Cristóbal Durán / “Una suerte de música”. Lacoue-Labarthe y la deconstrucción de la intensidad

Filosofía, Música
La intensidad es, a la vez, lo insensible y lo que sólo puede ser sentido.
Deleuze, Diferencia y repetición

De alguna u otra manera, Philippe Lacoue-Labarthe nunca dejó de hablar, al mismo tiempo, de la música. De alguna música. Y lo hacía, al mismo tiempo, cada vez que escribía, queriendo hablar de otra cosa que de la música. No es raro entonces que cuando se dedicara explícitamente a la música —cuando hablara sobre la música— tuviese que probar un golpe que era dado al encontrarse ‘fuera’ de la música, cuando más cerca se andaba de ella. Golpe impersonal (“que era dado…”) que ocurría en lo más íntimo de un interior que pretendía encontrarse a sus anchas, muy cerca de cierta música, pero no sin cierta incomodidad intransigible que ocurriría desde hace mucho cada vez que se hablaba de la música.

Cristóbal Durán / Una voz temblorosa. Música y auto-afección en Jacques Derrida

Filosofía, Música

El presente artículo busca mostrar que el estatuto de la música en la obra de Jacques Derrida propone una problematización rigurosa de la figura de la auto-afección. Si esta última encuentra en la voz su modelo ejemplar, en tanto espacio en el cual un sí-mismo garantiza la estabilidad de su presencia, la formulación derrideana de la música como experiencia de una apropiación imposible sugiere una reformulación de la voz auto-afectiva. La auto-afección, como posibilidad de una subjetividad, ya no sería un espacio homogéneo y cerrado sobre sí, sino un espaciamiento que instituye e impide a la vez el monólogo de la voz.

Carmen Pardo / La risa del músico

Filosofía, Música

Donde se localiza lo risible musical en las relaciones que el compositor establece con su propio material de trabajo, en la gravedad o en el peso relativo del efecto sonoro, con el que se logran divertimentos y humoradas para el oído del que escucha y placeres insospechados para el cuerpo atento y sorprendido por el recorrido musical; y donde finalmente, tras analizar diversos ejemplos, se propone una diferencia entre la mecánica de la risa musical anterior al siglo XX y aquella que es producto de la levedad consustancial a la música contemporánea.

Carmen Pardo Salgado / Contrapuntos de la invención

Filosofía, Música

Un instrumento musical implica la presencia de un registro sonoro que afecta tanto a la organización de los sonidos, silencios y ruidos, como a la disposición corporal que con él se va forjando. Desde esta consideración, la organización de la música llevada a cabo con las tecnologías eléctricas y electrónicas supone una profunda modificación de ambos aspectos. No obstante, en la invención del propio instrumento, así como en la relación que establece el hombre con él, se perciben también unas constantes que resisten el pasar del tiempo. Un ejemplo de una tecnología anterior, el órgano, puede servir de base a la hora de trazar algunas de las líneas mayores que sustentan esas constantes y también esa modificación.

Carmen Pardo Salgado / Músicas sin memoria

Filosofía, Música

A partir de los planteamientos del filósofo francés Daniel Charles sobre la música y el olvido, reflexionamos en este ensayo sobre la relación entre la memoria y la música. La centralidad del tiempo en este capítulo de la estética musical nos conduce desde Aristóteles hasta Pierre Boulez y sin olvidar a Adorno, la posibilidad de una nueva escucha pasa por una nueva relación con la memoria.

Giorgio Agamben / La música suprema. Música y política

Filosofía, Música
*Traducción de Manuel Ignacio Moyano para el blog Escrituras escénicas, 2016. [Agamben, Giorgio. “La musica suprema. Musica e politica” en Che cos’è la filosofia?, Quodlibet, Macerata 2016, pp. 133-146.]

I.

La filosofía puede darse hoy solamente como reforma de la música. Si llamamos música a la experiencia de la Musa, esto es, del origen y del tener lugar de la palabra, entonces en una cierta sociedad y en un cierto tiempo la música expresa y gobierna la relación que los hombres tienen con el evento de palabra. Este evento —el archievento que constituye al hombre como ser parlante—, no puede ser dicho al interior del lenguaje: puede solamente ser evocado y recordado musaicamente o musicalmente.[1] Las musas expresaban en Grecia esta articulación originaria del evento de palabra que, adviniendo, se destina y compartimenta en nuevas formas o modalidades, sin que sea posible para el parlante alcanzarlo o ir más allá de él. Esta imposibilidad de acceder al lugar originario de la palabra es la música. En ella se expresa todo lo que en el lenguaje no puede ser dicho. Como es inmediatamente evidente cuando se hace o escucha música, el canto celebra o lamenta sobretodo la imposibilidad de decir, la imposibilidad —dolorosa o gozosa, hímnica o elegíaca— de acceder al evento de palabra que constituye a los hombre como humanos.