impulso que no admite reducción al verso bruto.

Julio Cortés Morales / La muerte del espíritu (o el espíritu de la muerte)

Filosofía, Política

Las ideas de la Nueva Derecha francesa han encontrado algún eco en España -a pesar de su neopaganismo, que espanta bastante a los nacional-católicos-, desde el Proyecto Cultural Aurora y su revista Hespérides creados por Javier José Esparza en los noventa, y luego en junio del 2002, cuando se dio a conocer el Manifiesto contra la muerte del espíritu (al que un año después se le agregó: y de la tierra), redactado por Javier Ruiz Portella y suscrito junto al escritor colombiano Álvaro Mutis, a los que se agregaron luego cientos de firmas, incluyendo intelectuales de derecha y de izquierda, hasta totalizar 1147. Ruiz Portella empezó a publicar luego la revista El Manifiesto, que además tiene un activo sitio web, autodenominado como “periódico política y socialmente incorrecto”1.

Cristóbal Rojas Vargas / Entre tecnofascismo y escatología: Una lectura a Peter Thiel desde Pensar las Derechas II

Filosofía, Política

Pasado ya el primer cuarto del siglo XXI, vivimos en medio de un tiempo convulsionado por cambios sociales, culturales, económicos y políticos cuya velocidad parece haber desbordado la capacidad contemporánea de otorgarles sentido. Las certezas se erosionan más rápido de lo que alcanzamos a nombrarlas. No sabemos con claridad hacia dónde se encaminan nuestras sociedades, si es que todavía avanzan hacia alguna parte y, más inquietante aún, es la percepción de futuro que parece cada vez más signada por la imagen inquietante de la catástrofe.

Mauro Salazar J. / Kastización . Neoliberalismo sin semántica

Filosofía, Política

El neoliberalismo que conocimos durante las últimas cuatro décadas ha cesado. Ni continuidad, ni radicalización, pasaje a otra fase de acumulación de capital. Conviene nombrar con precisión, porque el diagnóstico errado autoriza respuestas erradas. La fase actual del capital es «anárquica» en sentido técnico, no metafórico. El término, recuperado aquí de la tradición Hayek-Rothbard que las nuevas derechas leen sin pudor académico, designa una operación específica: el mercado prescinde del Estado mediador, del parlamento deliberante, del partido articulado, del aparato pedagógico legitimador. Opera directamente, por velocidad, sin sintaxis. La política devino administración del flujo. Ya no condición de su legitimación.

Mauro Salazar J. / Izquierdas post-mortem. El reverso de lo consabido

Filosofía, Política

Una autopsia no es un juicio: es un protocolo. La metáfora forense conviene al estado actual de las izquierdas latinoamericanas, no por morbo o por probidad de su zona cero. Hablar de «crisis» es ya, a estas alturas, un eufemismo administrativo. El cuadro regional, hacia mediados de 2026, autoriza un vocabulario menos piadoso o decorativo: derrota estructural, agotamiento del idioma, desocupación del lugar simbólico desde donde se enunció la justicia. Esta autopsia se escribe desde una posición precisa: la de quienes pensamos que la democracia liberal es preferible al autoritarismo securitario, y que el progresismo realmente existente ha contribuido, por omisión y por idioma, a hacer plausible un retroceso de larga duración.

El mapa lo confirma sin consuelo. En 2023, solo cuatro países latinoamericanos eran gobernados por la derecha; hacia fines de 2025 la cifra se había duplicado: Argentina, Bolivia, Perú, Panamá, Costa Rica, República Dominicana y, finalmente, Chile. El triunfo de José Antonio Kast con cerca del 58% de los sufragios en diciembre de 2025 cerró un ciclo; Uruguay quedó como excepción solitaria. La «marea rosa» de los dos mil, sostenida por el ciclo de altos precios de las materias primas y la demanda china, devino marea baja (¿los espantos?) una vez clausurado ese excedente. Lo que queda al descubierto en la arena no es un programa: son las costillas de un cuerpo doctrinario que dejó de respirar antes de que sus deudos lo advirtieran.