J. Dionisio Espejo Paredes / Construyendo enemigos. Motosierras parlamentarias y otras figuras del Anarco-liberalismo totalitario del siglo XXI (II)

Filosofía, Política

19. Pensar, desenmascarar el fetiche

Hoy, como ayer, nos toca desfetichizar la «mercancía Trump», que es solo un icono para un largo listado de satélites nacionales como Milei, Meloni, Bolsonaro, Abascal, Orban…, nos toca neutralizar todo sentimiento, positivo o negativo, que quieren despertar en nosotros. En el mundo en red tiene poder lo que centra la atención de millones de espectadores. Las formas discursivas son decisivas, no tanto las promesas y los programas. Los discursos representan el sentir de un conjunto que los toma por propios, no basta con cambiar los discursos hay que plantearse la fuente de ese sentimiento, no basta con decirles que ese discurso es falso, eso es indiferente porque, para ellos, es verdad que ese discurso expresa lo que ellos sienten, y por lo tanto es verdad, verdad sentida, no proposición verdadera. Por eso de nada sirve que denunciemos que su discurso es metafórico, como metafórica es su guerra, su batalla, metafórico pero no poético. De nada sirve que denunciemos que su cientificismo es banal, que su apología de una nueva verdad oprimida o cancelada es solo la más vieja mentira. Pues ellos, los libertarios, defensores de una libertad que el Estado (social) tiene en peligro no tienen el menor problema en iniciar un plan organizado de censura estatal, sí, ese Estado que tanto deploran, es el que, cuando ellos lo ocupan, comienza suprimiendo y censurando todo aquello que la sociedad y sus individuos libremente producen. Y eso, digan lo que digan, los que lo dicen, eso es totalitario. Ahora no es un partido único como en los sistemas totalitarios, pero es una ideología única, la suya. Como el viejo judaísmo que se creyó el único pueblo elegido, o el nazi que creyó en la superioridad de su raza, ellos creen la mixtura y diversidad daña su concepción de la sexualidad, la familia, la nación…Ese es su peligroso totalitarismo.

J. Dionisio Espejo Paredes / La destrucción de los consensos. Motosierras parlamentarias y otras figuras del Anarco-liberalismo totalitario del siglo XXI (I)

Filosofía, Política

El texto critica la transformación del poder político en un espectáculo y la fusión del Estado con intereses empresariales, representados por figuras como Elon Musk. Destaca la crisis del Estado-nación, la pérdida de representatividad democrática y el auge de movimientos populistas fuera del sistema partidista. Se aborda el nacionalismo tribal, que sustituye la ciudadanía por identidades étnicas, y cómo estos movimientos, impulsados por miedo y frustración, buscan destruir el Estado, acercándose al totalitarismo. Además, analiza los movimientos ultraliberales y neototalitarios, como los de Trump o Milei, que no buscan fortalecer el Estado, sino desmantelarlo desde dentro, promoviendo valores regresivos bajo la apariencia de libertad y socavando la democracia, los derechos humanos y el bien común.

Tariq Anwar / Utopía

Política

Decir que el mundo está cambiando ya es obviedad. Que nadie sabe exactamente hacia donde se dirige ese cambio es otra más. Predecir el futuro me resulta siempre algo incómodo, porque a lo sumo uno puede ver procesos a tiempo real que parecen articularse o descomponerse. El fortalecimiento de los BRICS y su propuesta de desdolarizar, el rol de la inversión China en África y América Latina, el retorno de Estados Unidos a Sudamérica a propósito del caso Venezuela, el nihilismo estadounidense leído por Emmanuel Todd, los procesos de descolonización en África al sur del Sahel, la aceleración de la forma genocida de Israel sobre los palestinos, el avance de las derechas extremas al estilo Bolsonaro, Milei, Trump o Meloni, el desarrollo de la IA a un nuevo nivel. Un recuento inexacto y poco exhaustivo de cosas que se me vienen rápidamente a la cabeza. Luego pienso, mierda, todo esto en un horizonte de fin de mundo por una crisis climática que agudizamos a cada momento con nuestros propios actos, quizá ya con nuestra mera existencia. Hasta aquí todo mal ¿no? Es decir, qué se puede hacer con esto. Es un esperpento de mundo. El único destino de todo esto es una carretera del tipo Cormac McCarthy, aunque quizá esta no es otra cosa que la consumación del sueño americano, en la que los Abu Ghraib se vuelven indistinguibles de la risotada en la cara de Ronald McDonald.