Abdennur Prado / La estrategia de Deleuze

Filosofía

Gilles Deleuze hace lo mismo que Platón: establece su causa, identifica a sus rivales y toma de ellos todo aquello que lo fortalece, para derrotar al enemigo con sus armas. La causa de Deleuze se llama, en principio, «materialismo ateo». Pero esta es una causa muy limitada desde una perspectiva filosófica. Requiere ser expresada de forma más potente, como una invitación a experimentar con uno mismo y con la vida, afirmar la diferencia y privilegiar el devenir, la creatividad frente al resentimiento, jugar a desterritorializarse y a territorializarse, a hacer como un rizoma y no plantarse como un árbol, proliferando los buenos encuentros y las buenas vibraciones, inventando a cada paso conceptos que nos liberen de lo ya sabido y de lo ya interpretado… Con el bello propósito de lograr un plano de inmanencia pura y escapar de la servidumbre a los fantasmas de la trascendencia. Con esto ya ha incorporado otros conceptos más apetecibles. En todo momento parece claro tanto lo que afirma como lo que niega. Pero se trata tan solo de posiciones de principio. Son enunciados fuertes, pero lo dejan todo por pensar. Si hablamos de materialismo, ¿qué es la materia? Cuando se habla de trascendencia e inmanencia, ¿de qué/quién y con respecto a qué/quién? Si hablamos de ateísmo, ¿a qué nos referimos cuando decimos «Dios»? ¿En qué sentido inventar conceptos o plantear líneas de fuga es liberador?

Rodrigo Uribe Otaíza / Cartografías V. La abeja y la araña

Filosofía, Literatura, Política

En un taller por Barrio Italia, debajo de las andanzas reinan las arañas. Pululan modestas como palabras enjutas. De achacadas piernas mientras duermen la siesta. Entre letras y minucias, durante pequeños placeres cotidianos, cercenan la información que en sus redes caen. Tensan sus telas, dejando una invisible red de historias andinas. Festín nocturno a la hora en que reposan los laureles. Portadoras del sello de un reino de soberanía en retirada. Apenas cuando el castaño oscurece. En las eras donde el canelo, incendiario, retorna a su ser. Esperan atentas y dialogantes a que se levante el alba. Y cuando llega, en medio del café matutino en llamas, reinan también las arañas gracias al discurso marcado por la tara de las ideas. Con un grotesco olor a polilla quemada que abandona la sala, las gobernantes de ocho patas entran en el juzgado de las acequias para ensoñar con ver correr otra vez a los pequeños niños esclavos por sus pasadizos. Tras el comando de la legión pastoral, una ilusión hace de la red una entelequia de concertaciones, uniones, pueblos y naciones. Las hordas de informantes chocan con sus redes; pobre comunicación de molares sin caries y anestesias sin dolores. La horda de comunicadores emanan de sus redes; ricas palabras sin sangre en la boca ni sosiego disimulo. Ahí, entre la vaporizada estética de monjes capuchinos perdidos en el desierto de Atacama, nuestro mapa pregunta ¿cómo son estas telarañas? La caligrafía atestada de interrupciones, de jóvenes estetas sin obra, de artesanos sin trabajo, de trabajadores cesantes, interroga contra su torturador ¿Bajo qué modo es el ser de la red que articula nuestra vida en esta perpendicular era de leyes sin monadas? Y tomando a la complicación como principio, ¿Cómo hace la clandestina vida para encontrar una simpatía negruzca con sus sistemas arácnidos?

Daniel Sicerone / Rizoma, Epistemología Anarquista e Inmanencia en la filosofía de Deleuze y Guattari

Filosofía, Política

El presente artículo analiza la relación que existe entre los conceptos de rizoma, epistemología anarquista e inmanencia en la filosofía de Deleuze y Guattari, desde una conexión crítica, con continuidades y discontinuidades, con respecto a pensadores de la modernidad como Spinoza, Nietzsche y Marx. La reflexión sobre estas categorías hace posible hacer referencia a una política del deseo en clave micro-política, lo cual viabiliza una concepción alternativa al dogmatismo macro-político que sólo lee la realidad desde lo macro-social, sin analizar los mecanismos subterráneos de producción de la subjetividad.