Rodrigo Lagos / La muerte del otro en tiempos de pandemia

Filosofía

Sin duda la muerte es una de las situaciones que genera más angustia en el ser humano aunque en ocasiones este se niegue a aceptarlo y que, al mismo tiempo, provoca gran expectación al no saber con certeza si hay algo así como un más allá después que nuestras funciones vitales cesan. Al respecto, célebre es la frase de Epicuro que señala lo siguiente: “Así pues, el mal que más pone los pelos de punta, la muerte, no va nada con nosotros, justamente porque cuando existimos nosotros la muerte no está presente, y cuando la muerte está presente entonces nosotros no existimos” (Epicuro, 2012: 88). En la cita ya podemos apreciar el carácter paradójico que presenta la muerte, pues cuando esta nos sobreviene ya no existimos para poder dar cuenta de ella. En este sentido, la muerte no debería preocuparnos tal y como pensaba Epicuro, ya que la muerte es por antonomasia privación del sentir y ahí donde ya no hay sensación tampoco hay dolor. Entonces, pensar en la muerte parece ser algo irrelevante y poco inteligente más en tiempos de pandemia cuando lo que necesitamos es no sumar más angustia al actual estado de incertidumbre que predomina debido a la propagación del COVID-19 en todo el mundo. Pero, ¿no es precisamente en tiempos de pandemia en que la muerte ha estado más vigente que nunca en nuestras conciencias?

Giorgio Agamben / ¿Qué es el miedo?

Filosofía, Política

¿Qué es el miedo, en el que los hombres de hoy parecen tan caídos, que olvidan sus creencias éticas, políticas y religiosas? Algo familiar, por supuesto, y sin embargo, si tratamos de definirlo, parece obstinadamente evadir el entendimiento.

Del miedo como tono emocional, Heidegger dio un tratamiento ejemplar en el par. 30 de Ser y Tiempo. Sólo se puede comprender si no se olvida que el Ser (es el término que designa la estructura existencial del hombre) está siempre ya dispuesto en una tonalidad emocional, lo que constituye su apertura original al mundo. Precisamente porque en la situación emocional se cuestiona el descubrimiento original del mundo, la conciencia siempre está ya anticipada por él y por lo tanto no puede disponer de él ni creer que puede dominarlo a voluntad.

Gerardo Muñoz y Rodrigo Karmy Bolton / Contra el polo médico o el progresismo compensatorio.

Filosofía, Política

La crisis del confinamiento pandémico no solo ha desnudado el interior del dominio económico neoliberal – una epocalidad marcada por la consumación de la cibernética y la jerarquización de sus valores morales – sino también sus reservas compensatorias. Como toda sistematización absoluta que reduce el mundo a la espiritualidad de la técnica, la compensación se vuelve el instrumento de su propia eficacia, esto es, lo que permite abonar la organización de una hegemonía. Cuando decimos “hegemonía” queremos decir no solo la aglutinación de demandas de lo social en un horizonte unívoco, sino más importante aún, eso que pudiéramos llamar el funcionamiento vital del cuerpo de la sociedad civil desde el cual se nutre la dominación. Es este preciso umbral que elige a la economía por sobre la vida el que pretende operar como una “salida” a la crisis en nombre de la “medicalización” de los cuerpos.

Daniel Tanuro / Una crisis global, sistémica y sin precedentes

Filosofía, Política

La naturaleza sistémica de este extraordinario acontecimiento es evidente por el origen del virus, su modo de propagación y sus efectos sociales.

En los últimos decenios se ha descubierto que los virus rompen la barrera de las especies, se adaptan y contaminan al Homo sapiens, causando zoonosis. El SARS-CoV2 no es una excepción: además del VIH, se han conocido el Ébola, el Chikunguniya, el Zika, el SARS1, el MERS, la gripe aviar y algunos otros. Sin embargo, existe un amplio consenso entre los especialistas en que el salto de especies es atribuible a la deforestación, a la industria cárnica, a los monocultivos agroindustriales, al comercio de fauna silvestre, al lavado de oro, etc. Es decir, en términos generales, la destrucción de los entornos naturales por el extractivismo y el productivismo capitalista. Por lo tanto, COVID-19 no es una maldición que nos lleva de vuelta a la Peste Negra y a otros flagelos de la salud de la antigüedad; por el contrario, nos proyecta hacia las pandemias del futuro. Aunque el virus desaparezca, aunque se desarrolle una vacuna (¡no hay certeza al respecto, el VIH y la hepatitis C lo prueban!), otras pandemias ocurrirán mientras no se hayan erradicado los mecanismos responsables de las mismas.

Carlos Chacón / La virulencia del gesto mínimo

Filosofía, Política

François Jacob termina la logique du vivant sugiriendo que las transferencias de material genético por virus tienen resultados análogos a los de esos amores abominables tan apreciados en la Antigüedad y en la Edad Media. Todas las prohibiciones se probaron inútiles, y los amoríos transversales disolvieron monolíticas transiciones genealógicas. Tal vez por eso Romeo, acostado sobre el seno de Julieta, no dudó en desafiar a la naturaleza, y dijo: Ah, la naturaleza habla en balde. El campo vírico es rizomático como los amores que se consuman en los cementerios. Pierre Boulez hablaba en Par volonté et par hasard de unas creaciones artísticas virulentas, de las músicas “que proliferan como malas hierbas”. Hervé Guibert nos relata cómo entre la inhalación de nitritos de alquilo descubren unos romeos contemporáneos el asexuado uso de los placeres. Esas divertidas referencias prueban que estamos en alguna dimensión muy lejos de la producción filiativa, y que el problema fundamental de las comunicaciones que operan por contagio es que sus efectos son como los hijos bastardos de la creatividad humana. ¿Qué consecuencias habrá para vivir una pandemia?

Sergio González Araneda / La pandemia, el mundo y los cuerpos

Filosofía, Política

La tematización sobre el cuerpo, lo corpóreo y la corporalidad ha sido fundamental para el desarrollo de la filosofía. Desde la antigüedad clásica griega, hasta la modernidad, el problema del cuerpo fue fundamental para el pensamiento, pues no solo implicó diferencias en las comprensiones ontológicas y epistemológicas, sino que su tematización conducía irrevocablemente a la teorización política y todo aquello concerniente a la libertad en los individuos y las sociedades.