Ibrahim Nasrallah / Ocho poemas

Literatura

EXTRANJEROS

¡Qué oscuros son!

¡Qué tontos son!

¡Qué cabreo tienen sus pequeñas y las mujeres!

¡Éstos han venido extranjeros!

Y han vuelto a sus casas extranjeros.

Así, se han sentado a pensar tranquilamente.

Los asientos.

Al atardecer.

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RESIDENCIA

Un asiento

paseando

entre la gente,

y la gente en el autobús.

El asiento se alegrará igual que yo

cuando venga

y lo elija de entre muchos asientos

para que habite en él

una mujer impresionante.

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ADVERTENCIA

Hay algunos asientos

quizá no les gusten algunos poemas pegajosos

ni la riada de las charlas pesadas.

Prestad atención,

quizá van a tirar a los sentados.

A quienes se sienten encima de sus corazones,

los tirarán hasta el fondo del infierno

dentro de poco.

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TRAMPA     

Un asiento

va a invitar a mis pasos libres

a que descansen

para que él ande en mi lugar

y conozca el sabor del correr con el viento.

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UN DESCANSO

Los asientos no se acuerdan de nada

pero se han sentado igual que nosotros,

aquí descansan

para contar las hojas de este otoño.

El otoño es amplio

y cuando llega la cuenta al cuarenta

el viento vendrá y volverá de todas partes,

se meterá con ellos y los desordenará.

Los asientos no se acuerdan de nada

pero se han sentado aquí igual que nosotros

… descansan.

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SEPARACIÓN

Un asiento en el jardín

y un frío negro.

Un silencio inmenso ha caído

desde la altura del espacio,

llegando al sorprendido momento.

Estaban aquí los dos,

hace cinco minutos,

han hablado mucho

y no han dejado

más que el frío de dos manos en su pecho

y el llanto de una rosa marchita.

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UN FIN

Unos asientos de piedra

en la arena.

Aquí… desde hace siglos

ha pasado por encima de ellos la oscuridad,

y han pasado épocas.

¡A cuántos reyes y emperadores vieron entronar

como si el tiempo no fuera a cambiar!

Eran unos asientos orgullosos de la seda

y de las nubes de perfume,

ahora sueñan con cualquier gente,

gritan…

lloran.

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MUERTE

Los asientos se reirán

cuando los abandonemos

seguros de que estamos de acuerdo.

Los asientos

nos perseguirán para ver nuestro silencio

en las camas

o alrededor de las mesas.

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Ibrahim Nasrallah es poeta y novelista palestino, nacido en 1948. En la actualidad reside en Jordania. Entre sus obras destacan: La lluvia en el interior, Las tormentas del corazón, El escándalo del zorro, En el nombre de la madre y del hijo, Las aves de la advertencia.

Traducción del árabe: Muhsin Al Ramli
Fuente: Poesía Árabe
Imagen principal: Monika Vrancova,  Mirror and Land of fragment and death

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