Gerardo Muñoz / Existencia contra cibernética. La hipótesis cibernética veinte años después

Filosofía

En estos días he recibido la edición norteamericana de The Cybernetic Hypothesis (Semiotexte, 2020), publicada justo veinte años después de su aparición en la mítica Tiqqun 2 (2001). Es curioso el destino que a veces suelen tener algunos libros. Y no lo digo por aquello de que algunos libros se escriben para lectores póstumos. Hay textos que atraviesan la oscuridad del presente para salvarse de un naufragio. Una empresa difícil en una época como la nuestra, carente de orientación y formas generales. Los autores de La hipótesis cibernética – si es que, en efecto, podemos hablar de ellos como “autores” – pudieron abrir los “miles de ojos” de los que hablaba un poeta norteamericano para adentrarse al despliegue del poder en el momento en que este auto-abdicaba hacia una indiferenciación entre sociedad y estado. El paso quedaba muy claro: la exigencia era entender la nueva física del poder. La pregunta ya no era ¿qué hacer?, sino ¿cómo despejar otras zonas de opacidad? Evitando las salidas falsas y claramente arcaicas (“restituir” al hegelo-marxismo universalista, el Partido, la política de los fines, la “Revolución”, etc.), la hipótesis cibernética venía a mostrar cómo la nueva eficacia del poder transitaba por los entramados de la informática, sus nodos semióticos, y la producción habitual en una gigantomaquia de administración sobre los estímulos poblacionales.

Gerardo Muñoz / Sobre la época expresionista. Un primer diálogo con el pensamiento de Julien Coupat

Cine, Estética, Filosofía, Política

En el siguiente ensayo quiero comentar una intuición del Comité Invisible – Julien Coupat a propósito de la nueva edición italiana que reúne los tres volúmenes de sus ensayos, y que solo ahora nos entrega la plenitud de su constelación epocal. En el comentario que sigue quisiera elucidar la tesis sobre lo que Coupat ha llamado nuestra «época expresionista». Como escribe en el prólogo a la Fragmentación del mundo (2018): «En cierto sentido, resulta placentero ver esta época, tan expresionista, tan cacofónica, este mundo humano tan lleno de discursos…presa del pánico ante el empuje silencioso de una insurrección de los mundos» (Orra 2018, 27).