Gerardo Muñoz y Elena Molina / Por una nueva toxicidad: apuntes sobre la imagen-gesto

Estética, Filosofía

La imagen-gesto

El agotamiento de la civilización del estado y sus aparatos se deja ver en el colapso cabal de las formas generales del arte. En definitiva, el problema de la época responde a la crisis de los límites de la representación. Pero hay una diferencia substancial entre la demanda de representación y el desmoronamiento una vez que nos adentramos a la imagen del mundo. Todavía a finales del siglo veinte se podía apelar a la irrupción del “regreso de lo Real” en un intento desesperado por reanimar con paracaídas la vieja astucia vanguardista por lo nuevo (lo nuevo terminó siendo el quiebre de las fronteras de lo visible con la memoria y que hoy aparece bajo el fetiche del archivo). En el presente, en cambio, lo real ya no sólo ha quedado como trazo abismal, sino también como proximidad de lo que ahora podemos llamar experiencia. La “pasión por lo real” se asumía como una delegación de los hallazgos de vida, en lugar de una vivencia. En realidad, todo esto se devela desde las imágenes de Mujercitos, un proyecto colectivo multimedia de unos jóvenes habaneros (Claudia Patricia, Víctor Fernández, o Román Gutiérrez, aunque el círculo puede achicarse o expandirse dependiendo de los vectores de intensidad, puesto que una comunidad no sabe de identidades, sino de modos de intensificación). Reducirlo a una “revista” o una “máquina de imágenes” es ciertamente una manera de neutralizar la energía de sus prácticas. Y estas prácticas las podemos situar bajo la figura del gesto. ¿Qué decimos cuando hablamos de un gesto? Un gesto no es una acción, puesto que no tiene un fin y se retrae de la comunicación. El gesto renuncia a la aspiración modernista de la “obra”. El gesto de Mujercitos tiene lugar desde el deseo; una señal que anuncia que la soledad en el desierto no es total. Una vez que el deseo se estanca, comienza la melancolía en las aguas de lo real. Por eso, la experimentación crea una adyacencia que abre puertas. En este territorio es que aparece un desafiante uso del lenguaje como invitación al contagio. Mujercitos son como habitantes que van dibujando constantemente sus propios derroteros. En este sentido, el proyecto es una especie de nave espacial around the world (Daft Punk dixit) que carece íntegramente de eje gravitacional.

Federico Ferrari / La realidad de las imágenes

Estética, Filosofía

El problema no es entender qué son todas estas imágenes, qué indican estos simulacros de la realidad. A estas alturas, sabemos que no tenemos ni idea: estamos simplemente inundados de ellas y a merced de ellas. Siempre habrá más de ellas. Todo pasará a través de las imágenes. Lo real se convertirá en un momento de lo imaginario y no viceversa.

La cantidad ha cambiado la calidad, como nos mostró Hegel, mucho antes que Marx. La producción en serie de imágenes ha disuelto la imagen, sus cualidades simbólicas. La sobreproducción ha creado devaluación. Cada vez se necesitan más imágenes para tener un poco de vida, una apariencia de felicidad. Rompemos, rompemos e instauramos el mundo, nuestra existencia: alguna identidad saldrá de ello.

Juan de Dios Martínez / Tiempo e imagen en Gaston Bachelard y Henri Bergson

Filosofía

Este artículo busca un acercamiento a la cuestión del tiempo de la creación. Las reflexiones estéticas de Gastón Bachelard ponen énfasis en dicho aspecto, sin embargo, hace referencia constantemente –en contraposición– a la duración de Henri Bergson, desarrollando así una dialéctica intuicional en la que la duración se enfrenta al instante. El lugar en el que se da esta lucha de intuiciones es la imagen, pues en ésta se manifiesta la temporalidad esencial de la creación artística según Bachelard.

Sergio Villalobos-Ruminott / Políticas del registro

Estética, Filosofía, Política

¿Cómo pensar la relación entre imagen y narración de una forma tal que no repitamos ni la lógica del relato maestro ni la rutinización de la imagen a la que estamos cotidianamente ex-puestos? ¿Cómo evitar el vaciamiento de la imagen y su homologación genérica para leer en ella la dislocación de un tiempo que se resiste a la organización lineal de la historia? ¿Cómo pensar, finalmente, la condición intrínsecamente heteróclita de las imágenes sin producir una “imagen del pensamiento” que confirme, a nivel fotológico, la captura de la experiencia por la ley de la ex-posición? Intentaremos leer las contribuciones de Georges Didi-Huberman como indicaciones de una problemática relevante para pensar la indecisa relación heterográfica entre nihilismo y destrucción.

Mariana De Gainza / Las imágenes, el concepto y la política, entre Althusser y Spinoza

Filosofía, Política

La necesidad de recurrir a imágenes al momento de intentar realizar una problematización conceptual incisiva fue reconocida por Althusser, cuando señaló que “no se piensa en filosofía sino bajo metáforas”. Por eso, se permitió recuperar y conservar la famosa metáfora arquitectónica de Marx, en virtud de la cual se sugería que una sociedad, a la manera de un “edificio social”, debía ser pensada como una totalidad consistente en una estructura o infraestructura (el reino de la economía social) que, a la manera de una base, sostenía al conjunto de las superestructuras que se levantaban sobre ella (el orden jurídico-político y las “formas de la conciencia social”). Partiendo de la reconsideración del uso crítico de la metáfora marxista, nos dedicamos a indagar el juego complejo de énfasis y de distinciones que articula la política y la teoría en la filosofía crítica que se conforma en la intersección de las perspectivas de Althusser y Spinoza.

Pablo Pachilla / Sentido común y buen sentido en Deleuze

Filosofía

Al ser el concepto de sentido común en Deleuze de primera importancia, resulta llamativo que no exista un trabajo interpretativo detallado al respecto. El presente artículo se propone subsanar dicha falta, ofreciendo un análisis riguroso de los diferentes sentidos y matices del concepto. Sostendremos que existen tres sentidos de “sentido común” en Deleuze: como Imagen del pensamiento, como concordia facultatum y como correlato del buen sentido. En los dos primeros sentidos, el sentido común se contrapone al empirismo trascendental deleuziano en tanto supone un pensamiento ya dado e impone una condición de concordancia en el ejercicio de las facultades; en el último, aporta la forma del objeto cualquiera que será cualificado por el buen sentido, que impone asimismo una determinación temporal escatológica y una determinación ontológica y espacial sedentaria.