Giorgio Agamben / Estudiantes

Filosofía

Han pasado cien años desde que Benjamin, en un ensayo memorable, denunció la miseria espiritual de la vida de los estudiantes berlineses y exactamente medio siglo desde que un panfleto anónimo publicado en la Universidad de Estrasburgo enunciaba su tema en el título Sobre la miseria en el ambiente estudiantil, considerada en sus aspectos económicos, políticos, psicológicos, sexuales, y sobre todo intelectuales. Desde entonces, no sólo el diagnóstico sin piedad no ha perdido su relevancia, sino que podemos decir, sin temor a exagerar, que la pobreza –económica y espiritual- de la condición de estudiante se ha acrecentado en una medida incontrolable. Y esta degradación es, para un observador perspicaz, aún más evidente, en tanto se trata de ocultarla mediante la elaboración de un vocabulario ad hoc, que se encuentra entre el de la empresa y el de la jerga de nomenclatura de laboratorio científico.

Manuel Ignacio Moyano / Vida y obra de Giorgio Agamben

Filosofía, Literatura
Lector, si recibes esta última obra con indulgencia, acogerás mi sombra, pues, para mí, ya no existo.
Jean-Jacques Rousseau, Carta a M. d’Alembert sobre los espectáculos.
él fue quien gritó, él fue quien salió a la luz, yo no grité, yo no salí a la luz…
Samuel Beckett, De posiciones.

El film lo había enfurecido. Caminaba con paso decidido por alguna calle de Roma, la cabeza gacha, los hombros encogidos y las manos guardadas en los bolsillos de su fino gabán. Se guarecía del frío descomunal y de sí mismo. Llegaría y advertiría a su padre “la bajeza artística” de semejante film. Sin embargo, lo sabía de antemano, su padre estaría fuera de casa solucionando algún problema administrativo de su floreciente cadena de cinematógrafos que copaba, poco a poco, toda Roma. ¿Hablaría con su madre? Tal vez. Corría el año 1959 e Italia aceleraba su industrialización, aquella que la guerra y el fascismo habían demorado fatídicamente.

Flavia Costa / La política que viene. Una lectura de Giorgio Agamben

Filosofía

Con la publicación de Homo sacer (1995), el pensador italiano Giorgio Agamben se situó en el foco de algunos de los debates contemporáneos más relevantes. Ya desde sus primeros trabajos, El hombre sin contenido (1970) y Estancias (1977), hasta su más reciente libro sobre cuestiones de método, Signatura rerum (2008), abordó una suerte de diagnóstico sobre la modernidad y sus dilemas. Nos ocuparemos aquí, fundamentalmente, de su análisis del biopoder contemporáneo en su articulación soberana, y de su original relectura de la tesis que, por vías diferentes, habían adelantado ya Hannah Arendt y Michel Foucault acerca de la tendencia moderna a la politización de la vida biológica. Sobre el final, nos referiremos a algunas de las categorías con las que este autor propone pensar la filosofía y la política que vienen: potencia de no, inoperosidad, profanación.

Rodrigo Karmy Bolton / El cuesco de Suleiman. Tres escenas para una política post-Sykes-Picot

Filosofía

1.- “Nosotros los fascistas somos los verdaderos anarquistas” decía uno de los cuatro ministros reunidos en un lejano castillo de Saló, los 120 días de Sodoma, célebre film del director Pier Paolo Pasolini realizado en 1975. Inspirado en los hechos de la República socialista de Saló, reducto de la italia fascista durante el régimen de Musollini en la Segunda Guerra Mundial, Saló no problematiza tan sólo al régimen fascista italiano sino, ante todo, a su presente: el escenario de post-guerra será, para Pasolini, no aquél que ha vencido al fascismo, sino aquél que lo ha consumado en la forma del capitalismo mundializado. Este último será la formulación de la verdadera anarquía, aquella que, en su libertad, decide cada vez sobre la excepción, realizando así, la performance de la soberanía y la expansión imperialista de su derecho sistemático de muerte.

Giorgio Agamben / La música suprema. Música y política

Filosofía, Música
*Traducción de Manuel Ignacio Moyano para el blog Escrituras escénicas, 2016. [Agamben, Giorgio. “La musica suprema. Musica e politica” en Che cos’è la filosofia?, Quodlibet, Macerata 2016, pp. 133-146.]

I.

La filosofía puede darse hoy solamente como reforma de la música. Si llamamos música a la experiencia de la Musa, esto es, del origen y del tener lugar de la palabra, entonces en una cierta sociedad y en un cierto tiempo la música expresa y gobierna la relación que los hombres tienen con el evento de palabra. Este evento —el archievento que constituye al hombre como ser parlante—, no puede ser dicho al interior del lenguaje: puede solamente ser evocado y recordado musaicamente o musicalmente.[1] Las musas expresaban en Grecia esta articulación originaria del evento de palabra que, adviniendo, se destina y compartimenta en nuevas formas o modalidades, sin que sea posible para el parlante alcanzarlo o ir más allá de él. Esta imposibilidad de acceder al lugar originario de la palabra es la música. En ella se expresa todo lo que en el lenguaje no puede ser dicho. Como es inmediatamente evidente cuando se hace o escucha música, el canto celebra o lamenta sobretodo la imposibilidad de decir, la imposibilidad —dolorosa o gozosa, hímnica o elegíaca— de acceder al evento de palabra que constituye a los hombre como humanos.