Las once piezas del álbum Still Inside del compisitor japonés morimoto naoki son una delicia. El sonido de instrumentos acústicos y eléctricos aparece fragmentado en notas cortas que van creando en su relación un espacio. A ratos pareciera haber una cadencia, una suerte de derrumbe conjunto de los fragmentos sonoros, en otras lo que se aparece es una superposición calma. En conjunto, las piezas son una especie de oda a un encuentro calmo.
