Vivimos en un tiempo en el que el sufrimiento psíquico se manifiesta como una epidemia silenciosa y difusa, sobre todo entre las nuevas generaciones. Ansiedad, pánico, depresión, soledad y dependencia de las redes sociales ya no son vivencias marginales o puramente clínicas, sino experiencias generalizadas que revelan un malestar sistémico, profundamente arraigado en las estructuras económicas, culturales y tecnológicas de nuestra época.
Quisiéramos aquí analizar críticamente el entrelazamiento entre capitalismo neoliberal, sociedad del rendimiento y crisis de la subjetividad contemporánea, con especial atención a los efectos sobre la salud mental de los jóvenes. Se trata también de dar voz a preguntas nacidas de una experiencia generacional compartida: la de una generación por un lado solicitada incesantemente al rendimiento, y por otro a la que se le ofrecen cada vez menos espacios reales de sentido, solidaridad y cuidado.
