Giorgio Agamben / El primer amigo y el primer enemigo

Filosofía

Como me escribe un amigo científico al que le gusta reflexionar, el acontecimiento fundamental en la historia del ser vivo fue la aparición de un microorganismo capaz de sentir dolor. Esta tesis debe precisarse, por supuesto, anteponiendo —o añadiendo— a «dolor» «placer». Si relacionamos esta capacidad fundamental del ser vivo con lo que Aristóteles escribe sobre la percepción de la sensación de existir («sentir que vivimos es de por sí dulce, porque la vida es un bien y es dulce sentir que un bien semejante nos pertenece»), podemos decir entonces que la forma primordial de la capacidad de sentir placer o dolor se refiere al hecho mismo de existir, al sentirse vivir. A la sensación de la dulzura del vivir corresponde, en efecto, aquella, simétricamente opuesta, en la que por alguna razón —o incluso sin ninguna razón aparente— sentirse vivir resulta doloroso.