Aunque la filosofía procede por parámetros argumentativos muy estrictos mientras que la literatura está caracterizada por una puesta en juego de funciones humanas bastante más amplias (emociones, sentimientos, recuerdos, etc.), es interesante pensar una filosofía de la literatura que nos obligue a lidiar con una práctica (la literatura) que es capaz de llevarnos a los confines teóricos de nuestra forma de vida, precisamente porque va más allá de los clásicos principios logocéntricos sobre los que se basa la filosofía (en especial la anglosajona). En este sentido, en su encuentro con la literatura, la filosofía se ve forzada a pensar sobre toda una serie de parámetros de lo humano que normalmente pone entre paréntesis, y que son, de facto, los parámetros más animales (en el sentido menos específico de la animalidad sólo humana) de la especie Homo Sapiens. La filosofía de la animalidad piensa sobre todo aquello que la animalidad, como entidad teórica, conduce a repensar: el despotenciamiento del antropocentrismo, que entiende lo humano como medida y criterio de todas las cosas. Se trata, por tanto, de encontrar las vías diversas –metodológicamente alternativas– con las que construir un conocimiento que ya no esté viciado por la “angustia de la posición erecta” de memoria kafkiana. En este artículo se analiza la tentativa más articulada en la que el filosofar que intenta utilizar los instrumentos de la literatura se pone en práctica buscando líneas de fuga del pensamiento exclusivamente raciocentrado: la investigación de Robert M. Pirsig –teórico de la Metafísica de la Cualidad.
Literatura
Alejandro Fielbaum S. / Para una historia de lo imposible. La historia de las ideas filosóficas en Walter Benjamin
Filosofía, LiteraturaRachid Lamarti / El álef [א], el álif [ا] y Borges
Filosofía, LiteraturaJacobo de Camps Mora / La relación entre carácter y destino en la modernidad a través del mito de las sirenas: de Homero a Kafka y Joyce
LiteraturaVamos, famoso Odiseo, gran honra de los aqueos,
ven aquí y haz detener tu nave para que puedas oír
nuestra voz. Que nadie ha pasado de largo con su
negra nave sin escuchar la dulce voz de nuestras
bocas, sino que ha regresado después de gozar con
ella y saber más cosas. Pues sabemos todo cuanto los
argivos y troyanos trajinaron en la vasta Troya por
voluntad de los dioses. Sabemos cuanto sucede sobre
la tierra fecunda (Homero, trad. 2013: 226).
Ubicada en el canto XII de la Odisea, así suena la melodía sirénica. A pesar de su breve longitud —apenas ocho versos en el original—, el parlamento de las sirenas ha imprimido una fortísima huella en nuestra tradición cultural; tanto es así que la voz “canto de sirena” es recogida por la R.A.E. como “discurso elaborado con palabras agradables y convincentes, pero que esconden alguna seducción o engaño”.
Harold Bloom / Kafka
Filosofía, LiteraturaEn el obituario para su amado, Franz Kafka, Milena Jesenká retrató a un gnóstico moderno, a un escritor cuya visión era el kénoma moderno, el vacío cósmico al que hemos sido arrojados.
Pier Paolo Pasolini / El llanto de la excavadora
LiteraturaI
Solo amar, solo conocer
cuenta; no haber amado
ni haber conocido. Angustia
vivir un amor ya
consumado. El alma deja de crecer.
Y en el calor encantado
de la noche que plena
en las curvas del río y las amodorradas
visiones de la ciudad salpicada de luces
