Le debemos a Michel Foucault el concepto de biopolítica, que ha vuelto a la primera plana con el problema de la gestión de las epidemias. Según una pauta que se ha convertido en algo habitual en las ciencias sociales, la transición completa a la modernidad significa un cambio en las condiciones en las que se ejerce el poder. Del poder absoluto que se concedió a sí mismo el derecho a matar, llegamos al poder como un esfuerzo para asegurar la salud (y la productividad) de las poblaciones. Al mismo tiempo, significó una expansión sin precedentes de las formas de intervención y coerción del Estado. Desde la introducción generalizada de las vacunas hasta medidas como la prohibición de fumar, el concepto de biopolítica se ha utilizado varias veces como clave de interpretación y nos ha ayudado a comprender la dimensión política e ideológica de las políticas sanitarias.
Giorgio Agamben
Gerardo Muñoz / ¿Democracia o Anarquía?
Filosofía, PolíticaEn las últimas semanas hemos leído estupendos textos sobre la lectura que periódicamente viene haciendo Giorgio Agamben en su rúbrica de Quodlibet. Pienso en textos de los amigos Rodrigo Karmy, Alberto Moreiras, Lucia Dell’Aia, o Mauricio Amar; todos ellos ayudan a poner en su lugar la inmerecida hostilidad de los críticos ante el pensador italiano. Esta hostilidad rara vez abre un desacuerdo real de pensamiento, sino que más bien termina inscribiéndose en una abierta descalificación o simplemente incomprensión de su gesto. Hasta ahora no me interesaba decir nada en el debate, porque no veía un problema central, pero creo que ahora se hace más discernible, al menos para mi. Y este problema tiene dos niveles: el problema de la democracia y el problema de la universidad. Intentaré desplegarlos en este breve comentario como una mínima contribución a la conversación en curso.
Rodrigo Karmy Bolton / Velocidades mutantes 6. La universidad telemática
Filosofía, PolíticaPedazos de palabras, ritmos ensordecidos, cuerpos encerrados; el presente ha llegado a la boca del lobo. Los pasajes que presentamos a continuación son derivas de un “gran encierro” que contempla a través de la ventana la mutación radical y veloz del mundo en el que vivimos.
LA UNIVERSIDAD TELEMÁTICA
(o Agamben tiene razón, por eso apesta)
En la entrega número 4 de Velocidades Mutantes publicada bajo el título “El Gesto socrático. Agamben y el affaire pandémico” en Ficción de la Razón trabajé la tentativa de pensar las últimas intervenciones de Giorgio Agamben publicados en Quodlibet bajo la noción del “gesto socrático” como aquél que lleva la dimensión parresiasta de la filosofía a su extremo que vuelve a los filósofos personajes insoportables para el consenso prevalente. Pero quien ha sido objeto del odio de la ciudad no lo es gratuitamente1. Algo en sus gestos y palabras lo han llevado a eso: Agamben ha pasado a ser él mismo un apestado: tiene razón en lo que dice, por eso apesta. Me interesaría ir más allá de su texto y plantear la discusión de fondo que, me parece, Agamben ha vuelto a poner en la palestra: la cuestión de la Universidad.
Rodrigo Karmy Bolton / Velocidades mutantes 4. El gesto socrático
Filosofía, PolíticaPedazos de palabras, ritmos ensordecidos, cuerpos encerrados; el presente ha llegado a la boca del lobo. Los pasajes que presentamos a continuación son derivas de un “gran encierro” que contempla a través de la ventana la mutación radical y veloz del mundo en el que vivimos.
El Gesto socrático. Agamben y el affaire pandémico
Una consideración preliminar acerca de esta discusión “esotérica” que ha tenido lugar y a la que contribuyo, en parte, con este breve texto bajo dos consideraciones preliminares: la primera es que tomar en serio a los filósofos significa no tomarlos demasiado en serio; en segundo lugar, con “gesto socrático” quisiera definir, en términos generales, la actitud parresiástica del “coraje de la verdad” con la que el filósofo (o el pensamiento en general) interpela al poder de turno. El “gesto socrático” es un momento que, de vez en cuando, envuelve a algún pensador quien se obstina en mantener su posición. Pero, lejos de todo dogmatismo, se trata de un compromiso con su presente, una apuesta por la verdad (cuando verdad y dogma devienen antinómicos) en la que se juega una aguda lucha por una vida ética.
Giorgio Agamben / La medicina como religión
Filosofía, PolíticaQue la ciencia se ha convertido en la religión de nuestro tiempo, en lo que los hombres creen, ha sido evidente desde hace mucho tiempo. En el Occidente moderno han coexistido y, hasta cierto punto, siguen coexistiendo tres grandes sistemas de creencias: el cristianismo, el capitalismo y la ciencia. En la historia de la modernidad, estas tres «religiones» se han entrelazado necesariamente varias veces, entrando en conflicto de vez en cuando y luego de diversas maneras reconciliándose, hasta llegar progresivamente a una especie de coexistencia pacífica y articulada, si no a una verdadera colaboración en nombre del interés común.
Sergio Villalobos-Ruminott / El affaire Agamben expandido
Filosofía, PolíticaNo es que tenga un gusto especial por la polémica. Pero ya que estamos en esto, quisiera advertir que escribo estas notas como reacción, sin rabia ni segundas intenciones, tanto a la serie de intervenciones de Giorgio Agamben en periódicos de dudosa proveniencia en la península itálica, como a la serie de respuestas que sus textos no dejan de producir en un público que si bien ya no responde a la noción kantiana de publicidad burguesa, existe patentemente en la virtualidad no menos real de las llamadas redes sociales. En este sentido, basta que el italiano publique unas cuantas opiniones para que estas tengan una interesante resonancia a nivel de las redes, permitiendo demarcar las posiciones en un confuso universo virtual. Como un Moisés paranoico frente a la sofisticación infinita del biopoder, Agamben parte las aguas del Facebook para dividir a filisteos de creyentes, invitándonos a una travesía que pasa por la apodíctica confirmación de sus tesis centrales.
