Giorgio Agamben / ¿Qué es el miedo?

Filosofía, Política

¿Qué es el miedo, en el que los hombres de hoy parecen tan caídos, que olvidan sus creencias éticas, políticas y religiosas? Algo familiar, por supuesto, y sin embargo, si tratamos de definirlo, parece obstinadamente evadir el entendimiento.

Del miedo como tono emocional, Heidegger dio un tratamiento ejemplar en el par. 30 de Ser y Tiempo. Sólo se puede comprender si no se olvida que el Ser (es el término que designa la estructura existencial del hombre) está siempre ya dispuesto en una tonalidad emocional, lo que constituye su apertura original al mundo. Precisamente porque en la situación emocional se cuestiona el descubrimiento original del mundo, la conciencia siempre está ya anticipada por él y por lo tanto no puede disponer de él ni creer que puede dominarlo a voluntad.

Gerardo Muñoz y Rodrigo Karmy Bolton / Contra el polo médico o el progresismo compensatorio.

Filosofía, Política

La crisis del confinamiento pandémico no solo ha desnudado el interior del dominio económico neoliberal – una epocalidad marcada por la consumación de la cibernética y la jerarquización de sus valores morales – sino también sus reservas compensatorias. Como toda sistematización absoluta que reduce el mundo a la espiritualidad de la técnica, la compensación se vuelve el instrumento de su propia eficacia, esto es, lo que permite abonar la organización de una hegemonía. Cuando decimos “hegemonía” queremos decir no solo la aglutinación de demandas de lo social en un horizonte unívoco, sino más importante aún, eso que pudiéramos llamar el funcionamiento vital del cuerpo de la sociedad civil desde el cual se nutre la dominación. Es este preciso umbral que elige a la economía por sobre la vida el que pretende operar como una “salida” a la crisis en nombre de la “medicalización” de los cuerpos.

Daniel Tanuro / Una crisis global, sistémica y sin precedentes

Filosofía, Política

La naturaleza sistémica de este extraordinario acontecimiento es evidente por el origen del virus, su modo de propagación y sus efectos sociales.

En los últimos decenios se ha descubierto que los virus rompen la barrera de las especies, se adaptan y contaminan al Homo sapiens, causando zoonosis. El SARS-CoV2 no es una excepción: además del VIH, se han conocido el Ébola, el Chikunguniya, el Zika, el SARS1, el MERS, la gripe aviar y algunos otros. Sin embargo, existe un amplio consenso entre los especialistas en que el salto de especies es atribuible a la deforestación, a la industria cárnica, a los monocultivos agroindustriales, al comercio de fauna silvestre, al lavado de oro, etc. Es decir, en términos generales, la destrucción de los entornos naturales por el extractivismo y el productivismo capitalista. Por lo tanto, COVID-19 no es una maldición que nos lleva de vuelta a la Peste Negra y a otros flagelos de la salud de la antigüedad; por el contrario, nos proyecta hacia las pandemias del futuro. Aunque el virus desaparezca, aunque se desarrolle una vacuna (¡no hay certeza al respecto, el VIH y la hepatitis C lo prueban!), otras pandemias ocurrirán mientras no se hayan erradicado los mecanismos responsables de las mismas.

Carlos Chacón / La virulencia del gesto mínimo

Filosofía, Política

François Jacob termina la logique du vivant sugiriendo que las transferencias de material genético por virus tienen resultados análogos a los de esos amores abominables tan apreciados en la Antigüedad y en la Edad Media. Todas las prohibiciones se probaron inútiles, y los amoríos transversales disolvieron monolíticas transiciones genealógicas. Tal vez por eso Romeo, acostado sobre el seno de Julieta, no dudó en desafiar a la naturaleza, y dijo: Ah, la naturaleza habla en balde. El campo vírico es rizomático como los amores que se consuman en los cementerios. Pierre Boulez hablaba en Par volonté et par hasard de unas creaciones artísticas virulentas, de las músicas “que proliferan como malas hierbas”. Hervé Guibert nos relata cómo entre la inhalación de nitritos de alquilo descubren unos romeos contemporáneos el asexuado uso de los placeres. Esas divertidas referencias prueban que estamos en alguna dimensión muy lejos de la producción filiativa, y que el problema fundamental de las comunicaciones que operan por contagio es que sus efectos son como los hijos bastardos de la creatividad humana. ¿Qué consecuencias habrá para vivir una pandemia?

Sergio González Araneda / La pandemia, el mundo y los cuerpos

Filosofía, Política

La tematización sobre el cuerpo, lo corpóreo y la corporalidad ha sido fundamental para el desarrollo de la filosofía. Desde la antigüedad clásica griega, hasta la modernidad, el problema del cuerpo fue fundamental para el pensamiento, pues no solo implicó diferencias en las comprensiones ontológicas y epistemológicas, sino que su tematización conducía irrevocablemente a la teorización política y todo aquello concerniente a la libertad en los individuos y las sociedades.

Massimo Riva / La biopolítica de la muerte

Filosofía, Política
«Ahora debemos ocuparnos de la juventud y la vejez. Y probablemente tenemos que establecer las causas de la respiración, porque en algunos casos la vida y su opuesto depende de ella.»
(Aristóteles, De Respiratione Περὶ ἀναπνοῆς)

«Eventualmente se encontrará una vacuna para el Coronavirus, pero los negros seguirán esperando la cura para el racismo».
(Roxane Gay, New York Times, 30 de mayo de 2020)

«No puedo respirar. No puedo respirar».
(George Floyd, Minneapolis, y manifestantes en toda América, mayo de 2020)

 

Las últimas palabras de George Floyd, linchado por cuatro policías en un aparcamiento de Minneapolis en el Covid Times, resumen el significado del título que di a estas breves notas. Según Demócrito de Abdera, citado por Aristóteles, el resultado de la respiración es evitar que el alma sea expulsada del cuerpo: en las circunstancias actuales, que corren el riesgo de privarnos literalmente de oxígeno, parece tanto más necesario hacer una respiración colectiva para no perder el alma (cualquiera que sea el sentido que se le quiera dar a esta palabra, es sinónimo de vida).