Los Destituyentes / La policía III

Filosofía

En Ficción de la razón presentamos el episodio 7 de Los destituyentes, que da cierre a la pregunta de como pensar la policía como dispositivo moderno de subjetivización y contención. En la medida en que entendamos el concepto de policía como una noción extendida e inmanente a los modos de producción, lo que aparece es una co-pertenencia de la absolutización de la Aufghbung que, contra todo lo que pensaría el Schmitt epimeteico-cristiano de la posguerra, expresa y contiene el movimiento total de la soberanía sobre la producción de la persona en la era de la extrema seguridad espectacular. Según una tesis de Karmy: la policía es Aufhebung en la medida en que conserva el poder soberano y pneumatico.

Rodrigo Karmy Bolton / La democracia gerencial en crisis y la potencia anárquica del poder destituyente

Filosofía

Entrevista realizada por Márcia Junges para la Revista del Instituto de Humanidades de la Universidad Unisinos, Brasil IHU Online.

1.- A partir del escenario de resistencias e insurgencias contra el poder político y financiero ocurridas desde la crisis de 2008, ¿cuáles son las fortalezas y las debilidades de la democracia representativa?

Ante todo, problematizaría el término “democracia” como un concepto que ha sido apropiado por la racionalidad económico-gestional contemporánea y que la sitúa como la forma última de todas las formas políticas, la forma de las formas, la meta-forma. Por eso, me parece, que lo que hoy día es la “democracia” debe llevar consigo el apellido “gestional” si no queremos confundir las cosas.

Los Destituyentes / La policía II

Filosofía

En Ficción de la razón presentamos el episodio 6 de Los Destituyentes. En esta ocasión, los integrantes del programa, Gonzalo Díaz Letelier, Luna Follegati, Rodrigo Karmy y Carlos Casanova, profundizan en el análisis en torno al concepto moderno de «policía», a la luz de la cuestión de la Inquisición (como matriz de la organización político-jurídica del terror soberano-gubernamental moderno en nombre del «Pueblo»), la Universidad (como dispositivo gubernamental ensamblado a la policía) y la Persona (dispositivo de individualización moral de raíz teológica).

Rodrigo Karmy Bolton / Teología de la historia. La historiografía de Mario Góngora como una Apocalíptica

Filosofía

En la presente comunicación me baso en la idea de Emanuele Coccia desarrollada en La transparenza delle imagini. Averroe e il averroismo, según la cual, la historiografía –como el conjunto de las ciencias sociales nacidas en el siglo XIX- constituye la continuación de la teología por otros medios. Su fuerza sancionadora, distribuidora de justicia y, sobre todo, su articulación cronológica en la forma de la colección autoral, hace de la historiografía un dispositivo teológico-político que asume la forma de un tribunal: “La teología –escribía Feuerbach en su texto La esencia del cristianismo- ha sido convertida, hace ya mucho, en una antropología.” Pero, precisamente porque la teología habría sido convertida en antropología, también debería ser cierto la tesis exactamente inversa: que, como bien sabía Marx respecto de Feuerbach, la antropología nos conduce irremediablemente a la teología.

Rodrigo Karmy Bolton / ¿Es la vida un sistema? Para una crítica a la «biología del conocer»

Filosofía

El presente artículo se propone como una problematización de la concepción propia de la “biología del conocer” propuesta por los trabajos de Jean Piaget, Francisco Varela y Humberto Maturana, que entiende a la vida como un “sistema” que puede ser “abierto” (como propone Piaget) o “cerrado” (como proponen Varela y Maturana). Nuestra apuesta se dirige a problematizar el paradigma homeostático que ambas concepciones suponen, en la medida en que desde dicho punto de vista, se deja sin efecto la concepción de la vida como “error”, “dispersión” o “desviación” tal como indica Michel Foucault en su comentario sobre el texto de Georges Canguilhem Lo normal y lo patológico. En este sentido, se propone pensar a la vida como aquello que excede a todo sistema y que, siguiendo a Foucault, no sería más que aquello “capaz de error”.