Gihane Mahmoud Amin / Latinoamérica: la cara más afable del orientalismo

Filosofía
El orientalismo, como bien afirma Edward Said, es una invención occidental, reflejo de una actitud europea, para explicar el colonialismo, imperialismo y toda la maquinaria empleada para dominar el mundo arábigo-musulmán y someterlo al yugo europeo, particularmente al francés e inglés. Este interés por un oriente profusamente documentado y de fronteras borrosas, que se extienden desde al-Ándalus hasta Turquía e incluso la India, pasando por el Norte de África y Medio Oriente, se acentuaría tras la campaña de Napoleón a Egipto y Siria. En el terreno literario, los escritores europeos empezaron a recrearse en determinados tópicos, como el exotismo, sensualismo o erotismo. Pues, para muchos artistas de la época, el orientalismo había sido una vía de escape, que les permitía dejarse llevar por sus deseos más ocultos, prohibidos dentro de sus propias sociedades, y soñar con ambientes promiscuos, en hamams turcos y harenes, rodeados de moras exuberantes.