A partir de la distinción que Michel Foucault hace, en el seno de su concepto de subjetivación, entre la “sujeción” y el “arte de vivir”, enfocaremos en un primer momento la descripción genealógico- arqueológica de la deriva de las tecnologías de sujeción –producción de subjetividad– que van desde el poder pastoral de corte eclesiástico hasta el poder gubernamental de corte estatal y el poder mercantil-veridictivo de corte post-estatal. Sobre esta base consideraremos la deriva totalitaria moderna, que en Foucault tiene el carácter de una biopolítica, como convergencia y anudamiento del “doble vínculo” entre procedimientos de totalización política y técnicas de individualización moral –en este sentido haremos referencia, por una parte, a las indicaciones de Giorgio Agamben respecto de la confluencia totalitaria entre soberanía política y gubernamentalidad económica, y por otra parte, al vínculo que plantea Rodrigo Karmy entre el dispositivo gubernamental moderno y el concepto biopolítico de “civilización”.
