Rodrigo Karmy Bolton / Velocidades mutantes 6. La universidad telemática

Filosofía, Política

Pedazos de palabras, ritmos ensordecidos, cuerpos encerrados; el presente ha llegado a la boca del lobo. Los pasajes que presentamos a continuación son derivas de un “gran encierro” que contempla a través de la ventana la mutación radical y veloz del mundo en el que vivimos.

LA UNIVERSIDAD TELEMÁTICA

(o Agamben tiene razón, por eso apesta)

En la entrega número 4 de Velocidades Mutantes publicada bajo el título “El Gesto socrático. Agamben y el affaire pandémico” en Ficción de la Razón trabajé la tentativa de pensar las últimas intervenciones de Giorgio Agamben publicados en Quodlibet bajo la noción del “gesto socrático” como aquél que lleva la dimensión parresiasta de la filosofía a su extremo que vuelve a los filósofos personajes insoportables para el consenso prevalente. Pero quien ha sido objeto del odio de la ciudad no lo es gratuitamente1. Algo en sus gestos y palabras lo han llevado a eso: Agamben ha pasado a ser él mismo un apestado: tiene razón en lo que dice, por eso apesta. Me interesaría ir más allá de su texto y plantear la discusión de fondo que, me parece, Agamben ha vuelto a poner en la palestra: la cuestión de la Universidad.

Rodrigo Karmy Bolton / Velocidades mutantes 4. El gesto socrático

Filosofía, Política

Pedazos de palabras, ritmos ensordecidos, cuerpos encerrados; el presente ha llegado a la boca del lobo. Los pasajes que presentamos a continuación son derivas de un “gran encierro” que contempla a través de la ventana la mutación radical y veloz del mundo en el que vivimos.

El Gesto socrático. Agamben y el affaire pandémico

Una consideración preliminar acerca de esta discusión “esotérica” que ha tenido lugar y a la que contribuyo, en parte, con este breve texto bajo dos consideraciones preliminares: la primera es que tomar en serio a los filósofos significa no tomarlos demasiado en serio; en segundo lugar, con “gesto socrático” quisiera definir, en términos generales, la actitud parresiástica del “coraje de la verdad” con la que el filósofo (o el pensamiento en general) interpela al poder de turno. El “gesto socrático” es un momento que, de vez en cuando, envuelve a algún pensador quien se obstina en mantener su posición. Pero, lejos de todo dogmatismo, se trata de un compromiso con su presente, una apuesta por la verdad (cuando verdad y dogma devienen antinómicos) en la que se juega una aguda lucha por una vida ética.

Giorgio Agamben / La medicina como religión

Filosofía, Política

Que la ciencia se ha convertido en la religión de nuestro tiempo, en lo que los hombres creen, ha sido evidente desde hace mucho tiempo. En el Occidente moderno han coexistido y, hasta cierto punto, siguen coexistiendo tres grandes sistemas de creencias: el cristianismo, el capitalismo y la ciencia. En la historia de la modernidad, estas tres «religiones» se han entrelazado necesariamente varias veces, entrando en conflicto de vez en cuando y luego de diversas maneras reconciliándose, hasta llegar progresivamente a una especie de coexistencia pacífica y articulada, si no a una verdadera colaboración en nombre del interés común.

Sergio Villalobos-Ruminott / El affaire Agamben expandido

Filosofía, Política

No es que tenga un gusto especial por la polémica. Pero ya que estamos en esto, quisiera advertir que escribo estas notas como reacción, sin rabia ni segundas intenciones, tanto a la serie de intervenciones de Giorgio Agamben en periódicos de dudosa proveniencia en la península itálica, como a la serie de respuestas que sus textos no dejan de producir en un público que si bien ya no responde a la noción kantiana de publicidad burguesa, existe patentemente en la virtualidad no menos real de las llamadas redes sociales. En este sentido, basta que el italiano publique unas cuantas opiniones para que estas tengan una interesante resonancia a nivel de las redes, permitiendo demarcar las posiciones en un confuso universo virtual. Como un Moisés paranoico frente a la sofisticación infinita del biopoder, Agamben parte las aguas del Facebook para dividir a filisteos de creyentes, invitándonos a una travesía que pasa por la apodíctica confirmación de sus tesis centrales.

Elettra Stimilli / El laboratorio Italia: repensando la deuda en tiempos del virus

Filosofía, Política

Una vez más, Italia está experimentando procesos y vivencias que más tarde se ha vuelto globales. En el caso del coronavirus el fenómeno es completamente inédito, ya que no se trata solamente de un acontecimiento político o económico, sino de una pandemia que, dada su ferocidad y rápida propagación, requiere medidas extraordinarias. Italia se ha convertido en la vanguardia de Occidente; el primer país en estar completamente implicado en la pandemia después de su propagación en la China. Por esta razón fue considerada inmediatamente como el “laboratorio de Occidente”.

Giorgio Agamben / Nuevas reflexiones

Filosofía, Política

¿Estamos viviendo, con este confinamiento forzado, un nuevo totalitarismo?

«En muchos aspectos se formula ahora la hipótesis de que estamos viviendo el fin de un mundo, el de las democracias burguesas, basado en los derechos, los parlamentos y la división de poderes, que está dando paso a un nuevo despotismo que, en lo que respecta a la omnipresencia de los controles y el cese de toda actividad política, será peor que los totalitarismos que hemos conocido hasta ahora. Los politólogos estadounidenses lo llaman el Estado de Seguridad, es decir, un Estado en el que «por razones de seguridad» (en este caso, «salud pública», término que hace pensar en los notorios «comités de salud pública» durante el Terror) se puede imponer cualquier límite a las libertades individuales. En Italia, después de todo, estamos acostumbrados desde hace mucho tiempo a una legislación de decretos de emergencia por parte del poder ejecutivo, que de esta manera sustituye al poder legislativo y de hecho suprime el principio de la división de poderes en el que se basa la democracia. Y el control que se ejerce a través de las cámaras de vídeo y ahora, como se ha propuesto, a través de los teléfonos móviles, supera con creces cualquier forma de control ejercido bajo regímenes totalitarios como el fascismo o el nazismo».