El objetivo central del presente artículo es analizar el papel que juega el dron en el contexto de la actual vigilancia securitaria. Con base en gran parte de los planteamientos conceptuales de los estudios críticos de la seguridad, se abordarán cuestiones que remiten a la redefinición de la vigilancia que depara el poder escópico del dron, a las lógicas bélico-policiales en las cuales está inmerso, para detectar lo que queda definido como amenaza y, por último, a la específica reconfiguración geográfica del poder soberano que el dron activa en el marco de la vigilancia securitaria. Se concluirá que, frente al discurso de guerra quirúrgica que legitima al dron a través de su potencial tecnocientífico de precisión, este dispositivo reproduce una lógica necropolítica que ha de ser expuesta y cuestionada desde la violencia que ocasiona.
Necropolítica
Jorge Aloy / La guerra como acto racional y constructor de subjetividades: un posible pasaje de la biopolítica a la necropolítica
Filosofía, PolíticaLas guerras, como acto racional planificado, son una extensión de la política que, en los tiempos actuales, se presentan como el instrumento para prometer, no la paz perpetua sino la democracia y la libertad en determinadas regiones del mundo. En este trabajo vamos a pensar en primer término el concepto de las guerras sin guerra del siglo XXI y cómo la violencia, desde su difuso papel entre medio y fin, revela la planificación de su racionalidad. A continuación revisaremos la idea de biopolítica, probablemente insuficiente para estos tiempos en donde se vislumbra un corrimiento teórico hacia la conceptualización denominada necropolítica.
Danilo Rosero Fuentes / Formas y Efectos de la violencia contemporánea: Una lectura del Conflicto en Medio Oriente desde la analítica del poder
Filosofía, PolíticaEl conflicto que actualmente se despliega en Medio Oriente, ha acarreado la proliferación y generalización de espacios y formas extremas de violencia. Dichos rasgos constituyen a las zonas de conflicto en auténticos espacios de “guerra y muerte”, en los cuales se manifiesta la instauración de un orden necropolítico (Mbembe, 2011). Si bien es cierto que las manifestaciones de este orden no se restringen a este conflicto, este representa, a la vez que la forma más extrema del orden necropolítico, su representación más sistemática, de modo que los rasgos que definen dicho orden giran en torno a: (1) el surgimiento de “gobiernos incompletos” y formas de “gobierno privado indirecto”; (2) la normalización del estado de excepción como forma de gubernamentalidad; (3) el ordenamiento de las formas y los sujetos contemporáneos de la guerra; y (4) la disputa en el ámbito de las subjetividades para justificar y legitimar las prácticas de muerte.
