Giorgio Agamben / Europa o la impostura

Filosofía, Política

Es probable que muy pocos de los que van a votar en las elecciones europeas se hayan cuestionado el significado político de su acto. Puesto que están llamados a elegir un «parlamento europeo» sin definir, pueden creer más o menos de buena fe que están haciendo algo que corresponde a la elección de los parlamentos de los países de los que son ciudadanos. Conviene aclarar desde ahora que no es así en absoluto. Cuando hablamos hoy de Europa, la gran remoción es ante todo la realidad política y jurídica de la propia Unión Europea. Que se trata de una verdadera remoción se desprende del hecho de que se evite a toda costa una verdad tan embarazosa como evidente. Me refiero al hecho de que, desde el punto de vista del Derecho constitucional, Europa no existe: lo que llamamos «Unión Europea» es técnicamente un pacto entre Estados, que sólo afecta al Derecho internacional. El Tratado de Maastricht, que entró en vigor en 1993 y dio a la Unión Europea su forma actual, es la sanción definitiva de la identidad europea como mero acuerdo intergubernamental entre Estados. Conscientes de que hablar de democracia con respecto a Europa carecía por tanto de sentido, los responsables de la UE trataron de suplir este déficit democrático elaborando el proyecto de la llamada Constitución Europea.

Aldo Bombardiere Castro / Divagaciones: Kósmos

Filosofía

Levedad. La luna se refleja, ondulante, sobre la respiración del mar. La oscilación de su destello es el único brillo que atraviesa la noche. Más acá, en la aspereza del mundo, la ciudad extiende su bostezo. A lo lejos, las gargantas de los pájaros recitan virtuosismos en éxtasis. La luna y las aves parecen danzar sobre un único misterio: ¿Cuál? ¿Cuál? En la danza que juegan la imagen y los cánticos, y como si de un enigmático ritual se tratase, la escena nos invita a fantasear con un cierto orden tonal y total, nos seduce a soñar con una voz integradora de disonancias y capaz de modular la impronunciable presencia de un principio superior. ¿Cómo ha de ser posible esa armonía de fondo en el curso de esta bifurcación de sucesos y de excesos? ¿Cómo han de resultar entretejidos el destello de la luna marina con el poseso silbido del ruiseñor al seno de una única experiencia? ¿Qué o quién ha de abrir y tender la mano para que el ojo pueda dibujar el canto recitado en la profundidad del oído? Quizás sólo se trata de esto: de la com-unidad de las formas, de una esencial topología con que los entes expresan su ser. Sí. Milenios antes de concebir el apriorismo sintético entre el concepto y la intuición, participamos en una fascinante y fantasmática com-unidad inmanente a la vida. ¿Participamos? ¿Quiénes? ¿Cuál conjunto de primeras personas participamos en dicha com-unidad sin nombre? Participación común de la vida en la vida, physis expansiva de la física más allá de cualquier mecanicismo, proliferación de especies sujetas a géneros increados y eternos en su organicidad; Kósmos liberado de su arché cuyo orden nunca nos será simplemente caótico ni plenamente determinado. Al fin, el ser siempre se ha dicho de muchas maneras.

Mauro Salazar J. / Hegemonía. Flujos libidinales

Filosofía, Política

¿Qué es el amor sino comprender y alegrarse de que otro no viva, actúe y sienta de manera opuesta a la nuestra? Para que el amor supere con alegría los antagonismos no deberíamos suprimirlos, negarlos. Incluso el amor a sí mismo contiene como presupuesto suyo la dualidad (o la pluralidad) indisoluble, en una persona”. Nietzsche. Humano, demasiado humano.

Si recordamos la imagen de las palabras y sus consensos visuales, cuál sería el corpus sexual de un término “celebrado” y “manido” como hegemonía (gegemoniya) al interior del modo de producción heteronormado. Las singularidades deseantes en tanto mundos posibles y su reducción al Point de capiton, aún pueden preservar una economía de los cuerpos. En sus flujos libidinales cómo discurre el lugar de la philia en la hegemonía en tanto disposición del cuerpo masculino como gubernamentalidad de los sexos.

Mauro Salazar J. / Carlos Ossa. Imágenes suspensivas. Una nueva arquitectura del conocimiento

Filosofía, Política

Dispersos por la ciudad neoliberal, estigmatizados e irredentos, habitamos lenguas secas, cuerpos fríos, voces de la desesperanza. Escribir librados a un destino incierto es compartir el abismo de la soledad que descubre nuestra compasión, un día, una noche, en una esquina, mirando por un tragaluz. M.S

El pliegue escritural de Carlos Ossa es el trabajo fragmentario, con dimensiones suspensivas y cambiantes respecto a la positividad del “concepto gerenciado”. La discontinuidad de la práctica fragmentaria desplaza la idea de que el texto escritural se debe a una inevitable progresión argumental (univocidad). Desde un descalce sobre las imágenes, se trazan cortes, itinerancias, rupturas, pero siempre produciendo disrupciones y posibilidades de sentido.

En La Quimera Electrónica (UFRO, 2024) el autor introduce una alteridad que abre y agudiza una nueva “arquitectura del conocimiento” que concibe la imagen como una relación social cognitiva en tiempos de democracias drómicas. No se trata de suscribir a los pactos estéticos de la ilustración adaptativa, ya sea en su versión historiográfica-ilustrativa, o bien, transigir hacia el peritaje de algún documento antropológico. Lo anterior dista del recurso representacional de las Ciencias Sociales y el gremialismo de los “formatos circunspectos” (Nihilismos de la Academia). Aquí no hay un frenesí diagnostical, sino una interrogación extenuante -aunque nunca reactiva, cabe decirlo- sobre las convulsas agendas epistemológicas. En suma, una escritura que interroga las visualidades del consenso experto.

Aldo Bombardiere Castro / Divagaciones: (El don del) Perdón

Filosofía

Imperdonable

El perdón no tiene condiciones ni sentido. ¿Cuál sería el valor de perdonar a una persona por haber cometido un perjurio si tal acto fuese simplemente perdonable?

Sin embargo, a veces se da: adviene el acontecimiento del perdón. Podemos empeñarnos años en perdonar a alguien; podemos estar toda la vida intentándolo, disponernos sinceramente a ello, pero, finalmente morir sin lograrlo. Otras veces, no sabiendo bien cómo ni por qué, logramos perdonar a la persona que nos ha ofendido y, sin proponérnoslo, lograr lavar el dolor del rencor. En suma, no se trata de un logro propiamente tal, sino de un don, del acontecimiento de un don. Cuando acontece el perdón, irrumpe al modo de un don, de un acto, de una palabra performática que, sin tener sentido previo, instala un sobresentido nuevo, un sobresentido que renueva, lava y aligera los sentidos previos desde el intempestivo instante de su irrupción.

Miguel Ángel Hermosilla / A propósito de Barricadas A Go- Go. Apuntes sobre la escena musical japonesa de 1968 a 1977 de Julio Cortés Morales

Filosofía, Música, Política

¡Esbirros estúpidos!

Vuestro orden está edificado sobre arena.

La revolución, mañana ya se elevará de nuevo

Con estruendo hacia lo alto.

Julio Cortes Morales. Citando a Rosa Luxemburgo.

Para el pueblo palestino, que resiste sin parar el genocidio sionista.

La cuarta edición de Barricadas A Go- Go de Julio Cortés Morales – 2024-, retoma la reflexión que el autor había venido desarrollando desde el 2017 – primera edición- acerca de la compleja relación entre procesos sociales y expresiones artísticas. Lo que marca esta nueva versión y entrega de Barricadas A Go – Go, publicada en México, Chile y España simultáneamente, son los distintos fenómenos sociopolítico y estéticos que se han venido manifestando en los últimos cinco años; desde las rebeliones callejeras, expresadas en las ultimas revueltas por la sobrevivencia y contra la miseria que se vienen produciendo a nivel global y con especial fuerza e intensidad en Americalatina y Chile, como resistencia a las políticas de precarización general de la vida en las que nos arrincona la tiranía neoliberal planetaria, hasta los procesos de repliegue y restauración del orden del capital y su agenda securitaria impuesta por el poder en tiempos de asonadas reaccionarias.