Movimiento de Izquierda Órfica / Tesis colectivas sobre el fascismo. Los nuevos fascismos: tragedia y farsa al mismo tiempo

Política

Los fascismos contemporáneos no son una anomalía ni un retorno mecánico al siglo XX, sino la forma actual de la contrarrevolución en un capitalismo neoliberal ya plenamente autoritario. Frente a lecturas que separan liberalismo, neoliberalismo y fascismo como fenómenos distintos, el argumento central plantea que el neoliberalismo es una maquinaria histórica de largo plazo que necesitó —y necesita— momentos “fascistas” para consolidarse, y que hoy ha entrado en una fase donde democracia liberal y acumulación capitalista ya no son compatibles.

Desde esta tesis, se propone pensar los “nuevos fascismos” en plural, no como copias del clásico, sino como formas flexibles, ideológicamente eclécticas, ameboides y culturalmente sofisticadas, las cuales operan tanto desde el Estado como desde su interior democrático, produciendo un consenso represivo transversal que muchas veces se ve velado para las cargas ideológicas de los individuos.

El concepto de trumputinismo funciona como nombre de una configuración geopolítica y cultural global, donde Trump, Putin, Milei, Bukele, etc., no representan polos opuestos, sino variantes de una misma “guerra civil planetaria” que teóricamente guarda ciertos comunes denominadores que apuntan a la reapropiación de la tierra, el cuerpo y la subjetividad.

No obstante, es necesario hacerse y partir con una pregunta estratégica: cómo pensar la resistencia y la sublevación cuando el antifascismo clásico ha devenido impotente y cuando el enemigo ha aprendido a leer la realidad mejor que la izquierda.

El 2024 presentamos en La Cafebrería Pensar las derechas, de la editorial Voces Opuestas. Lo hicimos como se hacen las cosas que importan: con intuición y con ganas de mover un poco el aire. Ahí mismo se nos ocurrió abrir un seminario. Al comienzo fue casi una provocación —si ellos nos estudian con tanta dedicación, ¿por qué no habríamos de estudiarlos nosotros?—.

Pero lo que empezó como gesto se volvió proceso. Y el proceso se volvió espacio. Un espacio de reflexividad compleja, densa, profundamente humana. Con humor —porque sin humor no hay pensamiento que respire— y con una urgencia vital en un tiempo en que, francamente, nos costaba mucho respirar.

Partimos con Gonzalo y Julio. En 2025 se sumaron Rodrigo y Mauricio. Y, por supuesto, esa comunidad persistente, esa asistencia fiel que dejó de ser público para volverse cuerpo.

En 2025 el seminario cambió de eje: pasamos de pensar las derechas a pensar el fascismo. Y lo que ocurrió desbordó cualquier expectativa. El seminario dejó de ser un ciclo de sesiones y comenzó a construir una voz.

Esa voz es colectiva.
Esa voz se llama MÍO.

Esta es su primera publicación. Reúne las tesis que se fueron develando, tensando y trabajando en el seminario: Pensar el fascismo.

Y ahora también tenemos un manifiesto (pueden descargarlo más arriba)

Movimiento de Izquierdas Órficas

(Ni mito ni historia. Intermundo.)

No somos progresismo reciclado.
No somos purismo ascético.
No somos comité central ni club de melancólicos.

Somos un error en la máquina.

El Movimiento de Izquierdas Órficas nace donde la política se atasca repitiendo el mismo argumento: democracia vs fascismo, historia vs mito, progreso vs barbarie. Esa vieja tragedia ya la vimos. Cambian los actores, el guion es idéntico.

Nosotros no queremos cambiar el elenco.
Queremos sabotear el teatro.

Tomamos la palabra “órfico” no para invocar túnicas blancas ni iniciaciones místicas, sino para nombrar un lugar incómodo: el espacio que no cabe en la representación oficial. El intermundo donde se mezclan vivos y muertos, trabajo y precariedad, cuerpo y lenguaje, utopía y barro.

No creemos en el progreso infinito.
Tampoco en la pureza revolucionaria embalsamada.

Creemos en la potencia de la fisura.

Qué hacemos
1. Practicamos la política como invención, no como administración.
2. Desconfiamos del Estado cuando habla en nombre de la historia.
3. Desconfiamos del mito cuando promete orden.
4. Nos reímos del experto que sabe demasiado y del militante que no quiere saber nada.
5. Pensamos colectivamente. Porque nadie piensa solo: solo se aísla.

Utopía (sin incienso)

La utopía no es un póster ni un recuerdo setentero plastificado.
Es la grieta material que atraviesa el presente.
Es lo que todavía no tiene nombre pero insiste.

Si el progresismo fue mayordomo del capital, nosotros no queremos heredar la hacienda.
Queremos cambiar el idioma en que se firma la escritura.

Revista semestral

Publicaremos una revista cada seis meses.
Porque la velocidad neoliberal es enemiga del pensamiento.
Y porque un panfleto eterno se vuelve liturgia.

Se llamará:

INTERMUNDO
Subtítulo: revista órfica de política, utopía y sabotaje delicado

Cada número será:
• Un dossier que incomode.
• Ensayos que no pidan permiso.
• Cartografías del trabajo precario.
• Traducciones estratégicas.
• Experimentos gráficos.
• Humor negro contra la obediencia.

No será una revista académica.
Tampoco un pasquín inflamado.
Será un laboratorio.

Declaración mínima

No queremos administrar la catástrofe.
No queremos convertirnos en comentaristas de su avance.
No queremos repetir el catecismo del crecimiento.

Queremos inventar lenguas.

Lenguas que no separen escritura y política.
Lenguas que no teman la palabra utopía.
Lenguas que respiren desde abajo.

Si la máquina trágica necesita héroes, nosotros preferimos interferencias.
Si la historia necesita sacrificios, nosotros preferimos vivos indóciles.
Si el mito exige obediencia, nosotros practicamos desvío.

No somos un partido.
No somos una secta.
Somos una pregunta organizada.

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