Mauro Salazar J. / Codelco. Neutralidad ideológica y transparencia del capital

Política

La llegada de Bernardo Fontaine a la presidencia del directorio de Codelco no puede ser comprendida únicamente como un relevo administrativo ni como la incorporación de un economista de orientación liberal a la conducción de una empresa estatal. Su llegada expresa algo más profundo: la instalación, en el corazón de la principal empresa pública de Chile, de una racionalidad que pretende presentarse como situada más allá de la ideología. Seguridad, eficiencia, productividad, disciplina financiera, transparencia, reducción de costos, revisión de inversiones, evaluación de activos y alianzas público-privadas aparecen como categorías técnicas, casi desprovistas de conflicto político. Justamente allí reside el problema. Cuando una determinada racionalidad, herencia agudizada de nuestra modernización terciaria, logra presentarse como simple administración de hechos objetivos y la ideología no desaparece: cambia de estatuto. El lenguaje aparentemente neutral de la gestión funcionaría como soporte ideológico del capital.

Mauro Salazar J. / Genealogía de un despojo. Qué sería privatizar hoy

Filosofía, Política

Hay palabras que maduran sin que su superficie se altere. «Privatizar» es una de ellas: pronunciada hoy, parece decir lo mismo que decía hace medio siglo: transferir al mercado lo que estaba en manos del Estado. Pero bajo tal continuidad semántica ha migrado un desplazamiento radical que conviene rastrear. No para fijar un origen, sino para mostrar cómo un término técnico-económico (en sus estriados) fue mutando en dispositivo de dominación, y cómo su sentido actual ya no se deja contener por la gramática de la eficiencia que lo vio nacer. En suma, «Privatización» es una palabra trizada que ha desertado de su domicilio económico. Ya no nombra la transferencia de un activo, el traspaso contable de lo estatal a lo privado; nombra, bajo esa coartada técnica, un despojo que se rehúsa a comparecer con su nombre propio.

Alberto Toscano / Colonialismo acelerado: un plan contra Palestina

Filosofía, Política

Estos saqueadores del mundo, después de haber destruido la tierra con sus devastaciones, ahora están saqueando el océano: impulsados por la codicia, si su enemigo es rico; por la ambición, si es pobre; insaciables tanto hacia Oriente como hacia Occidente: el único pueblo que contempla la riqueza y la miseria con la misma avidez. Saquear, masacrar, usurpar con falsos títulos —a esto lo llaman imperio; y donde hacen un desierto, lo llaman paz. Tácito, Agrícola

Lo hermoso de Gaza es que nuestras voces no la alcanzan. Nada la distrae; nada le quita el puño de la cara al enemigo. No las formas del Estado palestino que construiremos, aunque sea en el lado oriental de la luna o en el lado occidental de Marte, cuando sea explorado. Mahmoud Darwish, Silencio por Gaza

A finales de septiembre, la administración Trump publicó su plan en 21 puntos para poner fin al «conflicto de Gaza». En los últimos ocho meses, el obsceno «plan de desarrollo para Gaza» de Trump —que presentaba el territorio devastado como la «Riviera de Oriente Medio», acompañado por las ya omnipresentes y alucinadas representaciones generadas por IA de cómo debería lucir— ha servido como punto de referencia constante para la campaña israelí de limpieza étnica y genocidio.

Netanyahu y sus ministros saborearon el hecho de que la ontología inmobiliaria del plan —como Brenna Bhandar y yo delineamos en nuestro artículo Le mani sul pianeta. L’imperialismo immobiliare di Trump— excluyera el derecho internacional y previera una transferencia total de la población como preludio a un auge edificatorio.