“¿Hemos llegado?”, preguntaba en voz baja y con algo de inseguridad. “Qué va falta algo, queda cruzar toda Market Street hacia el río, ahí está Doremus, y para allá los contenedores”. Muy cerca de allí Delaney Hall, donde han detenido a cientos de inmigrantes indocumentados. Y hacia el norte en paralelo encontramos la Springfield Ave, la misma que en el verano de 1967 ardía por la notable insurrección afroamericana de Newark que dejó cientos de heridos y una docena de muertos. Hoy la Avenida Springfield corta en diagonal hacia el centro de Newark desde Vauxhall, y desemboca en una tienda de móviles T-Mobile con una horrorosa fachada rosada y negra. En la fría mañana de diciembre estas grandes avenidas siguen siendo pobladas por una alta demografía afroamericana, junto a los caribeños, principalmente dominicanos y puertorriqueños. Según el más reciente censo, alrededor del 57% de la población de Newark es afroamericana y el 47% vive bajo el nivel de pobreza liderando los renglones de la cifra promedio de todos los estados de la región.
Inmigración
Alberto Toscano / Diseñado para dominar
PolíticaUna nueva campaña de reclutamiento apareció en los campus universitarios de élite de Estados Unidos este abril. En escuelas como Cornell y UPenn, carteles en paradas de autobús con un fondo negro severo comenzaban con una advertencia ominosa: «Ha llegado un momento decisivo para Occidente» — antes de acusar que la mayoría de las empresas tecnológicas fallan en considerar el «propósito nacional» al decidir «qué debería construirse.»
Por el contrario, Palantir, el contratista de defensa de análisis de datos detrás de los carteles, declaró que no solo construye productos tecnológicos «para asegurar el futuro de América,» sino «para dominar.»
El mensaje implícito de los anuncios hace eco de la convicción del liderazgo de Palantir, incluyendo al fundador Peter Thiel y al CEO Alex Karp, de que el verdadero mandato de Silicon Valley es cimentar la supremacía militar de Estados Unidos y Occidente — una nostalgia reaccionaria por la fusión de la Guerra Fría entre estado, ingeniería y capital.
