En una carta escrita en 1969 a su amiga Mary McCarthy, Hannah Arendt ofrece una descripción llamativa de la condición solitaria del pensamiento en el lenguaje: “El diálogo silencioso del pensamiento transcurre entre yo y mí mismo, pero no entre dos yoes. En el pensamiento uno está sin yo —sin edad, sin atributos psicológicos, no en absoluto como dices que ‘realmente eres’ [1].” Pensar, continúa afirmando, pone en crisis toda identidad y el sinsentido, de modo que la búsqueda interior puede plegarse “hacia afuera” en el mundo. Arendt señala de inmediato que el pasaje de la interioridad a la exterioridad no expresa un propósito fijo; es más bien un movimiento mediante el cual “las palabras pasan a formar parte del mundo”. Puede decirse que el pensamiento expresa el entrar en relación entre el lenguaje y el mundo.
Hannah Arendt
Dionisio Espejo / Diagnosticando el crimen: el uso del concepto de «banalidad del mal» a propósito de Gaza
Filosofía, Política1. La masacre de Gaza no es una más. Pocas veces, con anterioridad, un acontecimiento de este tipo se ha encontrado con unos medios donde se fabrica la realidad y un público que ya no distingue entre lo privado y lo público, o entre apariencia y realidad, y donde, gracias a esas tecnologías de la comunicación, el otro se ha convertido en puro instrumento, medio y no fin, que permite promocionarse en la carrera hacia la precaria fama mediática de los individuos. Arendt nunca habría imaginado hasta que punto la «banalidad» se podría haber convertido en la esencia de la moderna cultura de masas del siglo XXI.
La imagen creada por IA de Trump y Netanyahu tumbados cerca de una piscina en una “Riviera de Oriente Medio”—es decir, una Gaza convertida en resort de lujo—(este video fue compartido por Trump en sus redes sociales en febrero de 2025) alcanza toda su fuerza cuando se confronta con las imágenes reales de las masacres en Gaza. Ese choque entre la realidad, la muerte en las calles de la ciudad y la delirante planificación urbanística futura constituye un ejemplo visible de lo que Hannah Arendt denominó «banalidad del mal» (Arendt, Eichmann en Jerusalén). Y esa banalización del mal podemos localizarla en muchos individuos, incluso en un sistema de alianzas internacionales, se amparan en ella, es su coartada para no mirar directamente a la destrucción y la muerte, para minimizarla, para justificarla entre de un banal argumentario.
Daniel Michelow / La violencia que todo lo da, la violencia que todo lo quita: Latinoamérica en la paradoja
Filosofía, PolíticaLa pregunta por la esencia de la violencia revolucionaria guía el presente análisis. Dicha pregunta debe necesariamente ser hecha de manera doble: por una parte, respecto de la estructura de la violencia política en general y sus dinámicas internas y, por otra parte, en vistas a la naturaleza y posibilidad del fenómeno de la revolución en el escenario concreto de Latinoamérica. A continuación, ofrezco un bosquejo para ambos caminos.
