Me preguntaba, una vez que se confirmó mi venida a La Paz, por qué yo vengo a un congreso sobre Louis Althusser. Un congreso, en principio, para especialistas; personas que han dedicado su vida a estudiar su filosofía y donde su nombre se invoca y resuena desde la potencia de un pensamiento incombustible, que creó época y destiló consecuencia en su teoría y en su praxis (siempre he pensado que Althusser le imprimió a la izquierda marxista francesa la dignidad que Sartre le negó). Porque yo no soy un “especialista” en su obra, no he sido influenciado –creo– por su vida política para hacer de la mía, como él sí lo hizo con pasión y generosidad, un testimonio para este tiempo, y lo cito: “para esta época a la que ninguna historia impulsa” (Pour Marx, 1965). Pero pensaba, a la vez, por qué no; por qué no ir a un encuentro sobre Althusser y en Bolivia, además; en La Paz hablando en las alturas (mal de Althu-sser); ¿qué me negaría esta posibilidad?: ¿mi declarada no expertis? ¿un cierto miedo devenido en respeto por referirme delante de quienes sí saben sobre su filosofía? ¿temor a hablar de Marx? ¿del marxismo? Temblor por decir: ¿“El capital”? ¿“materialismo aleatorio”? ¿“aparatos ideológicos de Estado”? ¿“análisis de coyuntura”? En fin.
Revolución
Daniel Michelow / La violencia que todo lo da, la violencia que todo lo quita: Latinoamérica en la paradoja
Filosofía, PolíticaLa pregunta por la esencia de la violencia revolucionaria guía el presente análisis. Dicha pregunta debe necesariamente ser hecha de manera doble: por una parte, respecto de la estructura de la violencia política en general y sus dinámicas internas y, por otra parte, en vistas a la naturaleza y posibilidad del fenómeno de la revolución en el escenario concreto de Latinoamérica. A continuación, ofrezco un bosquejo para ambos caminos.
