A los muertos no se les deja entrar a la iglesia.
Quédense jugando en el jardín,
que los adultos estamos hablando.
Sientan los gusanos lamiendo la piel,
el sol lijando los huesos.
A los muertos no se les deja entrar a la iglesia.
Quédense jugando en el jardín,
que los adultos estamos hablando.
Sientan los gusanos lamiendo la piel,
el sol lijando los huesos.
Destellada en tu belleza
En tu furiosa noche como en tus fugas
ven como una vigía desaparecida/ como una dislocación de mis sentidos levantados/ dime cómo vaciarme en cada pliegue de este nuevo pueblo que irrita mis ojos/ Encolerizarás la brisa/ levantando una red de esporas/ una articulación del polvo/escindido de espesores, dime /dime cómo no despertar en un territorio de sueños/de baladas prendidas/ de aires abisales/ de todos los desvanecimientos de esta patria/ Lírico al fin, dime/Cómo urdiremos la corona inasible de nuestro coraje
¿estaremos acá para aprender de palabras? Allá las lindas se nos han puesto saltonas alzadas y no responden. algo así como que no se dejan amarrar por ninguna teoría. a las claras han cortado el vínculo. hasta tememos que nos tiendan el huachi las condenadas, y no puede ser de otra manera si suenan a venenosas. ¿estaremos entrando a otro círculo? ¿nos estarán dando la despedida?
Fuente: Literaliedad
ES CLARO QUE DIOS SE ESCAPÓ DE MI CRÁNEO. Que se fue dejando una estela de sangre. Una gotita que un gorrión pisa y esparce sobre el piso blanco.
Escuchaba yo una llanura de carneros, los oía arrancar con sus quijadas las raíces. Ese ruido cuando arrancamos la hierba, ese mismo ruidito cuando arrancamos una rosa como un cabello.
Tal vez quise decir que escuchaba voces. Un susurro inesperado al cruzar la calle. Volteo y miro alrededor y no hay nadie, pero alguien que no está me mira desde la esquina. Solo. Inquietante.
Fue el viento, me digo.
Fue sólo el viento, me repito.
Abres los ojos como el telón de un teatro,
y en la oscuridad dos pies descienden hasta tocar el suelo.
Sin despertar aún, la madera del escenario tiene la misma temperatura que la piel.
Madurada repetición: un día más que se suma o un día más que se resta.
Cielo sin nubes
regular como el sol
milenios pulverizados en azul
cielo de todos los momentos vividos
cielo hacia el que estiro el cuello para observar dentro