Rodrigo Karmy Bolton / Velocidades mutantes 5. El comunismo de Freud

Filosofía, Política

Pedazos de palabras, ritmos ensordecidos, cuerpos encerrados; el presente ha llegado a la boca del lobo. Los pasajes que presentamos a continuación son derivas de un “gran encierro” que contempla a través de la ventana la mutación radical y veloz del mundo en el que vivimos.

EL COMUNISMO DE FREUD. El ritmo de los sueños y el arrojo a la catástrofe

a.- Comunismo.

Es natural pensar que la utopía se dirime en el marco de un “ideal”. El otro mundo estaría siempre en un “más allá” al que, paradójicamente, intentaríamos alcanzar sin jamás poder hacerlo. Si bien, la herencia kantiana marca decisivamente esa manera de concebir la utopía de los modernos (y su consecuente noción de revolución), resulta del todo pertinente atender la posibilidad que abre Sigmund Freud hace exactamente 120 años al pensar la dinámica onírica.

Giorgio Agamben / Bioseguridad y política

Filosofía, Política

Lo que llama la atención en las reacciones a los dispositivos de excepción que se han puesto en marcha en nuestro país (y no sólo en éste) es la incapacidad de observarlos más allá del contexto inmediato en el que parecen funcionar. Son raros los que intentan en cambio, como exigiría un análisis político serio, interpretarlos como síntomas y signos de un experimento más amplio, en el que está en juego un nuevo paradigma de gobierno de los hombres y las cosas. Ya en un libro publicado hace siete años, que ahora vale la pena releer cuidadosamente (Tempêtes microbiennes, Gallimard 2013), Patrick Zylberman describió el proceso por el cual la seguridad sanitaria, hasta ahora al margen de los cálculos políticos, se estaba convirtiendo en una parte esencial de las estrategias políticas estatales e internacionales.

Rodrigo Karmy Bolton / Velocidades mutantes 4. El gesto socrático

Filosofía, Política

Pedazos de palabras, ritmos ensordecidos, cuerpos encerrados; el presente ha llegado a la boca del lobo. Los pasajes que presentamos a continuación son derivas de un “gran encierro” que contempla a través de la ventana la mutación radical y veloz del mundo en el que vivimos.

El Gesto socrático. Agamben y el affaire pandémico

Una consideración preliminar acerca de esta discusión “esotérica” que ha tenido lugar y a la que contribuyo, en parte, con este breve texto bajo dos consideraciones preliminares: la primera es que tomar en serio a los filósofos significa no tomarlos demasiado en serio; en segundo lugar, con “gesto socrático” quisiera definir, en términos generales, la actitud parresiástica del “coraje de la verdad” con la que el filósofo (o el pensamiento en general) interpela al poder de turno. El “gesto socrático” es un momento que, de vez en cuando, envuelve a algún pensador quien se obstina en mantener su posición. Pero, lejos de todo dogmatismo, se trata de un compromiso con su presente, una apuesta por la verdad (cuando verdad y dogma devienen antinómicos) en la que se juega una aguda lucha por una vida ética.

Rodrigo Karmy Bolton / velocidades mutantes 3. Aceleración

Filosofía, Política

Pedazos de palabras, ritmos ensordecidos, cuerpos encerrados; el presente ha llegado a la boca del lobo. Los pasajes que presentamos a continuación son derivas de un “gran encierro” que contempla a través de la ventana la mutación radical y veloz del mundo en el que vivimos.

Presentamos la tercera entrega de VELOCIDADES MUTANTES: Aceleración.

 3.- Aceleración

I.- Los tiempos giran aceleradamente. Después de la caída del muro de Berlín la aceleración de las transformaciones de la incipiente sociedad de control toma un curso desenfrenado. Pero existen dos momentos que marcan decisivamente la mutación interna de las sociedades de control en que la figura de la casa termina identificada plenamente a la del globo: el atentado a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001 y la declaración del coronavirus como pandemia por parte de la OMS el 11 de marzo de 2020. Casi veinte años de mutación, veinte años de profundización de “capitalismo intensivo” cuya versión neoliberal constituye la última forma del despliegue cibernético.

Federico Ferrari / A excepción de mí

Filosofía, Literatura, Política

Todos estamos definitivamente cansados, preocupados y con miedo de perder nuestras vidas, nuestra vida. El gran estado de excepción ha descendido sobre nosotros. Toda la libertad se suspende para preservar la vida de todos. Algunos se están manifestando. La vida y la muerte se encuentran en las calles. Se encuentran y chocan. Cualquier cosa menos el enemigo invisible. Una apariencia de normalidad. Un poco de lucha, por favor, o me asfixiaré. Pero las fisonomías se vuelven irreconocibles. En las caras máscaras que no permiten el reciclaje del aire. Uno respira lo que tira. No hay oxígeno vital, sólo dióxido de carbono. Cada movimiento crea asfixia. Una humanidad sin rostro en la escena de la historia (historia, una ciclovía fuera de contexto). Excepto uno, desenmascarado. La única que – obtusamente ordenada – ha permanecido en un mundo que ya no existe: la cara del poder. ¡Qué estado tan excepcional! A excepción de mí.

Gerardo Muñoz / Existencia contra cibernética. La hipótesis cibernética veinte años después

Filosofía

En estos días he recibido la edición norteamericana de The Cybernetic Hypothesis (Semiotexte, 2020), publicada justo veinte años después de su aparición en la mítica Tiqqun 2 (2001). Es curioso el destino que a veces suelen tener algunos libros. Y no lo digo por aquello de que algunos libros se escriben para lectores póstumos. Hay textos que atraviesan la oscuridad del presente para salvarse de un naufragio. Una empresa difícil en una época como la nuestra, carente de orientación y formas generales. Los autores de La hipótesis cibernética – si es que, en efecto, podemos hablar de ellos como “autores” – pudieron abrir los “miles de ojos” de los que hablaba un poeta norteamericano para adentrarse al despliegue del poder en el momento en que este auto-abdicaba hacia una indiferenciación entre sociedad y estado. El paso quedaba muy claro: la exigencia era entender la nueva física del poder. La pregunta ya no era ¿qué hacer?, sino ¿cómo despejar otras zonas de opacidad? Evitando las salidas falsas y claramente arcaicas (“restituir” al hegelo-marxismo universalista, el Partido, la política de los fines, la “Revolución”, etc.), la hipótesis cibernética venía a mostrar cómo la nueva eficacia del poder transitaba por los entramados de la informática, sus nodos semióticos, y la producción habitual en una gigantomaquia de administración sobre los estímulos poblacionales.