La reconstrucción arqueológica que hace Monica Ferrando de la Arcadia en tanto que paradigma político olvidado de la morada en la tierra — y que se retira del nomos de la fuerza y la usurpación de la politicidad moderna — encuentra una condición central e ineludible en la poesía y en la voz de los poetas. Dado que se sustenta en un nomoi tripartito ( ley del corazón, del canto y del prado) que es exceso de la autonomía de la polis y el mesòn, es la voz poética la que actúa como metaxis de transmisión de su energía mitopoética capaz de garantizar una relación distinta con el mundo; una relación no entregada a la producción y la depredación. En esa toma de distancia con respecto a la polis y la demanda de isonomía, Ferrando recurre una y otra vez a los poetas y a la poesía. Considérese, por ejemplo, este pasaje del último capítulo dedicado al paradigma político de Virgilio: “La poesía, pues, está llamada —desde su propio y doloroso presente— a aventurarse, cual nuevo Orfeo pero como un memore veggente [un vidente memorioso], en la oscuridad del pasado para dar nueva forma al amor, sin conformarse con su mera imagen. A recorrer los estratos de la experiencia humana que han configurado el mundo para remodelar, a su vez, un amor reducido a un fantasma exangüe y engañoso” [1]. El espacio prepolítico de Arcadia reside en la voz poética, cuya tarea fundamental consiste en transformar el ideal del triunfo y la victoria en encantamiento y fascinación de una erótica que nunca puede colapsar en la autonomización de la imagen [2].
autonomía
Gabriel Rudas Burgos / La autonomía del crítico: entre la originalidad y el situarse en el mundo (sobre Edward Said)
Filosofía, LiteraturaA través de la exploración de algunos aspectos de la obra crítica de Edward Said, el artículo analiza el problema de la autonomía de los textos literarios y críticos al considerarlos, desde la perspectiva de la intertextualidad, como parte de fuerzas sociales y textuales externas a ellos. El artículo indaga la tensión, presente en la obra de Said, que implica considerar, por un lado, los textos literarios como parte de una red de repetición y un entramado geográfico de poder, y, por otro, como una búsqueda por diferenciarse de esa repetición y construir una individualidad textual relativamente autónoma.
