¿Cómo explicar –o simplemente tratar de comprender– lo que está sucediendo en Estados Unidos? ¿Cómo dar razón del hecho – en apariencia realmente inexplicable – de que la nación que hasta ayer dominaba el mundo en la última década haya sido y esté todavía regida por un presidente técnicamente demente? Quizás la única respuesta posible es que Estados Unidos se encuentra en una situación histórica a la que solo la demencia es adecuada. Cuando un país alcanza el estadio último del desmoronamiento espiritual, ninguna decisión racional que intente hacerle frente es ya accesible. Solo se puede precipitar por todos los medios el colapso ya inevitable, y la demencia –real o simulada– es el instrumento de gobierno ciertamente más adecuado para tal fin.
En cuanto súbdita fiel de Estados Unidos, Europa también se está autodestruyendo y, como aquel, parece precipitarse en la demencia. Si algunos estados europeos lograrán detenerse al borde del abismo o si se derrumbarán en él junto con el desdichado e ilegítimo organismo que se llama Comunidad Europea es algo que los próximos años permitirán ver.
Fuente: Quodlibet.it
