Rodrigo Karmy Bolton / velocidades mutantes 3. Aceleración

Filosofía, Política

Pedazos de palabras, ritmos ensordecidos, cuerpos encerrados; el presente ha llegado a la boca del lobo. Los pasajes que presentamos a continuación son derivas de un “gran encierro” que contempla a través de la ventana la mutación radical y veloz del mundo en el que vivimos.

Presentamos la tercera entrega de VELOCIDADES MUTANTES: Aceleración.

 3.- Aceleración

I.- Los tiempos giran aceleradamente. Después de la caída del muro de Berlín la aceleración de las transformaciones de la incipiente sociedad de control toma un curso desenfrenado. Pero existen dos momentos que marcan decisivamente la mutación interna de las sociedades de control en que la figura de la casa termina identificada plenamente a la del globo: el atentado a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001 y la declaración del coronavirus como pandemia por parte de la OMS el 11 de marzo de 2020. Casi veinte años de mutación, veinte años de profundización de “capitalismo intensivo” cuya versión neoliberal constituye la última forma del despliegue cibernético.

Gerardo Muñoz / Existencia contra cibernética. La hipótesis cibernética veinte años después

Filosofía

En estos días he recibido la edición norteamericana de The Cybernetic Hypothesis (Semiotexte, 2020), publicada justo veinte años después de su aparición en la mítica Tiqqun 2 (2001). Es curioso el destino que a veces suelen tener algunos libros. Y no lo digo por aquello de que algunos libros se escriben para lectores póstumos. Hay textos que atraviesan la oscuridad del presente para salvarse de un naufragio. Una empresa difícil en una época como la nuestra, carente de orientación y formas generales. Los autores de La hipótesis cibernética – si es que, en efecto, podemos hablar de ellos como “autores” – pudieron abrir los “miles de ojos” de los que hablaba un poeta norteamericano para adentrarse al despliegue del poder en el momento en que este auto-abdicaba hacia una indiferenciación entre sociedad y estado. El paso quedaba muy claro: la exigencia era entender la nueva física del poder. La pregunta ya no era ¿qué hacer?, sino ¿cómo despejar otras zonas de opacidad? Evitando las salidas falsas y claramente arcaicas (“restituir” al hegelo-marxismo universalista, el Partido, la política de los fines, la “Revolución”, etc.), la hipótesis cibernética venía a mostrar cómo la nueva eficacia del poder transitaba por los entramados de la informática, sus nodos semióticos, y la producción habitual en una gigantomaquia de administración sobre los estímulos poblacionales.