Julio Cortés Morales / Convivencia vial. Breve guía práctica para usuarios de aceras y bicicletas en tiempos de gobiernos de emergencia

Política

La bici forma parte de la historia de cada uno de nosotros. Su aprendizaje remite a momentos particulares de la infancia y adolescencia. Gracias a ella, todos hemos descubierto un poco de nuestro propio cuerpo, de sus capacidades físicas, y hemos experimentado la libertad a la que está indisolublemente ligada” (Marc Augé, Elogio de la bicicleta).

“La bicicleta se ha transformado en una ideología” (Louis De Grange).

El joven trabajador en la motocicleta convierte el trabajo en Dios porque andar en moto le gusta. Su verdadera alegría al andar en moto consiste en que se emiten sonidos anales. Quedamos como tontos si llevamos las explicaciones demasiado al detalle” (Max Horkheimer en conversación con Theodor W. Adorno).

Presentación

Coincidiendo con los anuncios de instalación del primer gobierno abiertamente pinochetista del siglo XXI, los habitantes de la larga y angosta faja de tierra tuvimos que asimilar, además del bencinazo del ministro Quiroz, noticias relativas a limitaciones al Transantiago y negativa a la construcción de más ciclovías por parte del ministerio conducido por De Grange, y más recientemente diversos anuncios en seguridad que se concentran en el “vandalismo” y las “incivilidades” para así poder criminalizar de manera reforzada a los más pobres.

En medio de tanto anuncio de estos patriotas se me echó a perder mi tradicional bicicleta negra, y me demoré cerca de un mes en enviarla a un taller para ser reparada. En esas largas semanas recordé lo infernal del metro y los buses en horario punta, además de la tradición que tiene el Transantiago de hacer desfilar casi pegaditos a dos o tres buses del mismo recorrido, para luego dejar de pasar por cerca de media hora. Vi chóferes y pasajeros estresados, lanzazos y empujones, cuando no agarrones y turbazos. Desde el otro lado del vidrio de la micro miraba con envidia a los ciclistas que pedaleaban y avanzaban mucho más rápido que todos los vehículos motorizados juntos, y eso me motivó finalmente a enviar a al taller a la “flaca negra híbrida” (ese sería su nombre técnico), para poder seguir pedaleando en medio del cemento y el smog.

Julio Cortés Morales / Ley 21.732: la nueva ley antiterrorista

Filosofía, Política

Terrorismo: Dominación por el terror” (Diccionario de la lengua española)

Cuando la Junta Militar instalada tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 hizo aprobar una nueva Constitución Política en 1980, incluyó una disposición que señalaba que “el terrorismo, en cualquiera de sus formas, es por esencia contrario a los derechos humanos”, y obligaba a regular los delitos terroristas mediante una Ley de quórum calificado.

Esta declaración con rango constitucional evidencia la gran paradoja del antiterrorismo en Chile: la dictadura más sangrienta del siglo XX, que asesinó a más de tres mil personas y practicó sistemáticamente secuestros, torturas y ejecuciones mediante el terrorismo de Estado, declara a su vez al terrorismo como “contrario a los derechos humanos”, y obliga a contemplar un régimen especial que sancione los delitos terroristas de acuerdo a un sistema penal de alta intensidad, en paralelo al derecho penal común.

Giorgio Agamben / Lo lícito, lo obligatorio y lo prohibido

Filosofía, Política

Según los juristas árabes, las acciones humanas se dividen en cinco categorías, que enumeran de la siguiente manera: obligatorias, loables, lícitas, reprobables y prohibidas. A lo obligatorio se opone lo prohibido, a lo que es loable lo que es reprobable. Pero la categoría más importante es la que se sitúa en el centro y constituye, por así decirlo, el eje de la balanza que pesa las acciones humanas y mide su responsabilidad (la responsabilidad se llama «peso» en el lenguaje jurídico árabe). Si loable es aquello cuya realización se premia y cuya omisión no se prohíbe, y censurable es aquello cuya omisión se premia y cuya realización no se prohíbe, lo lícito es aquello sobre lo que la ley sólo puede guardar silencio y, por tanto, no es ni obligatorio ni prohibido, ni loable ni censurable. Corresponde al estado paradisíaco, en el que las acciones humanas no producen ninguna responsabilidad, no son en absoluto «pesadas» por la ley. Pero -y este es el punto decisivo- según los juristas árabes, es bueno que este ámbito del que la ley no puede ocuparse de ninguna manera sea lo más amplio posible, porque la justicia de una ciudad se mide precisamente por el espacio que deja libre de normas y sanciones, premios y censuras.

Guillermo Héctor López / Kafka y la comedia. Una lucha formal contra la opresión

Filosofía, Política

A partir del estudio del comportamiento de los protagonistas en la obra de Franz Kafka, intentaremos mostrar los mecanismos de control de las autoridades administrativas, proponiendo al mismo tiempo un antídoto contra la sumisión acrítica. Una observación detallada de la configuración de las situaciones diegéticas permitirá invertir las situaciones de sometimiento forzoso para ofrecer, en la voz de las figuras teóricamente secundarias, una comprensión crítica que posibilite la recuperación de la libertad individual.