Jorge Andrés Gordillo López / Historicidad y revueltas: comentario a Asedios al fascismo, de Sergio Villalobos-Ruminott

Filosofía, Política

Impartida por Theodor W. Adorno en 1959 ante el Consejo de Coordinación para la Colaboración Cristiano-Judía[1] “¿Qué significa elaborar el pasado?” es una conferencia cuya actualidad provoca planteamientos críticos acerca de cómo producir vínculos con los pasados en sociedades hechizadas por la administración y la minoría de edad. La producción de discursos acerca de los pasados genera formas de socialización y experiencias de mundo. La importancia de las tecnologías con las que se relata, la relación que se establecen con y en ellas, de no estar cargadas por una autorreflexión inmanente, desatan sus versiones devastadoras vía la razón instrumental. En este sentido, no es gratuito que Adorno haya preparado el texto para una institución que, inaugurada tras la Segunda Guerra Mundial por dos monoteísmos en alianza con el Estado y otras organizaciones, promovió la construcción de la República Federal de Alemania (1949-1990) apelando, sobre todo, a “la culpa histórica” de la “destrucción de la vida judía” sistematizada por el nacionalsocialismo. La urgencia y el cuidado del pensamiento histórico no puede ser ingenuo ante la historicidad de las condiciones de posibilidad del fascismo, pero tampoco frente a las de su actualización, las retóricas de su “superación” y las formas de confrontar su proliferación. La domesticación del pensamiento separa este problema de su concreción histórica vía resoluciones de expertos y análisis ilegibles e infumables. Ceder a la obediencia de sus formulas es asentar la dominación que viene. En palabras de Adorno:

Gerardo Muñoz / La época y lo invisible. Una conversación con Asedios al fascismo (DobleAEditores, 2020), de Sergio Villalobos-Ruminott

Filosofía, Política

El más reciente libro de Sergio Vilallobos-Rumunott está escrito desde la urgencia, y por esta razón es una intervención que constituye un esfuerzo de primer orden por localizar la organización contemporánea de la dominación. Esto pareciera ser algo menor, resuelto y axiomático, pero en realidad es uno de los problemas que más tristeza genera en algunos. La incapacidad de desarrollar una analítica a la altura de los tiempos paga el alto precio de compensaciones morales. En primer lugar, Asedios al fascismo (DobleAEditores, 2020) es una contribución que dibuja lo que pudiéramos llamar la geometría de la crítica-metafísica de los dispositivos del poder. En segundo lugar, es una intervención eminentemente política, ya que no busca enmendar o sustituir categorías o conceptos, sino afectar la densidad misma de lo que entendemos por política. Como no hay necesidad de desglosar el libro, voy a aprovechar su gesto para discutir dos de sus vectores. Como sabemos, la grandeza de los libros no se encuentra en el rigorismo neutral de sus argumentos, sino en la manera en que perfora el sentido común. Ese es el estilo: una fuerza que libera procesos de verdad contra el absolutismo de la realidad que nos acecha.