Jose Manuel Martínez Pulet / Arqueología sonora del sujeto y estéticas musicales de la memoria. Alfred Tomatis, Peter Sloterdijk y Eugenio Trías

Estética, Filosofía

Este artículo presta atención a la investigación del oído llevada a cabo por el otorrino Alfred Tomatis en relación a su influencia para unas antropologías sonoras que, apoyadas en aquella, alcanzan a la filosofía de la música. La comprensión de esta como memoria sólo es posible desde una modulación sonora de la antropología, esto es, aquella que hace del oído un hilo conductor para una nueva teoría del hombre. Para este proyecto, Sloterdijk se apropia del tema «gnóstico» del «extrañamiento del mundo». Y la audacia de Trías residirá justamente en revertir los hallazgos de su fenomenología musical sobre la antropología, resultando en un cuestionamiento del primado de la muerte en las «filosofías de la existencia»: frente a la clausura de la finitud, «el giro musical de la filosofía» se propone recuperar para el pensamiento una finitud abierta a la trascendencia, que no es sino el futuro como dimensión (escatológica) del tiempo.

Christoph Cox / Más allá de la representación y la significación: Hacia un materialismo sónico

Estética, Filosofía, Música, Sonido

¿Por qué el arte sonoro sigue estando tan profundamente infrateorizado y no ha generado una literatura crítica rica y convincente? Porque los modelos teóricos imperantes son inadecuados. Desarrollados para dar cuenta de lo textual y lo visual, no logran captar la naturaleza de lo sonoro. En este artículo, el autor propone un marco teórico alternativo, un relato materialista capaz de captar la naturaleza del sonido y permitir el análisis de las artes sonoras. Sugiere, además, que este relato teórico puede proporcionar un modelo para repensar las artes en general y evitar los escollos encontrados en las teorías de la representación y la significación.

Tariq Anwar / Sonido 1. La interrupción

Estética, Sonido

El sonido es una extraña interrupción. Una excitación del campo en el que se distribuyen los flujos… sonoros. No interviene en el silencio, sino en la historia del sonido, en su propia matriz. Es decir, el sonido se interrumpe a sí mismo, se toca produciendo una nueva onda de expansión, se abraza para transformarse. Se interrumpe para extrañarse una y otra vez. Para nosotros el sonido llega, nos envuelve, nos concentra y desconcentra, nos hace doler. He encontrado, incluso sonidos que me cuidan. Pero para sí mismo el sonido es sólo extrañeza, viaje cargado de indeterminación. Fuerza impersonal que incansablemente se altera, alterando el mundo.

Tal vez el ser de la metafísica habría sido más bello y terrible, más inquietante, si su creador hubiese cerrado los ojos un momento y escuchado el viaje del mundo.