Giorgio Agamben / Sobre la identidad

Filosofía

Kojève expresó una vez en forma de advertencia una crítica de la identidad sobre la cual es necesario reflexionar: «Sé aquello que nunca podrás llegar a ser». El error de quienes buscan una identidad es querer convertirse en lo que ya son. Lo que simplemente somos no es una identidad, es una experiencia originaria siempre en curso, que continuamente se nos escapa entre las manos y por eso nunca podemos llegar a ser. Y sin embargo, la sociedad en la que vivimos no hace más que atribuirnos una identidad que, con mayor o menor convicción, terminamos asumiendo. Esta identidad –en el fondo lo sabemos perfectamente– es necesariamente postiza y quien quiere verdaderamente convertirse en lo que es corre el riesgo –como le ocurrió a Nietzsche y como, aunque en medida menos evidente, le sucede a casi todos– de caer en la locura. Sabio, es decir sin identidad, es quien es siempre sin nunca llegar a ser: pero esto es precisamente lo que hoy las sociedades llamadas civiles consideran como extraño y rechazan hacia los márgenes, cuando no buscan pura y simplemente eliminarlo.

Giorgio Agamben / ¿Soy armenio, soy italiano?

Filosofía

Mi relación con Armenia -ante todo con la lengua armenia- tiene algo de íntimo y de legendario. Hace muchos años, Gianfranco Contini, un filólogo al que tenía y tengo en la más alta estima, me dijo que el apellido Agamben es sin duda de origen armenio. El apellido armenio Aganbeghyan se acortaría a Agamben, al igual que el apellido italiano Gianni deriva del armenio Gianighyan. Esto me lo confirmó más tarde, no sin cierta sorna, un monje del convento de la Isola degli Armeni de Venecia. En las tradiciones de mi familia, sin embargo, no había rastro de tal origen y el nombre -que somos los únicos que lo tenemos en Italia- se explicaba de otras formas más fantásticas, tal vez inventadas para ocultar el origen exótico.

Juan Manuel Ruiz / De la construcción de la identidad a la destrucción del yo en la obra de Simone Weil

Filosofía

A partir de nuestra interpretación de la obra de Simone Weil  proponemos dos líneas de lectura para entender su concepción de la identidad individual: primero, mostramos que para la filósofa  el hombre construye  a través de su trabajo  la imagen de sí mismo que él busca ser. Mostraremos que esta búsqueda está habitada por un problema fundamental: la repetición de un mecanismo insaciable ligado al deseo de expansión del yo, en el que apenas se alcanza el instante de contacto con la imagen proyectada, ésta se ve remodelada y vuelta a lanzar al horizonte inalcanzable del deseo. Así, veremos, en segundo lugar, que en oposición a ese camino de construcción de la identidad que emana de la labor  aparece en la última época weiliana una búsqueda de destrucción del impulso de identificación  que implica una disciplina consciente de control de la expansión del yo y del deseo de poder que le es inherente.